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Operación Ladrido

Desmantelada una violenta banda que robaba establecimientos hosteleros en Catalunya

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Lo que robaba reventando a mazazos máquinas tragaperras se lo gastaba... en máquinas tragaperras. La Unidad Central Operativa (OCU) de la Guardia Civil detuvo el pasado 20 de junio a 13 personas como presuntos integrantes de una banda asentada en Catalunya y a la que se considera autora de más de 30 robos violentos en establecimientos de hostelería ubicados en esta Comunidad Autónoma y en la provincia de León, informó este miércoles el Instituto armado. Entre los cabecillas del grupo se encuentra un delincuente con un serio problema de ludopatía que hacía que invirtiera su parte de los botines en máquinas idénticas a las que saqueaba.

La 'Operación Ladrido' se inicio hace cuatro meses al registrarse un aumento considerable de robos violentos cometidos en restaurantes, bares y hostales de Catalunya durante las horas que permanecían cerrados al público. Todos ellos compartían elementos comúnes: la violencia con la que los asaltantes reventaban las máquinas tragaperras y de tabaco para sustraer la recaudación, así como el aspecto de sus autores, que había sido grabados por las cámaras de seguridad de varios de los locales asaltados.

Las investigaciones de la UCO no sólo permitieron centrar las sospechas sobre un grupo de ciudadanos de países del Este (diez albaneses, dos rumanos y un kosovar) asentados en Catalunya sino descubrir también su conexión con otros asaltos registrados en la provincia de León con idéntico 'modus operandi'.

Los seguimientos a los delincuentes permitió poco a poco concretar además que el grupo se encontraba dividido en dos células independientes y que siempre actuaban de la misma manera. Reconocían en primer lugar los locales públicos que pretendían asaltar y sus alrededores para, días más tarde, cometer los robos.

Para ese momento, alquilaban vehículos de baja gama y acudían en grupos de cuatro personas a las cercanías del establecimientos que habían elegido. Uno de los ladrones se quedaba a bordo del automóvil dispuesto a empreder la fuga. Un segundo se apostaba en las cercanías de local para detectar la presencia de policías o molestos testigos.

Los dos últimos se encargar de entrar en el establecimiento tras forzar con palanquetas y otras herramientas los cierres de puertas y ventanas. Una vez en el interior, saqueaban el local en minutos tras romper con mazos las máquinas tragaperras y de tabaco, y las cajas registradoras. Luego salían rápidamente del lugar y se refugiaban en los pisos que ocupaban en barrios humildes de Tarragona, Girona y Barcelona.

Durante la investigación, la Guardia Civil detectó incluso una escisión en una de las dos células después de que los dos hermanos que lideraban ésta agredieran a un tercer integrante del grupo por emplear  sin su permiso pra un robo el inhibidor de frecuencias que utilizan para los asaltos para burlar las alarmas. El agredido, que sufrió graves lesiones, formó entonces una tercera célula, lo que obligó a toda la trama a rebajar las medidas de seguridad que observaban cuando actuaban, lo que finalmente facilitó desmantelar los tres grupos.

Finalmente, el pasado 20 de junio, a las 6.00 de la mañana, la Guardia Civil comenzó a detener a los integrantes del grupo en una operación que se prolongó hasta la tarde de ese día. Dos de los arrestados fueron interceptados cuando iban a limpiar uno de los vehículos que utilizaban para desplazarse a cometer los robos en un lavadero de coches de la provincia de Barcelona.

La mayoría de los detenidos tienen numerosos antecedentes policiales por hechos similares y negaron su implicación en los hechos. Uno, incluso, aseguró insistentemente durante los interrogatorios que él se dedicaba a recoger ajos en Murcia, a pesar de que los seguimientos a los que había sido sometido le situaban junto al resto de los detenidos.

Otro había sido expulsado de España hacía sólo dos meses después de ser detenido 'in fraganti' en uno de los robos. Tras permanecer un mes en su país de origen, hacía sólo tres semanas que había vuelto con documentación falsa.