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Otegi denuncia que "fuerzas del Estado quieren impedir la paz"

Asegura que "no lo conseguirán" y llama a la izquierda abertzale a "profundizar" en su estrategia política

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El líder de la izquierda abertzale Arnaldo Otegi denunció ayer que “poderosas fuerzas” del Estado tratan de obstaculizar que se den nuevos “pasos” hacia la apertura de un escenario sin violencia para “impedir la paz”.

Otegi envió este mensaje a través de una carta que fue leída al término de la multitudinaria manifestación, celebrada ayer en Bilbao, en protesta contra la sentencia en el caso Bateragune. El fallo de la Audiencia Nacional condena a diez años de cárcel al dirigente abertzale y a Rafa Díez Usabiaga, y a ocho años a Miren Zabaleta, Sonia Jacinto y Arkaitz Rodríguez por “pertenencia a organización terrorista”.

Miles de personas se manifiestan en Bilbao contra el fallo del ‘caso Bateragune’

En la carta, leída por la representante de la izquierda abertzale Maribi Ugarteburu, Otegi denunció que la sentencia de la Audiencia Nacional en el caso Bateragune demuestra que la “operación” contra la izquierda abertzale, iniciada “hace dos años” con su detención, aún continúa con el fin ahora de “impedir” que “en las próximas semanas o meses” dé nuevos “pasos que, en consonancia con la nueva estrategia adoptada, afiancen el nuevo escenario en Euskal Herria”.

El dirigente de la izquierda abertzale censura que “hay poderosas fuerzas instaladas en los diferentes ámbitos del Estado” que desean abortar el proceso “unilateral” impulsado por la izquierda abertzale dentro de su apuesta por las vías exclusivamente políticas.

En la protesta hubo proclamas por la amnistía de los presos de ETA

Y según Otegi, esas “fuerzas” manejan una “agenda de la mentira” con el fin último de “impedir la paz” y reabrir “escenarios de confrontación armada”. “No lo conseguirán”, aseguró. “Porque sí, señores López, Ares, Rubalcaba... La paz no viene ni vendrá a Euskal Herria de la mano del inexistente Estado de Derecho español, sino de la mano de quienes reivindican el Derecho a ser Estado del pueblo vasco”, agregó.

Otegi concluyó su carta con un claro mensaje dirigido a su militancia. “Vamos por el buen camino”, sostuvo, tras defender que en la actual coyuntura la izquierda abertzale debe “profundizar” en la nueva estrategia definida para impulsar un proceso de paz y, además, “cumplir los compromisos” adoptados.

Miles de personas escucharon ayer el mensaje del dirigente de la izquierda abertzale después de haber recorrido durante una hora el centro de Bilbao para denunciar el fallo de la Audiencia Nacional en el caso Bateragune. La resolución del tribunal, conocida hace una semana, ha suscitado el rechazo mayoritario de las fuerzas políticas y sindicales de Euskadi, convencidas de que representa un obstáculo para el impulso de un proceso que conduzca a la paz y la normalización política. No en vano los condenados participaron en la elaboración del documento de debate que, a la postre, llevó a la militancia de la izquierda abertzale a apostar por las vías exclusivamente políticas. Durante el juicio, el propio Otegi llegó a declarar ante el tribunal que la estrategia militar de ETA “sobra y estorba”.

En esta coyuntura, el malestar percibido a lo largo de toda esta semana en Euskadi por el fallo del tribunal, presidido Ángela Murillo, se desbordó ayer por las calles de la capital vizcaína durante la masiva manifestación, convocada por izquierda abertzale, Aralar, EA y Alternatiba, fuerzas sindicales y colectivos sociales.

La protesta partió a las 17.25 horas de La Casilla tras una gran pancarta con el lema “Epaiketarik ez, zigorrik ez, eskubide guztiak guztiontzat” (No más juicios, no más condenas, todos los derechos para todas y todos), que portaban representantes de las fuerzas convocantes. Detrás se situó una amplia representantes de la izquierda abertzale, encabezada por Rufi Etxeberria, Txelui Moreno, Tasio Erkizia, Jone Goirizelaia y Iñigo Iruin, entre otros. Junto a ellos, recorrieron las calles de la capital vizcaína el secretario general de EA, Pello Urizar; los miembros de Aralar Rebeka Ubera e Iñaki Aldekoa; el líder de Alternatiba, Oskar Matute; el diputado general de Gipuzkoa, Martin Garitano (Bildu), así como representantes de Abertzaleen Batasuna y de la mayoría sindical vasca (ELA, LAB, STEE-EILAS, EHNE, Hiru y ESK).

Cuando la protesta partió de La Casilla, miles de personas esperaban en la calle, a lo largo de un kilómetro, para sumarse a la marcha con carteles en alto con el lema de la protesta. Y junto al mensaje, “No más juicios, no más condenas, todos los derechos para todas y todos”, aparecía dibujado el martillo de un juez.

La marcha discurrió durante casi una hora entre proclamas a favor de la independencia, el final de la dispersión de los presos de ETA y su amnistía. Las reivindicaciones en favor de los “derechos” de los reclusos, habituales ya en las manifestaciones convocadas durante el último año por las fuerzas que integran el Acuerdo de Gernika, fueron ayer constantes. El recuerdo a los presos estuvo si cabe más presente tras haberse conocido la víspera la adhesión del Colectivo de Presos Políticos Vascos (EPPK) al Acuerdo de Gernika.

Toda la izquierda abertzale saluda la adhesión de los reclusos etarras

En el manifiesto de las fuerzas convocantes leído, tras la carta de Otegi, al final de la protesta, por la representante del sindicato LAB Marijo Romero y el miembro de la plataforma Esait Egoitz Askasibar, se aplaudía la decisión adoptada por el EPPK desde el convencimiento de que favorece la apertura de una nueva fase para alcanzar “soluciones democráticas” que debe basarse en el “respeto absoluto de todos, absolutamente todos, los derechos humanos, derechos civiles y democráticos”.

Este planteamiento forma parte del ideario del Acuerdo de Gernika, que establece que para iniciar un proceso de diálogo es necesario antes abrir un escenario caracterizado por la ausencia de violencia, la restitución de los derechos políticos de la izquierda abertzale, el final de la actual política penitenciaria y la revisión de los procesos judiciales abiertos contra la antigua Batasuna “derivados de su actividad política”.

Así, las fuerzas convocantes de la manifestación tacharon la sentencia en el caso Bateragune de “anacronismo en el nuevo tiempo político abierto”. “La sentencia constituye un gravísimo ataque a las mínimas normas y exigencias democráticas”, aseguraron.

Por otra parte, Bildu hizo público también antes de la manifestación un comunicado en el que interpretaba la adhesión del Colectivo de Presos Políticos de ETA como una “aportación en positivo al proceso de pacificación y normalización política”.