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Pacto tácito con 'Merkozy' para abrir el debate de aplazar el déficit

El Gobierno espera que centren el Consejo Europeo en el crecimiento

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El Consejo Europeo del lunes tiene que convertirse en la cumbre del crecimiento, dicen los políticos. Es un eufemismo. Se refieren a que sea el encuentro que evite el desastre. Europa no sólo no crece sino que la austeridad radical que se ha impuesto está tumbando (de nuevo) la economía. El debate para revisar los objetivos de déficit no puede esperar. Hay toda una serie de plazos que cumplir antes por lo que un grupo de países, entre ellos España, cree que no toca ponerse a peinar flecos para la revisión de los Tratados o dedicar la mayoría de la cumbre a hablar de bonos griegos, otra vez. Hay que empezar a hablar de la necesidad de actualizar las previsiones de PIB para este año, paso previo para modificar los objetivos de déficit. Pero como se trata de una cumbre informal, controlar el orden del día no es tarea fácil.

Según fuentes cercanas al Ejecutivo español, hay un pacto tácito para encaminar la cumbre. En ese pacto estarían implicados los mandatarios del núcleo duro de la zona del euro: la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy. El maestro de ceremonias, que se espera que inicie el llamado debate del crecimiento, será Herman Van Rompuy. El presidente del Consejo Europeo ya demostró hace una semana que está dispuesto a liderar este giro cuando, tras un encuentro con el presidente español, Mariano Rajoy, habló de la 'necesidad urgente de desarrollar una estrategia para evitar la recesión'.

El hueso duro de roer es Merkel. La canciller alemana ha convertido a su país en el ejemplo más drástico de austeridad en lugar de aprovechar las tasas negativas a las que se financia para ser la locomotora de Europa inyectando dinero en el sistema.

Alemania no cedería así como así a abrir el discurso del cambio de las previsiones económicas, a pesar de que el hundimiento del consumo en países del tamaño de España (que la austeridad va a multiplicar) es una pésima noticia para una nación que lleva años creciendo colgada de sus exportaciones. ¿Qué puede hacerle cambiar de opinión? En el Ejecutivo español confían en que le han dado a Merkel suficientes motivos para que ceda a la obviedad. Le han dado un Anteproyecto de Ley de Estabilidad Presupuestaria con sanciones y riesgo de intervención que viene aplaudido públicamente por las administraciones que malograron el objetivo de 2011: las comunidades autónomas, además de por los ayuntamientos. También un acuerdo entre sindicatos y patronal que cumple con uno de los sueños de Merkel: desligar la evolución de los salarios del coste de la vida. Además se ha prometido una inminente reforma del sistema financiero que irá seguida de una reforma laboral más allá del pacto de los agente sociales.

Según las citadas fuentes, Rajoy intervendrá además en el Consejo Europeo para plantear tres propuestas que implantar a nivel europeo. Por un lado el modelo austríaco de capitalización por parte de los trabajadores del coste de sus despidos; armonizar unos topes de retribución para los gestores de entidades financieras que hayan recibido ayudas públicas y el uso de los excedentes de la UE para generar empleo juvenil.