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La PAH reclama a la Generalitat que se moje contra el ‘banco malo’

Entidades, activistas, personas solidarias y personalidades del mundo político, social y cultural catalán se movilizan y acuden hoy a Salt para resistir el desalojo

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Ya no se trata sólo del bloque de Salt sino de establecer una posición política clara sobre el primer conflicto que enfrenta a la Obra Social de la PAH con la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb). A 24 horas de que venza la orden de desalojo del edificio de viviendas vacío del banco malo ocupado en marzo en esta localidad del Gironès, la PAH espera todavía una respuesta del Gobierno catalán a su petición de que se pronuncie y, si hace falta, desobedezca. Numerosos activistas, personas solidarias y personalidades del mundo social y cultural catalán se desplazarán este martyes a Salt para intentar evitar que las 16 familias que lo habitan sean expulsadas.

La movilización ciudadana para parar el desalojo se ha organizado a contra reloj en paralelo a las gestiones legales y a las negociaciones  políticas desde de que la Audiencia de Girona asumió la petición de desalojo de la Sareb hace dos semanas, cuando la fiscalía recurrió una primera decisión judicial que la denegó.

La primera ha sido un éxito. La PAH hará pública hoy una larga lista de adhesiones al bloque de Salt. Figuran en ella entidades, sindicatos, diputados, personas individuales y algunos nombres conocidos del mundo político, social y cultural catalán, que quizá estén a partir de las 18.00 horas en Salt, cuando empieza un programa de actividades lúdicas y reivindicativas que continuará mañana por la mañana si los Mossos no lo impiden. Entre los apoyos se cuentan los del antropólogo Manuel Delgado, el catedrático de Ciencias Políticas Joan Subirats, el exconseller de Cultura catalán Joan Manuel Tresserras y el actor Sergi López y entre los músicos que tocarán esta noche está Felip Ventura, Amparo Sánchez o el grupo de rock Gossos. No se sabe cuánta gente irá, pero sí que será mucha.

La segunda es de momento un fracaso. La PAH asegura que ha hecho todo lo que podía en el ámbito jurídico. Ayer recurrió ante la Audiencia de Girona la decisión del juez instructor del caso, que rechazó el viernes pasado su petición de aplazar el desalojo, y ha presentado un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional, que espera que se pronuncie en los próximos meses.

'Ya no podemos hacer más que plantarnos antes los mossos y esperar que nos vengan a sacar' En el frente político y negociador, las gestiones parecen ya agotadas. Hace dos semanas, miembros de la PAH y las familias que viven en el bloque de Salt forzaron una reunión en Barcelona con el secretario de Vivienda y presidente de la Agencia de Vivienda de Cataluña, Carles Sala, con el que la PAH se volvió a reunir el jueves pasado. De los tres compromisos que asumió, sólo ha cumplido uno, afirma la PAH: presentar ante el juzgado una petición de aplazamiento. No se ha posicionado públicamente sobre el conflicto ni ha organizado una reunión a tres bandas - PAH, Gobierno, Sareb- para negociar. 'El Gobierno no tiene respuesta de la Sareb', afirma Pau Llonch, portavoz de la PAH y de la Obra Social de la plataforma.

'Ya no podemos hacer más, salvo plantarnos antes los mossos y esperar que nos vengan a sacar. Esperamos que se imponga el sentido común y que no vengan', añade.

El sentido común, para Llonch, es que la Generalitat pida a la Sareb que pare el desalojo o que desobedezca la orden judicial en caso de que no lo consiga. En cualquier caso, que lo aplace al menos hasta que se haya garantizado una vivienda alternativa, digna y permanente para las familias. Tendría un par de argumentos para hacerlo: que el conflicto está pendiente de que se pronuncien la Audiencia de Girona y el Tribunal Constitucional y, y ahí está la paradoja, que la Sareb no tiene prisa para recuperar el edificio, que nunca llegó a estrenarse desde que se construyó hace tres años.

'La prioridad de la Sareb es recuperar la inversión, no desalojar el edificio para venderlo la semana que viene', subraya Llonch.

'No tiene sentido que la Generalitat se plantee construir viviendas sociales nuevas cuando hay tantos pisos vacíos'

El conflicto va mucho más allá del bloque de Salt, convertido ya en un símbolo de la lucha de dos modelos enfrentados. Para la PAH, Salt marcará un punto de inflexión. Llonch recuerda que gran parte de los activos del banco malo -el 28,7% de las 55.700 viviendas- están en Catalunya y que la Sareb no tiene ninguna intención de ponerlos en el mercado para evitar que bajen los precios. 'No tiene sentido que la Generalitat se plantee construir viviendas sociales de obra nueva cuando hay tantos pisos vacíos', afirma. 'Lo que le pedimos es que se moje, que se posicione ante este problema, con nosotros o con ellos'.

Los que sí se han posicionado son muchos ciudadanos y entidades, también 38 diputados catalanes. Esta noche habrá en Salt mucha gente dispuesta a pasar la noche en un bloque adjunto y rodear el edificio mañana e impedir físicamente el desalojo si acude la Policía catalana. Estarán ahí Llonch, Ada Colau y Marta Afuera, portavoz de la PAH en Girona, y miembros de la plataforma llegados de otras partes de Catalunya y del Estado. También muchos bomberos y los 21 chiquillos que conviven en el bloque. Decidieron juntos durante una reunión hacer novillos y quedarse con sus padres a defender sus casas.