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Peces-Barba exige al PSOE que cambie la Ley Electoral

Asegura ante Cayo Lara que urge corregir un sistema "escandaloso" e injusto para IU

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Ningún notable dirigente del PSOE había acompañado públicamente a IU en su cruzada por una Ley Electoral más justa. Hasta ayer. Gregorio Peces-Barba, ex presidente del Congreso y uno de los siete padres de la Constitución de 1978, coincidió en que la situación actual es “escandalosa” y que “hay que dar a IU la representatividad que tiene”. Lo aseguró durante una conferencia de Cayo Lara, y en un aula de la universidad pública que él fundó en 1989, la Carlos III de Madrid, de la que fue rector durante 18 años.

Peces-Barba reclamó a su partido que no se obceque, que promueva la reforma del sistema electoral: “Hay que regenerar el PSOE”, sostuvo. Aunque confianza, apenas le queda: “No tiene mucha influencia lo que digo, porque el señor secretario general del PSOE y presidente del Gobierno [José Luis Rodríguez Zapatero], a los viejos nos tiene absolutamente ya dejados de la mano de Dios. Estamos arrinconados”, subrayó con amargura.

Al finalizar la charla, comentó que una vía sería un Congreso de 400 diputados, de los cuales 50 serían elegidos en una circunscripción única, lo que se denomina colegio de restos. El ex rector de la Carlos III, no obstante, recordó que, con la actual ley, el PCE obtuvo 23 diputados en 1979, e IU 21 en 1996. También agregó que, cuando se elaboró la Carta Magna de 1978, 'no se previó' que el castigo a las terceras fuerzas estatales fuera tan doloroso. Ni había voluntad de expulsarles del sistema, como sí interpreta la federación.

La acotación de Peces-Barba obedeció a la intervención de Lara. El coordinador federal de IU construyó su discurso a partir de la igualdad y el cumplimiento a los derechos que recogen la Constitución y la declaración de la ONU de 1948.

Y una muestra de igualdad es la Ley Electoral. Lara cree que las bases del PSOE abogarían de forma “apabullante”, llegado el caso, por un pacto con IU, en lugar de con CiU y PNV. '¡Si somos hijos de la misma carne!', ilustró. Así que si los socialistas no se atreven a cambiar el sistema, adujo, es porque “los mercados y los poderes financieros no quieren más giros a la izquierda”. El caso es que, técnicamente, la subcomisión que tenía que estudiar posibles correcciones profundas de la ley electoral terminó sus trabajos en marzo

Lara pidió referendos vinculantes, que los diputados y senadores acusados de corrupción no estén aforados, que las Cortes supriman la pensión vitalicia para los parlamentarios y reforzar el poder del Estado. Animó a los estudiantes a despertar las conciencias, a “mover el patio”. Lara sabe que es difícil y que si hasta ahora no ha habido “estallido social”, se debe a que “la gente se apaña en la economía sumergida”.


Un estudiante de Periodismo, Joaquín Muñoz, preguntó a Cayo Lara su opinión sobre el Foro por la Participación Social, creado por el sector más próximo al ex coordinador Gaspar Llamazares (IU Abierta). El líder de IU no se había pronunciado hasta ahora sobre este asunto. 

Lara subrayó que respeta 'plenamente' la decisión de la minoría dirigida por Inés Sabanés, aunque considera que 'lo fundamental es que la mayor energía se gaste en tener una propuesta alternativa y una convergencia programática, y que IU esté con más gente alternativa'. En ese sentido, entiende que 'es positivo' que IU Abierta se constituya sólo como asociación, y 'no como partido político' (como sí lo es el PCE, por ejemplo), puesto que 'atomizar la izquierda es el mayor error que ha cometido en Europa la izquierda alternativa'. IU, además, no está sobrada de votos. Recabó 969.946 papeletas (un 3,77%) en las elecciones generales de marzo de 2008.

Pero aunque el coordinador recalcó su apuesta indiscutible por la 'unidad' y su rechazo a cualquier declaración que desemboque en una crisis interna, sí expuso las distancias ideológicas que separan a los dos grandes bloques en la federación, que lucharon de forma 'cainita' durante 'ocho años' (los del mandato de Llamazares). Entonces, relató, se oponían dos modelos, 'uno que creía que el PCE era un lastre y que había que tirar del barco', pues resultaba 'negativo para un proyecto superguay de la izquierda alternativa', y otro, el suyo, que consideraba que 'no sobraba nadie, y que había que equilibrar el polo rojo y el polo verde'.

Esta visión fue la que triunfó en la IX Asamblea Federal, en noviembre de 2008. 'La contradicción capital-trabajo no ha desaparecido, y sigue habiendo explotadores y explotados', añadió. Ahora, el reto se sitúa en 'entroncar a los partidos nacionalistas en un proyecto federal', ya que IU 'no puede prescindir [en su refundación] de nadie que se identifique con propuestas alternativas de la izquierda'.