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El PNV centrará en la crisis su primer contacto con PSE y Bildu

Los socialistas y la izquierda abertzale llegan a la reunión con los nacionalistas abiertos a cualquier tipo de negociación

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'Es el momento de los acuerdos', insistía Iñigo Urkullu el domingo, nada más conocerse que los resultados de las elecciones en Euskadi le iban a permitir convertirse en el próximo lehendakari, al lograr el PNV el mayor número de votos, pero lejos de la mayoría absoluta. Pues bien, el camino para lograr esos acuerdos se inicia hoy con las primeras reuniones que mantendrán los nacionalistas vascos con EH Bildu y PSE, la segunda y tercera fuerza en número de votos en los comicios.

Urkullu comenzará así el camino de una legislatura en la que la estabilidad de su Gobierno y el éxito de sus propuestas parlamentarias vendrá inexorablemente determinado por el apoyo que le ofrezcan ambas formaciones: EH Bildu, que no renunciará a sus aspiraciones independentistas, y el PSE, que situará sus líneas rojas en los recortes de los derechos sociales. Quizá por eso, el PNV se ha propuesto esta primera toma de contacto que tendrá lugar a partir de las 10.00 horas en Sabin Etxea, su cuartel general, y que liderará el propio Urkullu, como un primer paso para poner cuestiones en común.

La primera y principal, la salida de la crisis. Según explicó ayer el líder de los nacionalistas en Bizkaia, Andoni Ortuzar, su pretensión es, al menos, llegar a 'un diagnóstico común' sobre la mejora de la situación económica, aunque las otras dos formaciones decidan quedarse en la oposición, porque se trata de una cuestión que 'no puede esperar un segundo'.   'Nosotros le vamos a hacer a todos los partidos un ofrecimiento de cómo vemos la situación en las tres grandes áreas', indicó, en referencia a la crisis económica, políticas públicas y políticas sociales, y autogobierno y nuevo estatus jurídico-político.

Sobre la fórmula de Gobierno, Ortuzar precisó que, más que del PNV, dependerá más de 'cómo se ubican los otros partidos' de cara a esta nueva etapa política y su disponibilidad ante los tres 'asuntos nucleares a los que tiene que hacer frente el país'. 'Pero la crisis no puede esperar ni un segundo. Es la prioridad máxima y es nuestra tarea y la de todas las instituciones vascas', ha precisado.

En cuanto al nuevo estatus político-jurídico que el PNV quiere instaurar en el País Vasco, Ortuzar señaló que su previsión es ponerlo en marcha para 2015. 'Estamos dispuestos a hablar también de los ritmos, no sólo de los contenidos. Dependerá de la posición de los otros partidos', indicó.

Al margen de los contenidos concretos, tanto EH Bildu como el PSE se han mostrado abiertos a cualquier tipo de negociación. La portavoz de la primera, Laura Mintegi, aseguró ayer  que el PNV propone 'acuerdos de gobierno, de legislatura y coyuntural según temas' y ha anunciado que no está cerrada a nada, ya que la coalición cree que debe llegar a acuerdos. 'Haciendo un poco de futurología calculo que PNV preferirá gobernar en solitario, que preferirá tener un apoyo estable pero igual no lo consigue y acabará haciendo acuerdos puntuales. Y entonces, siendo la segunda fuerza en las elecciones y si no estamos en el Gobierno no queda otra que ser el líder de la oposición', señaló.

El PSE, por su parte, acudirá a la reunión 'a escuchar', sin ninguna decisión 'preestablecida', pero sin 'el ánimo inicial' de 'propiciar' un acuerdo de Gobierno. Su portavoz, José Antonio Pastor, aseguró ayer que la delegación socialista tendrá 'el ánimo abierto a escuchar lo que quiera proponer' la formación que preside Iñigo Urkullu. Además, adelantó que los socialistas desean conocer 'cuáles son las intenciones de verdad del PNV, en qué temas pretende ponerse de acuerdo en esos grandes acuerdos que han enunciado'. 'No sabemos exactamente en qué consisten y cuáles son las fórmulas de Gobierno que plantean, si es que plantean alguno', afirmó.

Igual que Mintegi, Pastor insistió en que el PSE no acude 'con ninguna situación ni decisión preestablecida', pero dijo que todo apunta a que 'lo razonable y lo previsible' es que los nacionalistas se decanten por un Gobierno 'en solitario, con apoyos puntuales'. 'No llevamos una postura preestablecida. Vamos a escuchar lo que diga la representación del PNV y el señor Urkullu, y, en función de lo que oigamos en esa reunión, tomaremos una decisión en los días siguientes', manifestó.