Publicado: 21.02.2012 06:35 |Actualizado: 21.02.2012 06:35

La Policía se ensaña con los estudiantes valencianos

Al menos 20 detenidos tras una jornada de protesta en la que los agentes cargaron con violencia contra los manifestantes. El jefe de la Policía valenciana se refiere a los alumnos como "el enemigo"

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La Policía Nacional cargó ayer con violencia contra centenares de estudiantes que se manifestaban contra los recortes en educación en Valencia. El saldo final fue de una veintena de detenidos, cuatro de ellos menores. Además, cinco estudiantes resultaron heridos leves y fuentes policiales hablaron de que 11 agentes sufrieron alguna lesión también leve.

La protesta arrancó en la puerta del Instituto Lluís Vives. La concentración comenzó a las 14.45 y sólo pasaron 20 minutos hasta que se produjo la primera escena de violencia policial. Los jóvenes invadieron la calzada de una avenida y cortaron el tráfico. La respuesta de los agentes fue ceñirse el casco, desenfundar las porras y golpear a los escolares. Los policías corrieron detrás de los adolescentes y les pegaron con fuerza.

A partir de esta primera agresión, la misma escena se repitió una y otra vez: centenares de jóvenes se reunían en un punto del centro de la ciudad y allí cortaban el tráfico; la Policía se dividía en varios grupos que cargaban contra los concentrados; los jóvenes huían despavoridos hasta que se reagrupaban en alguna otra calle cercana.

Las Fuerzas de Seguridad, sin razón aparente, optaban en algunos momentos por desalojar no sólo las calzadas, sino también las aceras. En esas ocasiones, los agentes evitaban dirigirse a los transeúntes de mayor edad, pero sí empujaban a los jóvenes, con gritos como "¡circulen!, ¡se acabó la fiesta!". El momento de mayor tensión se produjo cuando alguien robó la porra a alguno de los agentes, y la policía reaccionó con la detención de un hombre. Se produjo entonces una reacción enfurecida de la masa de estudiantes, que fue reprimida con porrazos. La Policía también empujó a dos chicas contra un coche en marcha.

Los disturbios se prolongaron a lo largo de toda la tarde y la noche. Durante todo este tiempo, el centro de Valencia se llenó de jóvenes que corrían mientras gritaban consignas contra la corrupción, los recortes y la Policía. "Como Grecia, arderá Valencia" o "estas son nuestras armas" fueron algunos de los lemas coreados por los manifestantes.

Ante la magnitud de los disturbios, el jefe superior de la Policía de Valencia, Antonio Moreno, justificó la actuación policial. Explicó que las concentraciones son ilegales porque no estaban debidamente comunicadas. Dijo que la Policía debe evitar que se colapse el tráfico y que se menoscaben los derechos de aquellos que no se manifiestan: "Ha habido llamadas de gente que nos decía: ¿por qué no actuáis?", aseguró.

Moreno afirmó además que había "colectivos ajenos a los estudiantes" en la concentración. "Hay gente que los maneja porque creen que es un juego y luego vendrán las lamentaciones", señaló, en relación a las "consecuencias legales" para los alumnos detenidos. Los alumnos, agregó, "deben saber que la legalidad también les concierne a ellos". El jefe de la Policía valenciana explicó que varios exaltados volcaron contenedores y arrojaron objetos contra la Policía, "algo clásico". "Y si usted me ataca, yo me defiendo", razonó. Moreno se refirió a los manifestantes como "el enemigo" tras ser preguntado por el número de efectivos movilizados: "No es prudente decir al enemigo cuáles son nuestras fuerzas y debilidades".

La actitud de la Policía en los últimos días ha sido más contundente que en los últimos meses, cuando ante las acampadas del 15-M en lugares públicos se limitaron, salvo excepciones, a vigilar los alrededores. Preguntada al respecto, la delegada del Gobierno, Paula Sánchez de León, negó que hubiera directriz política alguna. Pidió "sensibilidad" a los partidos políticos para que no "manipulen" los hechos. Afirmó que, si la Policía se ha "extralimitado" en algún momento, las víctimas deben denunciarlo y serán, entonces, los jueces quienes investiguen.

IU anunció que pedirá a la Fiscalía de Menores que investigue los hechos. Este partido, junto a PSOE e ERC, exigió la comparecencia urgente en el Congreso del ministro del Interior. Asimismo, Joan Baldoví, diputado de Equo-Compromís en el Congreso, denunció haber sido agredido por la Policía frente al Lluís Vives a pesar de haberse identificado como parlamentario. La protesta también llegó a internet, donde activistas tumbaron la web de la Policía, y a otras ciudades, donde cientos de jóvenes salieron a la calle en solidaridad.

Madres, profesores y estudiantes exigieron responsabilidades. La Federación de Asociaciones de Padres censuró la intervención policial. La madre de una de las detenidas, de 17 años, denunció que la chica había sido arrestada "sin hacer absolutamente nada". "Han tirado gas", se quejó Alma Porta, alumna del Lluís Vives. "Yo buscaba a mi hija, estaba en la acera. Me extrañó que viniera la Policía y nos empujara para hacernos retroceder. Me pegaron en las piernas. Buscaban a los niños, con ellos no tenían ningún miramiento", señaló Olga Belentan, de 54 años. Hubo también varios periodistas agredidos. Ya por la noche, se incendiaron contenedores. Cientos de jóvenes se encerraron en la Facultad de Geografía, con el permiso de la decana. Los enfrentamientos seguían al cierre de esta edición, informa Toni Martínez.