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La policía vincula el coche-bomba de La Jonquera con el crimen organizado

El vehículo colocado frente al macro-prostíbulo iba cargado con un kilo de explosivos y dos bombonas de butano

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Las primeras investigaciones apuntan a que el coche cargado con explosivos frente al macro-prostíbulo Paradise de La Junquera (Girona) está relacionado con el crimen organizado, según han informado fuentes de la investigación, que han negado que esta acción tenga ninguna relación con el terrorismo. Estas mismas fuentes han informado de que el explosivo colocado en el coche consistía en dos bombonas de butano y una cantidad cercana a un kilo de TNT y de dinamita. El entramado explosivo colocado en el vehículo estaba iniciado con cinco o seis metros de mecha lenta.

Un equipo de los Técnicos Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos (TEDAX) de los Mossos d'Esquadra consiguieron alrededor de las 1:30 horas del lunes desactivar el artefacto explosivo después de unas cuatro horas de trabajo. Los TEDAX se desplazaron al lugar para determinar si había o no una bomba y, tras constatar que la amenaza era real, consiguieron desactivar el artefacto explosivo. Primero dos robots examinaron el coche y después un agente se acercó a retirar el explosivo, que se encontraba en el asiento de atrás del vehículo, junto a unas bolsas y que no llegó a estallar.

A las 20:00 horas del domingo, dos vehículos con al menos cinco personas armadas llegaron a la puerta del prostíbulo, uno de los más grandes de Europa, y uno de los conductores informó al vigilante de seguridad que en uno de los coches había una bomba. Después, se subió al otro vehículo, que arrancó con las cinco personas en su interior, abandonando frente a la entrada al macro prostíbulo el coche en el que supuestamente se encontraba la bomba.

Los trabajadores del club de alterne avisaron a los  Mossos d'Esquadra, que, de forma preventiva, ordeneraron, con la colaboración de la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Policía Local, se vieron obligados a desalojar del prostíbulo a unas 300 personas que se encontraban en el establecimiento y en el bingo y los restaurantes que hay en sus cercanías.

Hace unos quince días, el club Paradise sufrió otro ataque similar, cuando unos motoristas lanzaron dos artefactos explosivos contra el local, uno de los cuales estalló.