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El PP pone "las dos manos en el fuego" por el imputado Camps

El equipo de Rajoy se deshace en elogios hacia el president valenciano, acusado de cohecho. El jefedel Consell asegura sentirse el candidato "más respaldado de todas las democracias occidentales"

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A Mariano Rajoy el caso de los trajes se le va de las manos. Pero su equipo intentó ayer escenificar que la situación que vive la formación conservadora en el País Valencià está totalmente controlada. Hasta el punto de poner 'las dos manos en el fuego' por Francisco Camps, imputado por cohecho impropio en el citado escándalo.

Todas las declaraciones vertidas ayer por cargos próximos al líder del principal partido de la oposición se encaminaron, primero, a minimizar el desafío lanzado un día antes por el PP valenciano a Rajoy al ratificar a Camps como candidato. Y después, a desacreditar los avances judiciales de este caso en el que la Fiscalía Anticorrupción pide para el president una multa de 41.250 euros por haber aceptado regalos de los cabecillas de la trama Gürtel.

El president recuerda a Rajoy que siempre le ha sido «fiel y leal»

Mientras, un Camps crecido se vendió como 'el candidato más respaldado de la historia de todas las democracias occidentales'.

Pese a que en privado destacados dirigentes del partido reconocen que el jefe del Consell está cada vez más cerca de sentarse en el banquillo, en público todo fueron elogios. Esteban González Pons, vicesecretario de Comunicación del PP, volvió a insistir en que Camps 'está imputado porque le han regalado cuatro trajes y cuatro corbatas', algo por lo que, a su juicio, 'no se vende un presidente'.

La dirección del partido evita confirmar cuándo ratificará a Camps

El dirigente conservador, en declaraciones a CatalunyaRàdio, defendió la 'inocencia' del jefe del PP valenciano y aseguró que pone 'las dos manos en el fuego' por él. Lo que no supo aclarar es cuándo será ratificado candidato por el comité electoral nacional.

Una vez que el partido en Valencia ya ha proclamado a Camps candidato, la pelota está en el tejado de Rajoy, que debe dar la orden al Comité Electoral nacional para que cumpla con este trámite. El citado órgano se reunirá esta semana. Y, salvo cambios de última hora, la única ratificación de candidatura que hay en la agenda es la de María Dolores de Cospedal, cabeza de lista por Castilla-La Mancha. 'La de Paco, cuando toque. Y a la vez que las de Madrid, Murcia, Castilla y León..., las de las comunidades en las que gobernamos', explican.

A día de hoy, y pese a que la Justicia tiene cada vez más cercado a Camps, el PP trabaja con el escenario de que este sea el candidato. Rajoy no parece dispuesto a forzar su salida. Y el president se agarra cada vez con más fuerza a su sillón. 'Es el candidato mientras lo podamos aguantar. No hay plan B', explicaban ayer desde el equipo del jefe del principal partido de la oposición.

Blasco cree que el respaldo de los votos pesa más que lo que digan los tribunales

En misma la línea de apoyo cerrado de González Pons se mostró también Javier Arenas. El vicesecretario de Política Autonómica y Local apuntó que el partido no se plantea 'ningún escenario' en el que Camps no sea candidato. Además, alabó su honestidad.

Por otra parte, el PP intentó ayer zanjar la polémica desatada después de que el partido en Valencia aprobara la tarde del lunes, y de forma exprés, la candidatura de Camps. Según explicó en rueda de prensa la portavoz de la formación en el Congreso, fue Génova, sede nacional del PP, la que instó a que se convocara esa reunión. ¿El motivo? 'Los plazos ya empiezan a ser cortos y hay que designar candidatos', explicó Soraya Sáenz de Santamaría.

En una línea similar, la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, negó que existiesen presiones a Madrid desde Valencia. Y añadió que Ana Mato, vicesecretaria de Organización, y Camps habían acordado la celebración del comité electoral regional. En la dirección del partido reconocen que Mato había sido informada de la reunión.

El PP dice ahora que Rajoy instó a Valencia a ratificar la candidatura

No obstante, no pasa por alto que fue convocada después de que Cospedal dijese que no había fecha para la designación del president.

Mientras, Camps volvió a mirar para otro lado. Convencido siempre de que es víctima de una cruzada y de que va a resistir, sacó pecho y se presentó como 'el candidato más respaldado de la historia de todas las democracias occidentales'. Al contrario de lo que tiene acostumbrada a la prensa, ayer sí aceptó preguntas.

El president, que trató de trasladar la idea de que no hay enfrentamiento con la dirección nacional, dedicó varias frases a Rajoy, al que llamó su 'amigo'. Le recordó que ha sido 'durante estos años su leal y fiel colaborador'. Y afirmó tener 'una ilusión' inimaginable de ser presidente de la Generalitat con Rajoy en la Moncloa. Muchos en el PP creen que uno de los motivos por los que el presidente de los conservadores no deja caer a Camps es por el apoyo que le prestó en los meses previos al congreso de Valencia. El jefe del Consell también tuvo palabras de agradecimiento para Cospedal.

El PP valenciano está convencido de que la corrupción no tiene ningún efecto electoral. Y ayer volvieron a poner esta idea sobre la mesa. Lo hizo el portavoz conservador en Les Corts, Rafael Blasco, cuando consideró que el respaldo 'social y electoral' con el que cuenta Camps, tiene 'mayor peso político y moral que cualquier iniciativa de carácter judicial que esté sin probar, por muy respetable que sea'.

Asimismo, el portavoz del PP calificó la acusación de la Fiscalía Anticorrupción de 'tonta, banal e insignificante' y aseguró que de ella no se desprende 'responsabilidad política'.