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El PP se queda solo al no apoyar en el Congreso la creación de eurobonos

Los conservadores se abstienen de impulsar su puesta en marcha para no dar a la UE "un cheque en blanco"

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'Preguntar al Parlamento si respalda algo que no existe es un atrevimiento', se quejó el secretario de Economía del PP, Álvaro Nadal, al rechazar la apuesta del resto de partidos por los eurobonos como herramienta concertada frete a la crisis de las deudas soberanas.

El Grupo Popular se alineó con las reservas de Alemania a este mecanismo aún pendiente de concretar por parte de la Comisión Europea, que anhelan como salvavidas los estados que padecen los envites especuladores de los mercados. Entre ellos, España.

El PP critica la idea de 'preguntar al Congreso si apoya algo que no existe'

El PP se quedó solo, absteniéndose en la votación. El resto de partidos se unió, avalando la iniciativa del Grupo Socialista, que 'insta al Gobierno a actuar ante los miembros de la zona euro y cuantas instituciones considere oportuno, con la finalidad de que, cuanto antes, puedan entrar en vigor los eurobonos como instrumento de financiación'.

Los eurobonos son títulos de deuda respaldados por todos los miembros de la zona euro. De crearse, requerirían una cesión irreversible de soberanía al eliminar las emisiones de deuda de cada Estado, pero blindarían a la eurozona del ataque de los especuladores, a los que resulta más costoso jugar con la deuda conjunta de los 17 países del euro que con la de uno solo. España e Italia, además de Grecia, Portugal o Irlanda, respaldan su creación, que despierta recelos en el eje francoalemán y, ayer también, en el PP.

'Menos ideología y mucha más prudencia pediría al PSOE', invocaron los conservadores para defender su distancia. 'Mi grupo no acepta un cheque en blanco que signifique que, haga lo que haga Europa, lo vamos a aceptar', zanjó su representante.

'Son más papistas que el papa, puros machotes', replica el portavoz del PSOE

Francisco Fernández Marugán, portavoz del Grupo Socialista en materia presupuestaria, introdujo la discusión abogando por 'una integración política y económica más efectiva' en la UE, una vez constatada la ineficacia de los fondos de rescate aplicados en la crisis griega para encarar el eventual colapso de economías de 'cierta dimensión'. La sombra de amenaza que sobrevuela España planeó por el hemiciclo protegida con todos los eufemismos posibles.

Estas luces cortas del rescate deben dar paso a las largas de 'nuevos mecanismos que no se van a poner en marcha de la noche a la mañana', pero que son imprescindibles, defendió Marugán.

Los eurobonos 'no abordarían el pecado original de la UE', advierte IU

El portavoz socialista criticó el desmarque del grupo conservador de la sintonía del resto de la Cámara. Acredita, a su juicio, 'en qué zona del mundo sitúa el PP sus intereses y anclajes'. 'Son más papistas que el Papa enfatizó Marugán, puros machotes'.

Con Europa en coma, los eurobonos ponen a la eurozona frente a una dicotomía, explicó el portavoz de IU, Gaspar Llamazares. 'Una de las culturas seminales de Europa, Grecia, se ve abocada al ajuste de su economía y su cohesión social, y por Grecia pasa ahora el futuro de Europa. De cómo abordemos su problema, desde la codicia o desde la solidaridad, dependerá todo, y no lo estamos haciendo bien', advirtió.

Llamazares criticó los 'prejucios francoalemanes' que se interponen en el camino de los eurobonos a los que se sumó la prevención del PP y abogó por no conformarse con el teórico efecto paliativo de esta cura, porque 'no abordaría el pecado original de la UE ante la crisis, que se denomina ajuste de las cuentas públicas' a cualquier precio.

'Son una buena solución, una salida 'acertada, prudente y necesaria', ensalzó el portavoz adjunto de CiU en el Congreso, Josep Sánchez Llibre, que reivindicó un aserto habitual en su discurso sobre la vacilante deriva de la UE: 'La crisis financiera europea se resuelve con más Europa'. 'Es una cuestión que habremos de discutir en la próxima legislatura', emplazó Sánchez Llibre, en el epílogo de esta, que vivió ayer su último martes, a punto de disolverse las Cortes para convocar elecciones.

'¿Por qué no se pega un puñetazo en la mesa y se pone fin a esta juerga?', preguntó enfático el diputado del PNV Pedro Azpiazu, que describió el debate, a favor y en contra de los eurobonos, como una estación del 'vía crucis en el que Europa se ha situado por la irresponsabilidad de unos y el egoísmo de otros'.

'No es fácil dejar caer a Grecia sin que afecte al conjunto de la UE', recordó. 'Los mayores poseedores de deuda griega son Francia y Alemania reticentes a los eurobonos y el Banco Central Europeo'. ¿Hay solución? Sí. 'Para que el inmenso potencial de Europa pueda dar frutos, hay que mantenerse unidos, mostrando juntos los dientes a los inversores dispuestos a hacer caja' con la crisis de las deudas soberanas, recetó el diputado vasco para ayudar a la UE a 'salir del atolladero'.

'La solución del eurobono es la idónea', coincidió el representante de Coalición Canaria, Fernando Ríos. 'Apoyamos la creación de una agencia europea de deuda que lance a los mercados y a los ciudadanos de la UE un mensaje claro sobre la irreversibilidad del euro que frene a quienes especulan con la deuda', defendió el diputado de CC.

'No entiendo esta iniciativa como un cheque en blanco, sino como la necesidad de buscar un instrumento nuevo y de que Europa actúe con una sola voz en política económica y fiscal', replicó al PP la portavoz de UPyD, Rosa Díez. 'O asumimos una posición común, o no se salva nadie', tampoco Alemania, avisó para combatir a los escépticos.