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El PP ubicó a Castilla-La Mancha "en caída libre" antes de pedir ningún dato

Los conservadores acusaron a los socialistas de ocultar documentos una hora antes de solicitarlos de forma oficial

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El PP de Castilla-La Mancha lleva más de una semana sembrando la alarma sobre el mal estado de las cuentas que va a encontrarse en la región una vez asuman el Gobierno. Pero los conservadores no se han apoyado en dato oficial alguno para sustentar esta estrategia.

La historia arrancó el pasado jueves, cuando el partido que a nivel regional preside María Dolores de Cospedal habló de una 'comunidad en caída libre'. Y criticó que el socialista José María Barreda no facilitara cifras. En el momento de hacer estas acusaciones, a las 11.30 horas, los conservadores no habían solicitado de manera oficial esta información a la Junta, por lo cual no disponían de ella ni se les había negado. Lo hicieron, según ha sabido Público, una hora después.

El partido cargó contra los socialistas sin haber recibido un solo documento

En la mañana del pasado día 2, Leandro Esteban, secretario de Acción Parlamentaria del PP regional convocó a los medios a una rueda de prensa en la que empezó a abonar el terreno. La convocatoria fue a las 11.30. 'Desde aquí le pedimos [a Barreda] delante de toda la sociedad de Castilla-La Mancha las cuentas y todos los datos necesarios para poder abordar los presupuestos', señaló uno de los hombres fuertes de Cospedal. Al tiempo, mantuvo que el presidente saliente no quería 'suministrar o facilitar datos para que haya un auténtico traspaso de poderes'.

Leandro Esteban consideró también que los socialistas eran los 'auténticos responsables' de poner 'al borde del precipicio la prestación de algunos servicios públicos esenciales en la región'. En definitiva, de dejar estos 'en caída libre'.

Un día después de demandar los datos, el PP habló de 'quiebra total'

Pese a que de su discurso podía deducirse que manejaban toda la documentación, lo cierto es que el Grupo Parlamentario Popular no había llegado a cursar la petición por la vía reglamentaria. Lo haría después. Concretamente a las 12.49 horas, después de la rueda de prensa.

Según consta en documen-tos en poder de este periódico fue a esa hora cuando Marcial Marín, coordinador de Economía del PP de Castilla-La Mancha, remitió un correo electrónico a Vicente Parrilla, responsable de la Consejería de Presidencia y Administraciones Públicas demandando la información.

Entre los datos que los conservadores solicitaron, se encuentran una auditoría de ingresos, el estado de los presupuestos o una relación de personal. En total, el PP dividió sus peticiones en cinco documentos concretos con una extensión total de 12 folios.

La izquierda en el Congreso censura la actitud de los conservadores

Un día después de esta demanda de información, Vicente Tirado, secretario general de la formación regional, habló de 'quiebra total' de la Comunidad y puso en duda que la Junta fuese a poder pagar las nóminas de sus 70.000 empleados. Tirado estaba al tanto de que sólo 24 horas antes su formación había reclamado los números a los socialistas. De hecho, su compañero Marín le remitió una copia del correo electrónico en el que este solicitó la información. Cuando habló de 'quiebra total', él mismo reconoció que no tenía datos. Este periódico intentó recabar sin éxito una explicación de los conservadores al respecto.

Precisamente ayer, el secretario general del PP de Castilla-La Mancha se reunió con el consejero de Presidencia en funciones, Santiago Moreno, para agilizar el traspaso de poderes. Un día antes, los socialistas, tras la actitud del PP, decidieron suspender las reuniones específicas por áreas.

En este contexto, la responsable de Economía, María Luisa Araújo, intentó lanzar ayer un mensaje de tranquilidad sobre las cuentas de la Junta, que debía a finales de abril 416 millones a los proveedores, informa Efe. La socialista censuró la postura del PP y vio tras sus acusaciones una forma de preparar el terreno para futuros recortes.

Elena Salgado advierte de que 'los mercados nos están examinando'

La izquierda parlamentaria al completo coincidió ayer en el Congreso en denunciar un doble fondo en la estrategia del PP. PSOE, ERC, IU e ICV acusaron a los conservadores de sembrar de dudas el terreno para recoger después el fruto de futuros recortes sociales. La semilla son las denuncias sin pruebas, cuestionar la solvencia de aquellos territorios que habían escapado hasta ahora al poder conservador, advierten estos grupos.

El asunto es de tal gravedad para el PSOE que se encaramó a la tribuna del Congreso en cuanto tomaron la palabra. 'La democracia española no se merece una derecha como la que ustedes representan', recriminó a la bancada del PP la número tres del Grupo Socialista, Mamen Sánchez, en el primer turno que ocupó el PSOE en el pleno.

Los socialistas no desaprovecharon la ocasión para escenificar así la extraordinaria importancia que confiere a lo que calificaron de 'brutal irresponsabilidad' del PP. El portavoz parlamentario socialista, José Antonio Alonso, no se desmontó del adjetivo 'irresponsable', para recriminar al PP unas 'graves afirmaciones, falaces y dañinas' que, a su juicio, 'trasladan un mensaje de clara desconfianza sobre la solvencia de España'.

Según Alonso, Rajoy 'está asustado y el PP tiene una estrategia clara' que ha elegido Castilla-La Mancha como chivo expiatorio: los conservadores 'plantean hacer recortes sociales muy fuertes, y para justificarlos tratan de construir un argumento falaz, sin datos ni pruebas', tiñendo de sospechas las cuentas de aquellos territorios que se disponen a conquistar. 'Sólo consiguen hacer daño a España', lamentó. La portavoz de ICV, Núria Buenaventura, reprochó el 'alarmismo y la hipocresía' del PP centrando sus acusaciones en Castilla-La Mancha y olvidándose de territorios como la ciudad de Madrid o el País Valencià, que presentan una situación, a su juicio, 'mucho más grave'.

Desde IU, Gaspar Llamazares no se ahorró críticas para el PP, pero extendió sus recelos también al PSOE. 'No vamos a participar en ese duelo de cirujanos de hierro para ver quién recorta más', advirtió.

'Estaba cantado' que ocurri-ría, que el vencedor criticaría 'qué se puede esconder bajo las alfombras' del derrotado, avisó el responsable de ERC, Joan Ridao. Aun así, el PP ha ido demasiado lejos en esta estrategia de manual poselectoral, según el portavoz republicano, hasta incurrir en un comportamiento 'bochornoso' en el caso de Castilla-La Mancha.

'Es revanchismo de la peor especie', lamentó Ridao. Una 'actitud irresponsable' habida cuenta de que 'los mercados tienen los ojos puestos en las comunidades autónomas'.

También llegaron reacciones de Elena Salgado. 'Los mercados nos están examinando'. La afirmación de la vicepresidenta económica, ayer en los pasillos del Senado, era una advertencia sutil, pero firme, para el PP, para recriminarle que esté jugando con fuego. No afecta 'en absoluto' a la solvencia de España, pero sí puede llegar a erosionar su imagen: 'Una situación de desconfianza de los mercados hacia las cuentas de nuestro país no beneficia a nadie. Pido sensatez por parte de todos'.

Salgado insistió en que los números de las administraciones públicas españolas son 'transparentes y fiables', y así lo han sido 'siempre', con gobiernos del PSOE y del PP, y para quien tenga 'dudas', dijo, aludiendo a los conservadores, 'que acuda a la web', donde los datos están 'a disposición de todos', informa Juanma Romero.

En un sentido similar, el vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, arremetió, contra el líder de la oposición. Dijo que los conservadores, con él al frente, se han dedicado a 'sembrar dudas' sobre las cuentas públicas, con afirmaciones que, además de 'irresponsables' son 'falsas'.

Tras visitar la sede de la Comisaría General de Policía Científica en Madrid, Rubalcaba celebró que Rajoy proponga una reunión del Consejo de Política Fiscal, algo por otra parte innecesario porque el encuentro está previsto desde hace tiempo para principios de julio.

Además, recordó que el 31 de mayo pasado Salgado presentó el déficit de las comunidades con datos que los gobiernos autonómicos le habían facilitado. Esa auditoría fue revisada por Bruselas, recordó. En este punto, el portavoz del Ejecutivo se detuvo en el caso de Madrid, una comunidad autónoma que 'se había ido un poquitín' en la cantidad que debía gastar y de la que dijo que no tiene 'ninguna duda de que se va a reconducir', informa Pedro Águeda.

Por otra parte, el banco de inversiones Goldman Sachspublicó ayer un informe en el que descartaba un escenario preocupante para la deuda autonómica española. En el peor de los casos, la deuda pública llegaría al 61,5%, frente al 60,1% actual. El banco confía en la gestión del PP y la transparencia que pueda dar a las finanzas públicas españolas y descarta que los recortes de gasto necesarios vayan a suponer más tensiones sociales. Pone Goldman el ejemplo de Murcia, donde el Partido Popular, pese a los enfrentamientos de los últimos meses, ha recibido el 60% del voto en las últimas elecciones, informa Pilar Blázquez.