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PP y CiU usan el burka para entrar en campaña

Los conservadores consiguen que salga adelante su moción en el Senado para prohibir el velo gracias a un cambio a última hora en el voto nacionalista catalán

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Un cambio de última hora de CiU propició ayer que el Senado aprobara una moción del PP que insta al Gobierno a que prohíba el uso del velo integral (niqab y burka) en cualquier lugar público. La moción, que no es vinculante, salió adelante con 131 votos a favor: PP (123), CiU (7) y UPN (1) por 129 en contra. PP y CiU pactaron el cambio a última hora de la noche del martes. El PSOE se enteró del pacto ayer por la mañana, en el propio hemiciclo.

El debate fue tenso y, en él, el PP acusó al PSOE de no querer proteger a las mujeres. A su vez, los socialistas tacharon a los conservadores de 'electoralistas'. Los conservadores utilizaron frases ceremoniosas, del tipo 'la democracia se vive a cara descubierta', y acusaron a los socialistas de no querer afrontar un debate 'que está en las calles'. En España se conocen apenas una decena de casos de mujeres que usan burka o niqab.

Sánchez Camacho: 'El debate está en todas las calles y municipios'

La moción llega después de que varios ayuntamientos hayan aprobado en las últimas semanas prohibir el uso del velo integral en sus equipamientos públicos. La mayoría de estos municipios son catalanes. En ellos tanto PP, PSC como CiU han votado a favor del veto, auspiciados, según sus argumentos, por la existencia de un clamor popular en contra del uso del burka y del niqab. Alegan que atenta contra la dignidad de las mujeres y genera problemas de seguridad.

En el último informe del Defensor del Pueblo, con casi 80.000 quejas referidas a 2009, no hay ninguna relacionada con el velo integral. A su vez, la oleada prohibicionista ha sido tachada por parte de las ONG y colectivos de inmigrantes de xenófoba y populista de cara a las próximas elecciones catalanas, que se celebrarán en otoño de este año.

Pajín: 'No hay que hacer a las mujeres más víctimas de lo que ya son'

En el Senado, no obstante, el debate se vivió como si se estuviese aprobando algo trascendental. Hubo pitidos y aplausos entre los senadores y aporreo de mesas. Una de las protagonistas del día fue Montserrat Candini, senadora de CiU. El día anterior, la formación nacionalista había firmado una enmienda socialista en la que rechazaba el velo integral y aseguraba que con el ordenamiento jurídico vigente (el Código Penal y la Ley de Violencia de Género) ya es suficiente para regular su uso.

Candini afirmó ayer que ella está a favor de la prohibición, algo que no incluye dicha enmienda, y que por eso cambió el voto in extremis. Pero si la senadora de CiU no había entendido la enmienda que había firmado, tampoco pareció comprender la moción del PP que finalmente apoyó. Mientras ella habló de que la prohibición afectaría sólo a los edificios públicos, los conservadores afirmaron que su propuesta va más allá y veta el burka y el niqab en cualquier espacio público, incluidas las calles.

Las ONG tildan de xenófoba la oleada prohibicionista que fomenta la derecha

En lo que ambas formaciones parecieron estar de acuerdo fue en que la prohibición deberá estar incluida en un futuro reglamento de la Ley de Igualdad. Alicia Sánchez Camacho, impulsora de la moción y candidata del PP a la Generalitat de Catalunya, afirmó en el hemiciclo que se negaba a que el uso quedara regulado a través de la reforma pendiente de la Ley de Libertad Religiosa, para que la prohibición no afectara, de rebote, a símbolos católicos.

El PP escenificó la aprobación de la moción como si se tratase de una gran victoria electoral y de un tema de importancia extrema. La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, arropó a Sánchez Camacho, en su comparecencia ante los medios de comunicación. No reparó en elogios para ella y la llamó varias veces 'candidata'. Sánchez Camacho aseguró que el uso del velo integral es una cuestión que se está debatiendo 'en las calles y municipios de España' y habló de que la prohibición pretende proteger 'a todas las mujeres y todas las niñas'. A su lado, De Cospedal, también apeló a las menores. 'A la defensa de las niñas españolas, pertenezcan a la etnia que sea', dijo.

El malestar entre las filas socialistas se cargó contra el PP y se evitó polemizar con CiU. La secretaria de organización del PSOE, Leire Pajín, aseguró que la moción 'hace más víctimas a las mujeres de lo que ya son' y resaltó la importancia de seguir trabajando el tema con las asociaciones de inmigrantes y de mujeres. La portavoz socialista en el Senado, Carmela Silva, tachó a CiU de 'incoherente' y acusó al PP de querer arrancar un puñado de votos con esta moción.