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Los premios superiores a 2.500 euros en loterías se gravarán al 20%

El Gobierno espera ingresar 824 millones con el nuevo impuesto

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Los premios superiores a 2.500 euros correspondientes a los sorteos y apuestas de Loterías del Estado estarán sometidos a un nuevo gravamen del 20%, con el que se ingresarán 824 millones de euros, de acuerdo con el proyecto de ley de medidas tributarias para 2013 y 2014 aprobado hoy en Consejo de Ministros. Hasta ahora, los premios de loterías estaban totalmente exentos de pago. Sólo tributaban los rendimientos del ahorro. 

Lo cierto es que fue el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien propuso en verano gravar la Lotería como propuesta alternativa a la subida del IVA que entró en vigor el pasado 1 de septiembre, y que se ensaña con el material escolar y con los productos culturales. El PP lo rechazó. La última, el pasado 18 de septiembre. '¿Saben ustedes que Loterías y Apuestas del Estado es en la actualidad una importante fuente de recursos para el Estado? –preguntaba a la bancada socialista la diputada conservadora Sandra Moneo–. [...] Eliminar la exención fiscal a los ganadores de los grandes premios apenas tendría un efecto positivo en las cuentas públicas, pero perder la ventaja competitiva del organismo público frente al resto de competidores sí podría lastrar la solvencia de este ente y los ingresos generados para el conjunto de la sociedad española, ingresos que son absolutamente necesarios'. Intervención que consta en el Diario de Sesiones.

Asimismo, se mantendrá el Impuesto sobre Patrimonio, que fue recuperado transitoriamente por el anterior Ejecutivo socialista para los ejercicios 2011 y 2012, lo que permitirá recaudar 700 millones adicionales.

El proyecto de ley, que complementa al de los Presupuestos Generales del Estado para 2013, incluye también la supresión de la deducción por la compra de vivienda habitual –que supondrá unos ingresos de 90 millones de euros–; el aumento del gravamen sobre plusvalías obtenidas a corto plazo –que tributarán según los tipos generales del IRPF, con una recaudación calculada de 90 millones–, el límite de la deducción por amortización para grandes empresas (2.371 millones en 2013 y 2014) y la creación de un gravamen del 5% para la actualización de los balances de empresas (300 millones).