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El PSOE acusa al PP de superar "los límites de la ética política" al comparar Gürtel y Faisán

González Pons contrapone el "pequeño problema" de los trajes que supuestamente regaló la trama corrupta a Camps con el caso del 'chivatazo'. Rubalcaba ve un "disparate" comparar ambas investigaciones

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Ajeno a que la fiesta todavía no ha terminado, el PP reaccionó ayer con euforia a la marcha de Francisco Camps. Creen los conservadores que una vez presentada esta dimisión están legitimados para exigir otras cabezas en las filas socialistas. La más preciada, la del candidato del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, a cuenta del caso Faisán. El argumentario de ayer del partido de Rajoy no ofrecía espacio para la duda: 'El ejercicio de responsabilidad de Francisco Camps deja sin discurso al PSOE'. Una formación que salió ayer a denunciar que con esta equiparación el PP ha 'sobrepasado' ya 'todos los límites de la ética política'.

El dirigente conservador más madrugador a la hora de poner al ya expresident como ejemplo para el PSOE fue Esteban González Pons. El vicesecretario de Comunicación del PP sumó ayer otra frase para la hemeroteca de su partido. 'Rubalcaba debería hoy darle una chupadita al bote de la medicina que ayer tomó Camps', sugirió en una rueda de prensa convocada en la sede nacional del partido para presentar la página web del programa electoral para las generales.

El PP cree que la marcha de Camps lo legitima para atacar a Rubalcaba

En la dirección nacional del PP consideran que la marcha del president les ha permitido de nuevo enfocar la campaña de acoso y derribo contra el candidato socialista. Un objetivo, que, según reconocen sin ambages, corrió peligro el pasado viernes cuando el juez José Flors decidió que Camps iba a tener que sentarse en el banquillo.

Pons, que tildó de 'problema pequeño' la acusación de que el expresidente de la Generalitat Valenciana habría aceptado como regalo de la trama corrupta tres trajes, vio, en cambio, 'un problema grande' en el exministro del Interior. 'Nos gustaría que Rubalcaba ante un problema grande como es traicionar a la Policía y a la Guardia Civil con sus peores enemigos empiece adoptando una decisión pequeña como es dar una explicación pública y asumir alguna responsabilidad política'.

Los socialistas ven un intento de desviar la atención sobre la trama Gürtel'

El vicecoordinador del Comité Electoral del PSOE, Antonio Hernando, reaccionó a las acusaciones del portavoz del PP circunscribiéndolas en 'las habituales salidas de tono del señor Pons'. Pero añadiendo un matiz. Y es que, a su juicio, ayer el vicesecretario de Comunicación del PP sobrepasó 'todos los límites de la ética política y de la pura educación ciudadana'.

'Que un dirigente político base toda su actuación en la mentira y el insulto dice muy poco del partido en el que milita', reflexionó antes de considerar que Pons dispara contra Rubalcaba para 'desviar la atención' del caso Gürtel 'una trama que, cada día, se demuestra más relacionada con el PP'.

Para Hernando, el portavoz conservador defiende con 'tanta vehemencia a Camps' para que este último calle 'y no explique las razones por las que el nombre de González Pons era mencionado tanto por los implicados de la trama [en las grabaciones]'.

Camps renuncia a aceptar la condena y devuelve a Campos y Betoret al banquillo

Rubalcaba, el objetivo prioritario de las palabras de Pons y de los argumentarios que, a diario, el PP remite a sus dirigentes, también se pronunció ayer sobre el nuevo escenario tras la marcha de Camps.

El candidato del PSOE a las próximas generales consideró que tras la dimisión 'el PP ya no podrá levantar la bandera de la regeneración democrática'. Lo hizo en declaraciones a Els Matins de TV3. Preguntado por la comparación que los conservadores intentan establecer entre el caso Gürtel y el caso Faisán, aseguró que 'ambos asuntos' no tienen nada que ver'. Compararlos, sostuvo, 'es un disparate'.

Al respecto, Rubalcaba subrayó que pese a que ni siquiera ha sido 'nombrado', ni está 'en ningún papel' del caso Faisán, se le acusa para 'ensombrecer la lucha antiterrorista'. Este contexto, dijo, ha provocado que 'haya policías que lo están pasando mal'.

Francisco Camps, sin embargo sí aparece en el sumario del caso de los trajes. Y está imputado por cohecho pasivo impropio (soborno).

Frente al PP, que ha optado por tratar las acusaciones de corrupción que pesan contra la cúpula del partido que Camps ha dejado en herencia a Alberto Fabra como si no existiesen, el exministro recordó que lo realmente grave de este escándalo es lo que hay debajo. 'Es infinitamente más complejo y muchísimo más duro', relató.

En este contexto, Rubalcaba intentó resumir lo que, a su jucio es este caso de corrupción que lleva dos años y medio tambaleando los cimientos del PP. 'Gürtel es una mezcla de financiación de partidos y urbanismo. Un intercambio de favores según el cual, tú me pagas la mitad de los actos electorales y yo, cuando gobierne, te doy la mitad de las obras', resumió en la citada entrevista.

Los socialistas están convencidos de que la marcha de Camps apunta directamente hacia Mariano Rajoy, al que consideran el máximo responsable político de estos escándalos. E insisten en que ni el presidente del principal partido de la oposición ni el presidente dimisionario del País Valencià han pedido perdón por la corrupción de la Gürtel.

Además de insistir en que es ahora el PSOE el que debe mover ficha y exigir responsabilidades a Rubalcaba y a otros dirigentes como José Bono, Manuel Chaves y José Antonio Griñán, la dirección nacional del PP insistió, un día más, en la 'inocencia' de Francisco Camps.

Se trata de una estrategia que encaja difícilmente con la elaborada por el partido a comienzos de esta semana y que llevó a Camps casi a reconocerse culpable de cohecho ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV).

Ante un día en el que Rajoy guardó silencio, Pons fue el encargado de hablar de la 'inocencia' de Camps, de que su elección como cabeza de lista para las autonómicas 'fue un acierto' y que su vida política no ha acabado.

Tampoco se olvidó Pons de los otros imputados: Ricardo Costa, Víctor Camps y Rafael Betoret. A ellos, al igual que al expresident, el partido también los considera inocentes. Todo, pese a que los dos primeros acudieron el miércoles al TSJCV a firmar la conformidad con la acusación por cohecho.

Ayer, el abogado de Camps presentó en el juzgado su renuncia a aceptar la condena, lo que deja sin efecto la firma de Campos y Betoret, que se verán ante la contradicción de sentarse en un banquillo acusados de un delito que ya han aceptado haber cometido. A este respecto, Pons señaló que ambos son 'materialmente inocentes'.

En las misma línea, destacados dirigentes del PP salieron ayer en defensa de Camps, pero más en la línea de ubicarlo como 'el espejo' en el que debe mirarse el PSOE que en lamentar lo que para el PP supone su marcha. No son pocos los dirigentes que comentan que el ya expresident llevaba mucho tiempo muy solo en el partido. 'Él lo sabía', recalcan.