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El PSOE afea al PP su "hipocresía" ante el aborto

Blanco recuerda a Rajoy que su partido no tocó una coma de la ley cuando estuvo en el poder

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El Gobierno entró el sábado en una nueva fase de discusión de la Ley del Aborto. Aprobado el proyecto por el Consejo de Ministros, comienza una tramitación parlamentaria que se prevé tranquila y un enfrentamiento con el PP que el PSOE cree tener ganado. Ayer, José Blanco, vicesecretario general de los socialistas, avanzó la línea de debate: el partido de Mariano Rajoy se comporta con “hipocresía”, ya que combate una ley que en su día ni se planteó derogar. Y encima ahora camina agarrado del brazo de la Iglesia.

El ministro de Fomento delimitó las directrices del argumentario del Ejecutivo en el acto de clausura de la conferencia de las seis organizaciones sectoriales del PSOE. Le acompañaba Leire Pajín, la número tres, y, desde la tribuna de invitados, Bibiana Aído, la ministra de Igualdad, a la que los dos jefes del partido aplaudieron por haber sacado adelante una reforma que ha costado “mucho esfuerzo”.

Blanco y Pajín sostuvieron que la polémica no está ya en si las mayores de 16 años pueden abortar o no sin informar a los padres. Lo que se juega es un retroceso de 25 años.

Y ahí encajaba la denuncia contra la “hipocresía” del PP, que en sus ocho años en la Moncloa no se atrevió a mover una coma de la ley de despenalización del aborto, de 1985, y en cambio ahora se opone a una nueva legislación que sólo pretende dar “más derechos y garantías” a la mujer. Los conservadores han preferido manifestarse “con los curas, que tanto les gustan”, ironizó el ministro. Aludía así a las palabras de Rajoy el pasado día 14, cuando animó a los militantes del PP a acudir a una marcha convocada para el 17 de octubre por 43 grupos provida.

Blanco recordó que José María Aznar sólo introdujo un cambio en la legislación del aborto en sus ocho años de mandato. Y lo hizo “por la puerta de atrás” en 2002, cuando impuso que las jóvenes de entre 16 y 18 años tuvieran que recabar el consentimiento paterno para poder interrumpir su embarazo. Desde 1985 hasta 2002, no era necesario ese visto bueno. “España se vuelve a parecer a Europa”, subrayó Pajín. España, por tanto, vuelve a restablecer, en ese aspecto, el marco legal que en su día implantó Felipe González, un Gobierno del que los socialistas pueden sentirse “orgullosos”, como el de ahora de José Luis Rodríguez Zapatero.

La secretaria de Organización del PSOE recordó que la gestación de la ley ha sido larga, ha contado con la opinión de partidos y expertos, y pese a todo ha recibido “críticas muy duras”. Pero era una reforma precisa, dijo: “Todas las mujeres que miraban al Gobierno esperando que cumpliera su palabra vuelven a entender hoy que la palabra socialista es una palabra que se cumple”.

El PSOE no dejará al PP que se enrede con la polémica de las menores de 18 años. Le toca decir “si quiere dar un paso atrás y que las mujeres vayan a la cárcel cuando no quieran ser madres o si quiere subirse al carro europeo”. Pajín recibió la respuesta a su pregunta a través de Blanco: “Tardarán en volver a gobernar... y no tocarán la ley”.

Mientras esto ocurría en Madrid, el PP cargaba contra el proyecto de reforma desde su mitin de Dos Hermanas, en Sevilla. María Dolores de Cospedal, la número dos, empleó ayer la fotografía de las hijas de Zapatero en Nueva York para arremeter contra la nueva Ley del Aborto.

La dirigente conservadora centró su atención en la cuestión de las menores. “Me parece bien proteger a las niñas de 16 años [las hijas de Zapatero tienen 15 y 13 años], se debe hacer, se debe guardar su intimidad”, señaló Cospedal, en referencia al disgusto expresado por Moncloa por la publicación de las fotografías. “¿Pero es sostenible que alguien diga que se les tiene que proteger como menores y que no se les vea la cara, y a esa misma niña se le diga que puede abortar sin que se enteren sus padres?”, preguntó, levantando la ovación de una grada encantada con sacar un tema (las fotos de las hijas del presidente) que había acaparado la conversación de casi todos los corrillos previos al mitin.

Sabedores del enorme tirón de la polémica del aborto entre la militancia, el PP deslizó más mensajes contra la nueva ley en un acto que, por su lema de convocatoria (“Más empleo, menos impuestos”), se presumía dedicado íntegramente a la economía.

Javier Arenas, presidente del PP andaluz y vicesecretario de Política Local y Autonómica del partido, encontró la forma de ligar en un mismo mensaje la crisis con el aborto al explicar “en qué consiste la política de juventud del Gobierno”. “Su política –aseguró– es que se puede abortar con 16 años pero no se puede tener empleo con 28 o con 30”. Y cerró finalmente, de nuevo recurriendo a la foto de los Zapatero con los Obama: “Me parece bien preocuparse por el desamparo de las menores en la foto, pero es mucho más preocupante el desamparo de los menores ante el aborto”.

 

La píldora del día siguiente se puede comprar desde hoy en las farmacias sin necesidad de receta médica. Tampoco habrá límite de edad para poder adquirirla. Hasta ahora, era obligatorio presentar una receta prescrita por los médicos de los centros de salud, de los servicios de urgencias o de los centros de planificación familiar.

La caja cuesta unos 20 euros. Este anticonceptivo está disponible desde el año 2001 y ha sido calificado de “técnica abortiva” por los obispos. La píldora postcoital previene el embarazo y hay que tomarla en las 72 horas posteriores a una relación sexual sin protección o cuando ha fallado el método anticonceptivo.

Sanidad ha justificado la medida por las altas tasas de embarazos entre las adolescentes españolas. Pero la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, ha insistido en que la pastilla “no es un método anticonceptivo más” y que la prioridad del Gobierno es fomentar “la sexualidad responsable”. Por eso no va a financiar su precio.

La píldora postcoital no está incluida entre las prestaciones farmaceúticas del Sistema Nacional de Salud, así que depende de que la comunidad autónoma financie o no su venta.