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El PSOE asume que debe "reconstruirse con un proyecto nuevo para 2012"

"Necesitamos tiempo para convertir a Rubalcaba en un referente electoral", reconoce la dirección socialista para justificar que se agote la legislatura

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El parte de daños del PSOE, dos semanas después del naufragio del 22-M, se resume en una frase: 'El partido se tiene que reconstruir en torno a un proyecto nuevo para 2012'.

Esta frase de un destacado dirigente, aparentemente aséptica, contiene los principales ingredientes que sintetizan el estado de situación del socialismo español: el partido como organización quedó arrasado por el tsunami del 22 de mayo, que se ha llevado por delante a miles de liberados que ocupaban cargos públicos más de 2.000 concejales, y necesita ser 'reconstruido'; la izquierda mayoritaria precisa de 'un proyecto nuevo' que recupere la sintonía con sus votantes y que los ilusione para volver a las urnas; y Alfredo Pérez Rubalcaba es 'la mejor alternativa' para 2012, porque la cercanía de la próxima cita electoral requiere de un esprínter para lograr la remontada.

Rubalcaba piensa en Caldera para coordinar el programa electoral

A Rubalcaba se le ha visto interpretar todos los papeles y utilizar todos los registros desde que en 1982 empezó su carrera política como director del Gabinete Técnico de la Secretaría de Estado de Universidades e Investigación. Todos menos uno: el de líder. Y en eso están, él y el PSOE.

'Más que de construirlo, se trata de descubrirlo', destacan fuentes próximas al vicepresidente primero al explicar el porqué del formato intimista y a puerta cerrada que se ha elegido para su presentación a los militantes como nuevo 'referente electoral' del PSOE.

Y se trata de 'descubrirlo' no de cualquier forma, entre otras razones porque antes de convertirse en el sucesor de Zapatero ya se había recorrido 'mil veces' las federacionesen lo que va de legislatura era un fijo en los bolos de fin de semana. Se trata de 'descubrirlo' en aquella forma que más puede potenciar sus virtudes y distraer sus puntos débiles. 'El formato es el contenido', reconocen colaboradores de Rubalcaba.

La Ejecutiva prepara mañana la conferencia política de septiembre

El nuevo líder socialista, que comenzó esta gira intimista el miércoles, en Sevilla, busca huir de la imagen del político 'que llega, larga un mitin y se va'. Por el contrario, él 'se sienta, escucha y responde'. Con un jefe de la oposición que cuenta sus ruedas de prensa con los dedos de una mano, no hace falta que nadie diga cuál es el espejo sobre el que se proyecta y contrasta la nueva imagen de Rubalcaba.

La gran ventaja del vicepresidente primero es que el traje le viene a medida. Tiene un conocimiento temático casi universal, que le permite hablar de casi todo con algún conocimiento de causa la política exterior es su punto más frágil. Y donde se mueve más cómodo es en las distancias cortas y medias, que se adaptan mejor a su naturaleza de 'conversador ameno' que a las condiciones típicas de un líder de masas.

El abandono por las clases medias es una de las mayores preocupaciones

Pero, aunque pensada para que los militantes 'descubran' a su nuevo líder, la gira de Rubalcaba está sirviendo también al objetivo de 'reconstruir' el partido, al menos en la faceta anímica. 'Está teniendo un recibimiento espectacular', aseguran sus colaboradores más estrechos.

La preocupación es máxima por la situación en Andalucía, donde el PSOE ha perdido bastiones históricos y esta semana ha estallado un nuevo foco de rebelión internaAlmería contra José Antonio Griñán. 'Lo peor es que allí donde la gestión ha sido buena, tampoco se ha tenido en cuenta', comenta un dirigente andaluz ante el horizonte de las próximas elecciones autonómicas y generales, que suelen hacerse coincidir.

La necesidad de reconstruir el partido es mayor en unos territorios que en otros, pero el acuerdo interno es evitar en la medida de lo posible la convocatoria de congresos extraordinarios y agruparlos todos a continuación del federal, tras las elecciones generales.

Blanco dirigirá la campaña del nuevo candidato presidencial

En la resolución política aprobada el sábado de la semana pasada por el Comité Federal, se reconoce la necesidad de hacer una 'reflexión crítica' sobre 'la pérdida de penetración en las grandes ciudades'. Ya se dijo tras las elecciones de 2007 y de 2008, y hasta se puso en marcha un plan de acción especial para Madrid, País Valencià y Murcia. Sus resultados quedaron a la vista el 22-M. Ahora, a la referencia a las grandes ciudades se ha añadido otra sobre 'la dificultad para concitar el apoyo de los ciudadanos en comunidades autónomas gobernadas desde hace tiempo por la derecha, en algunos casos con el malestar de sectores significativos de la población' a los que no han 'sabido canalizar y representar'.

La suma de las dos dificultades enunciadas lleva a algunos dirigentes a apuntar que el problema del PSOE no está tanto en las grandes ciudades como en 'las clases medias'. Por eso, la posibilidad de recuperar el impuesto sobre patrimonio tiene muchos menos partidarios en la cúpula del PSOE que la de universalizar las escuelas infantiles desde 0 a 3 años. Este será el tipo de elecciones que determine el sesgo del 'nuevo proyecto', para el que Rubalcaba cuenta con la experiencia como coordinador de Jesús Caldera, vicepresidente de la Fundación Ideas y secretario de Programas de la Ejecutiva del PSOE.

La situación en Andalucía se ha convertido en la principal inquietud

Mañana, en la reunión de la Ejecutiva, se estudiará la fecha mediados de septiembre, el formato y contenido de la conferencia política que sentará las bases para el programa electoral de 2012. Desde su creación, en 2008, la Fundación Ideas ha producido abundante material, en muchos casos en colaboración con otras fundaciones de pensamiento progresista, aunque sus recomendaciones no han sido tenidas en cuenta por el Gobierno. Caldera ya coordinó los anteriores programas del PSOE, con Zapatero de candidato, y su imagen de 'ministro social' constituye una suerte de aval ante los sectores más a la izquierda del partido.

La guía por la que debe transitar el programa la marcó Rubalcaba en su discurso de aceptación de la candidatura del PSOE: un proyecto de cambio desde la continuidad porque, como advirtió, los socialistas no van a ganar las elecciones 'sin más que decir lo que la derecha va a hacer'.

Las fuentes consultadas reconocen que, además, 'necesitamos tiempo' para 'convertir a Alfredo en un líder electoral'. De ahí su premura en reunirse con el líder de CiU, Artur Mas, y la de Zapatero en recibir a Íñigo Urkullu, presidente del PNV. Asegurar que el Gobierno dispone de estabilidad parlamentaria para llegar a fin de año no sólo es fundamental para culminar las reformas en las que se ha empeñado Zapatero, sino también para el lanzamiento de Rubalcaba como candidato.

Tras las mencionadas conversaciones, tanto en el Gobierno como en el PSOE se confía en disponer de los apoyos necesarios para aprobar en el Parlamento los Presupuestos del Estado para 2012. De momento, el PNV mantiene su disposición a llegar a un acuerdo y las negociaciones en marcha para la formación de los gobiernos de Canarias y Navarra pueden asegurar los de Coalición Canaria y UPN.

Rubalcaba no dispone, de momento, de más equipo propio que el que ya tenía. Y así será hasta que, el día 18, sea proclamado oficialmente candidato presidencial del PSOE.

A partir de ese momento todo el aparato del partido se pondrá a su disposición, con el secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero, a la cabeza. Así, al menos de momento, no está previsto que se cree una Oficina del Candidato, como ocurrió en 1997 después de que Josep Borrell ganara las elecciones primarias a Joaquín Almunia, que se mantuvo como secretario general. 'Aquella era una bicefalia competitiva', se recuerda para subrayar que no parece necesaria esa oficina, que hasta su disolución fue un miniaparato dentro del aparato.

Lo que sí se prevé es la creación de un Comité Electoral y de un Comité de Estrategia, cuyas riendas se da por seguro que llevará el vicesecretario general, José Blanco.