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Puigcercós se reafirma al frente de Esquerra

Acepta errores y entiende que debe mantenerse en la oposición

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ERC admite errores, pero no cuestiona su liderazgo. Al menos, por el momento. El presidente del partido, Joan Puigcercós, atribuyó el batacazo electoral del domingo, que reduce de 21 a 10 sus representantes, a las grandes divisiones internas y a la imagen 'poco cohesionada' que ofreció en la dura batalla del Congreso de 2008, que le confirmó como presidente pese a la pugna de otros candidatos. Puigcercós entiende que los ciudadanos quieren que ERC se mantenga ahora en la oposición, desde donde se propone reconstruir la imagen del partido.

'Cuando asumí el liderazgo ya sabía que los cimientos eran débiles', explicó. Hasta el punto, dijo, que algunos le recomendaron que no lo hiciera. El primer varapalo de ERC llegó en las generales de 2008, cuando pasó de ocho a tres escaños. El domingo perdió el 50% de los votos y más de la mitad de sus representantes en el Parlament. Las municipales del mes de mayo son ahora trascendentales. Según el resultado, el líder republicano no descartó esta vez convocar un congreso extraordinario.

El 'sí' de ERC a la investidura de Mas se supedita al referéndum

Los antiguos votantes de ERC no han renovado su confianza porque se han decantado mayoritariamente por CiU y, en menor medida, por el resto de opciones independentistas, como aceptó Puigcercós. El republicano se sintió también decepcionado por no haber sabido captar el voto de izquierdas catalanista desencantado con el PSC, que también ha derivado hacia los nacionalistas.

El republicano, fiel a la que ha sido su principal propuesta electoral, mantuvo que no ofrecerá su apoyo a la investidura de Artur Mas si CiU no acepta convocar un referéndum para la autodeterminación. Hacer lo contrario 'sería una traición' a su electorado.

Tras una larga reunión de la Ejecutiva, Puigcercós compareció para explicar que desde la oposición mantendrá su mensaje de izquierda independentista, pero intentará ganarse la confianza de los ciudadanos construyendo un partido más cohesionado y 'mucho más abierto'. Los miembros de la dirección le dedicaron un aplauso para mostrar públicamente su apoyo.

La convocatoria de un congreso, pendiente de las municipales

Si las divisiones internas motivaron la salida de muchas personas del partido, 'después de un largo tiempo de restar, ahora Esquerra quiere sumar', dijo Puigcercós. Para ello ERC apelará a expertos de todos los ámbitos para redactar un documento con 'soluciones y correcciones' que debatirá en el Consell Nacional del 18 de diciembre.

Como ya hizo con el conseller Joan Manuel Tresserres, que se incorporó como militante dos semanas antes del inicio de la campaña electoral, el objetivo de Puigcercós es animar a personas del mundo de la cultura, la economía y la universidad para que se unan a su proyecto, que ahora deberá medirse en el Parlament con el de la Solidaritat Catalana per la Independència (SI) de Joan Laporta.