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Rabat acusa a España de dejar en el mar a ocho inmigrantes

Marruecos eleva la tensión al afirmar que la Guardia Civil abandonó a subsaharianos

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La tensión en las relaciones entre España y Marruecos aumentó después de que el Gobierno alauí denunciara que la Guardia Civil abandonó el viernes en el mar y frente a las costas marroquíes a ocho inmigrantes subsaharianos 'en un estado crítico de salud'.

A través de un comunicado hecho público por la Agence Maghreb Arabe Press (MAP) controlada por el Gobierno,el ministerio de Asuntos Exteriores marroquí informó de que se trataría de cuatro ciudadanos cameruneses, un senegalés, un chadiano, un ghanés y un gabonés a los que las autoridades de la provincia de M'Diq-Fnideq evacuaron y trasladaron a un hospital tras encontrarlos a la deriva en las costas marroquíes, frente a Belyounech.

El Gobierno alauí indicó en su comunicado que 'toma nota con lamento y asombro' de un comportamiento 'inhumano' de la Guardia Civil españo-la, que estaría 'en total contradicción con el respeto de la dignidad humana y los derechos humanos, así como los acuerdos bilaterales' firmados entre Marruecos y España 'en materia de gestión de los flujos migratorios'. Según Rabat, lo ocurrido 'refleja la realidad a la propensión racista' en las actuaciones de las policías españolas.

Lo ocurrido 'refleja la realidad a la propensión racista' en las actuaciones de las policías españolas

Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores español, un portavoz aseguró tener conocimiento de la existencia del comunicado de Rabat, pero ni confirmó ni desmintió su contenido. 'Estamos investigando para averiguar qué ha ocurrido exactamente', apuntó. Desde el departamento explicaron que el proceso de averiguación se realizará con la ayuda del Ministerio del Interior.

Desde la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDH-A) y Andalucía Acoge, se mostraron 'sorprendidos' por la denuncia de las autoridades marroquíes y exigieron al Gobierno español y a la Guardia Civil que aclaren cuanto antes lo ocurrido, informa Ep.

En el último mes, Rabat ha alertado acerca de la comisión de varias acciones violentas por parte de las autoridades españolas contra sus súbditos, así como la vulneración de los derechos humanos contra ciudadanos africanos.

Desde el pasado 16 de julio, el Gobierno marroquí ha denunciado hasta en cinco ocasiones los 'malos tratos' y la 'violencia física' empleada por parte de las autoridades españolas en la frontera de Melilla contra nueve de sus súbditos que intentaban llegar a territorio español.

Los dos últimos episodios tuvieron lugar esta misma semana en el paso de Beni Enzar. El primero ocurrió en la madrugada del jueves y otro tuvo lugar a primera hora del sábado. Ante las denuncias de los vecinos marroquíes, la Delegación del Gobierno en Melilla hizo público un comunicado.

Desde el pasado 16 de julio, el Gobierno marroquí ha denunciado hasta en cinco ocasiones los 'malos tratos'

Respecto al primer suceso, el Ejecutivo informó de que a las 0.30 horas del jueves, un ciudadano marroquí que pretendía salir de la ciudad autónoma con 'síntomas de ebriedad', comenzó a 'insultar' a los agentes de policía de la frontera. Según el comunicado, cuando un agente le requirió identificarse, el ciudadano lo agredió, por lo que fue detenido.

Sobre el incidente del sábado, desde la Delegación explicaron que se denegó la entrada a España a un ciudadano marroquí que se había negado a identificarse en la frontera. Según la nota, no se produjeron acontecimientos violentos.

Tras la crisis abierta entre España y Marruecos en 2002 por la soberanía del islote de Perejil, las relaciones entre ambos países recuperaron la normalidad. Tres años después volvieron a deteriorarse por el conflicto de la vallade Melilla, a raíz de que la policía española disparara contra los cerca de 700 inmigrantes subsaharianos que intentaban llegar a Europa a través del muro que separa la ciudad autónoma española de Marruecos. Ahora, las denuncias del Gobierno marroquí vuelven a hacer peligrar el entendimiento entre los países vecinos.