Publicado: 08.02.2012 08:55 |Actualizado: 08.02.2012 08:55

Rajoy confirma que el paro va a empeorar en 2012

El presidente pinta un panorama desolador de la "crítica" situación económica en su primera comparencia en el Congreso. Pide tiempo para que las reformas "cosechen resultados"

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Mes y medio después de ser investido presidente del Gobierno, Mariano Rajoy volvía a pisar la tribuna del Congreso de los Diputados para dar explicaciones de la acción del Gobierno. El motivo: dar cuenta de la cumbre de la UE celebrada el pasado 30 de enero, aunque en realidad el presidente lo aprovechó para justidicar las últimas medidas adoptadas por el Gobierno, en especial la subida de impuestos aprobada el 30 de diciembre.

Rajoy empezó su discurso muy a su estilo, con una de esas frases sorprendentes que tanto le gustan: "Dado el volumen de información que quiero transmitir [...] seré conciso, más incluso de lo que conviene a la claridad".  Tras esta presentación tan rajoyana, el presidente empezó su intervención pintando un panorama desolador, casi apocalíptico, de la actual situación: paro galopante, déficit superior al previsto, crecimiento negativo de la economía... "Por desgracia la cifras de empleo no van a mejorar este año, sino que empeorarán", dijo Rajoy, que calificó de "crítica" la situación del mercado laboral y de las cuentas públicas.

Estas palabras contrastan con las pronunciadas por el propio Rajoy el pasado 29 de octubre, cuando se comprometió a "devolver la felicidad" a los españoles, o las de la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, quien aseguró que si su partido ganaba las elecciones, "el 20-N será el primer día del final de la crisis".

"Es difícil imaginar un escenario peor como punto de arranque de la legislatura", resumió el presidente. Sin embargo, Rajoy volvió a insistir en que no se escudará en la herencia recibida: "La responsabilidad del Gobierno consiste en afrontar la realidad. A nosotros nos juzgará por cómo hayamos hecho las cosas".

¿Y qué va hacer? Rajoy esgrimió ideas, soluciones y recetas que ya ha mostrado en otros foros; habló de generar confianza, de reducir la incertidumbre. Eso sí, pidió tiempo para enderezar la situación. "Las reformas estructurales  necesitarán tiempo para cosechar resultados. Mi convicción es que los frutos llegarán si desterramos las improvisaciones, evitamos los bandazos y somos tenaces en la aplicación de las medidas, sin desmayar, hasta lograr lo que deseemos".

Además, repasó todas las medidas que está adoptando el Ejecutivo desde que tomó posesión en diciembre y de los planes de ajuste que tiene para el año 2012. Su prioridad, según dijo, es estabilizar las cuentas públicas, la llamada consolidación fiscal. Después, sanear el sistema financiero, luego, la reforma laboral y, finalmente, la reforma energética. En ese sentido, el jefe del Ejecutivo repasó los acuerdos de la cumbre de la UE y admitió la necesidad de aplicar una política "global" porque la consolidación fiscal por sí sola no sirve para relanzar la economía y crear empleo. "Es condición necesaria, pero no suficiente", dijo

Rajoy se centró en las tres grandes reformas que ahora le ocupan —aunque anunció que habrá reformas a lo largo y ancho de toda la legislatura—: la Ley de Estabilidad Presupuestaria, la reforma financiera y la reforma laboral que el Consejo de Ministros aprobará este próximo viernes.  Contra el paro, "una reforma laboral amplia, profunda y equilibrada" que se aprobará el viernes. Según Rajoy, la reforma laboral tiene que ser "útil" para la consecución de un clima que favorezca la competitividad, la contratación y el empleo estable.

Rajoy admite que la consolidación fiscal es "condición necesaria pero no suficiente" para afrontar la crisis 

Para Rajoy completar esas reformas ayudarán a recuperar la confianza de la Unión Europea. Rajoy presentó las reformas y los recortes como una obligación más que una necesidad. "La Unión Europea no nos obliga a nada, nos obligamos nosotros mismos cuando decidimos formar parte de un club con unas determinadas reglas de juego. Y la alternativa al incumplimiento no es otra que el abandono del club", avisó sobre el camino que tendría que recorrer España si no acomete el ajuste actual. 

"Cuanto mayor sea nuestro compromiso más fácil será para las instituciones europeas proveer de la liquidez necesaria". El presidente quiere que "se garantice la financiación para los países que cumplan con sus compromisos".