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Rajoy escucha las quejas de sus barones pero les da largas

Los esfuerzos del presidente se centran en lograr que las Comunidades Autónomas rubriquen un único mensaje de compromiso con el déficit y las reformas planteadas por Bruselas. El Gobierno niega que vaya a pedir el rescate esta semana

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Los ánimos reivindicativos de los barones del PP se han sosegado, después de la cena mantenida con Mariano Rajoy en la calle Génova y su llamada a la unidad de mensaje. Eso no significa, sin embargo, que cada uno de los once presidentes autonómicos haya renunciado a exponer sus 'quejas' en la V Conferencia de Presidentes que tiene lugar en el Senado, según han confirmado fuentes de la Moncloa.

En definitiva, y tras las intervenciones de alrededor de diez minutos por Autonomía que se han ido sucediendo desde pasadas las 9.30 horas de esta mañana, la conclusión es que todos los barones aceptan que el objetivo de déficit marcado por el Gobierno central sea de obligado cumplimiento. Las discrepancias, sin embargo, llegan sobre el modo de alcanzar una cifra (1,5% este año y 0,7% en 2013) que trae de cabeza a los barones, que afrontan sus políticas prácticamente sin ingresos desde el inicio de la crisis económica, con las fuentes de crédito cerradas completamente y los presupuestos para 2013 más restrictivos de su historia.

El Gobierno no está convencido al 100% de que estas diferencias posibiliten la rúbrica del documento que recoge un consenso mínimo y que Presidencia ha trasladado esta mañana a los presidentes autonómicos, aunque confían que, al menos, los barones conservadores lo acaten. El presidente Rajoy, por su parte, no se ha salido del guión previsto en su intervención ante el pleno autonómico, confirman sus colaboradores: hay que cumplir los objetivos de déficit y hay que hacer las reformas pactadas con la UE en el Consejo Europeo de junio para lograr la estabilidad del euro y, en consecuencia, la estabilidad económica

A los barones, Rajoy les ha trasladado su comprensión sobre las distintas posturas que esgrimen en cómo ha de llegarse a esa meta, especialmente, con peticiones de reforma del sistema de financiación autonómica o de relajación del objetivo autonómico de déficit. Hoy, insiste el Gobierno, ese debate 'no toca' ni la Conferencia de Presidentes es el foro adecuado para abordarlo, concluyen las mismas fuentes. El sistema de financiación autonómica se revisará en esta legislatura, aunque el Gobierno ha evitado aclarar si será antes de lo que le corresponde (2014).

El Gobierno ha aprovechado la afluencia de periodistas al foro autonómico para negar tajantemente que, como anunciaba la agencia Reuters ayer, la petición de rescate vaya a hacerse este fin de semana. 'Ni este fin de semana ni la semana que viene ni la siguiente', advierten desde la Moncloa. La solicitud de la ayuda sigue sus cauces (conocer todas las condiciones y lograr el consenso europeo para la operación) y, por tanto, es imposible saber cuándo se va a proceder a su petición, sobre todo, si Alemania sigue mostrándose reacia a darle luz verde. También fuentes del PP han negado que en la cena de ayer con Rajoy se abordara en ningún momento este asunto. Para el Ejecutivo, la clave de la estabilidad de la prima de riesgo está en la unión bancaria, pues entiende que, cuando se produce un paso adelante en su configuración, el coste de la financiación española se relaja.

Las Comunidades no gobernadas por el PP –las menos, porque los conservadores controlan 11 de 17– no tenían que andarse con cautelas a la hora de mostrar sus discrepancias con el Gobierno, básicamente nucleadas en torno al reparto del objetivo de déficit. Para este año, las comunidades tienen de tope un desvío del 1,5% sobre el PIB, y para 2013, del 0,7%. No ha influido para nada en el ánimo de Hacienda el relajar la cuerda para las autonomías después de que la UE dejara que España alcanzara el 2,8% de desfase de sus cuentas en 2014, un año más tarde de lo previsto.

Así, Artur Mas, según subrayaron fuentes de la Generalitat desde primera hora de la mañana, se ha centrado en que el Estado tiene que dejar respirar a las comunidades, ya que si Bruselas ha concedido un año más a España para alcanzar la meta del 3% de déficit, lo 'justo' es que ese margen también lo otorgue el Ejecutivo central a las comunidades, que son las prestatarias de los servicios públicos. El jefe del Govern no venía con la intención de reivindicar el pacto fiscal, una vía no obstante yerma tras el portazo de Rajoy y que, a la postre, ha coadyuvado a la convocatoria de elecciones anticipadas.

Quejas también de Patxi López, el primer presidente autonómico en intervenir. El lehendakari ha exigido 'corresponsabilidad' entre el Gobierno central y las autonomías, y ha reiterado la negativa socialista a la política de recortes de Rajoy, bajo la premisa de que la austeridad no basta, de que claro que hay que cumplir con el techo de déficit, pero a la vez inyectando estímulos a la economía. De lo contrario, vendrá el 'suicidio'.

En similares términos se ha expresado José Antonio Griñán, el presidente andaluz, según el relato trenzado por su consejera de Presidencia, Susana Díaz. La Junta ha presentado a Rajoy un documento en el que reclama una flexibilización del objetivo de déficit, ya que no es 'justo y equitativo' que sean las comunidades las que carguen con todo el peso del ajuste. Asimismo, Andalucía ha pedido una reflexión 'serena' sobre la fiscalidad, más cooperación y más diálogo en reformas impositivas que el Ejecutivo central aprueba por su cuenta sin contar con el resto de administraciones, caso del IVA. No obstante, Díaz ha recalcado que la propuesta de Griñán estaba confeccionada para buscar el 'consenso' con Rajoy. Es decir, que los socialistas no han llegado al Senado con la intención de romper todos los puentes con la Moncloa.