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Rajoy se estrena sin dar un golpe de efecto que genere confianza

Cospedal dice que habrá que esperar hasta el debate de investidura para conocer sus medidas. Sáenz de Santamaría pilotará el traspaso de poderes

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Si alguien esperaba que ayer el líder del PP, Mariano Rajoy, moviera ficha y enviara un mensaje a los mercados y a la Unión Europea, se equivocaba. El dirigente conservador se tomó las cosas con calma. Convocó a su Comité Ejecutivo Nacional para las cinco de la tarde y una hora después, sus cargos abandonaban la sede nacional del partido sin grandes novedades.

Todos reconocían que para ser el primer día de su reinado, Rajoy no lo había ejercido. Ni una medida para calmar la situación económica. Ni el anuncio del nombre del que se hará cargo del Ministerio de Economía, lo que podría aportar la confianza y estabilidad que tanto ha venido reclamando la derecha para España.

Es más, Rajoy ni siquiera compareció en rueda de prensa. Después de celebrar la reunión de este órgano del partido a puerta cerrada y de no permitir que se siguiera en abierto su intervención, el presidente del PP decidió que diera la cara su secretaria general y presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal. Esta explicó que habrá que esperar hasta la sesión de investidura para conocer qué medidas piensa tomar el futuro Gobierno y que Rajoy las detallará entonces en su discurso. Para eso queda aún un mes. 'Ahora todavía hay uno en funciones', repitió en numerosas ocasiones para justificar su posición.

Es cierto que nunca a ningún presidente se le ha exigido que al día siguiente de ganar diera cuenta de todos sus planes. Pero también es verdad que el PP lleva meses exigiendo un adelanto electoral y que Rajoy estuvo durante toda la campaña diciendo que había que enviar mensajes urgentes para tranquilizar el ambiente.

Habrá que esperar aún unos días, por tanto, para que el PP dé algún golpe de efecto en ese sentido. La agenda de Rajoy, por el momento, está vacía de entrevistas y comparecencias. Su equipo explicaba ayer que esta se irá cerrando en las próximas horas.

Aznar aparece en el Comité y pide para Rajoy el mismo apoyo que tuvo él

En el PP había quien bromeaba con que tampoco iba a ser necesario aguardar a los cien días de gracia. La dirigente conservadora indicó que Rajoy quiere que su Ejecutivo esté constituido antes del día de Navidad y que ya se había puesto en contacto con José Luis Rodríguez Zapatero para el traspaso de poderes.

Los colaboradores del líder del PP aseguran que Rajoy tiene en mente poner en marcha las reformas que ha ido anunciando y que para antes del verano quiere tener lista la laboral, la ley de estabilidad presupuestaria, la ley de transparencia y la de apoyo a los emprendedores.

Por el momento, Rajoy ha decidido que Soraya Sáenz de Santamaría sea la encargada de liderar los contactos con el Gobierno socialista saliente. En el partido esta designación tuvo de inmediato otra lectura. Muchos de sus compañeros consideraron automáticamente que está destinada a ser la vicepresidenta primera y que este es el paso previo. El líder del PP, que sabe que todo el mundo está especulando con su cuaderno azul, se permitió incluso ironizar sobre ello ante los suyos.

La idea de Rajoy es tener listo su nuevo Gobierno para el día de Navidad

Por su parte, Sáenz de Santamaría quiso restar importancia a cuál será su futuro político. 'Me veo como diputada por Madrid el día que tome posesión (del escaño) porque los madrileños así lo quisieron ayer con las votaciones', dijo desmarcándose.

Con la exportavoz en el Congreso trabajará un grupo de personas que se irán conociendo en estos días. 'Este equipo no está aún ni identificado ni cerrado', indicó Cospedal mientras aseguraba que los nombres elegidos 'no querrán decir nada' sobre la composición del futuro Consejo de Ministros de Rajoy.

La número dos del PP comentó también que Rajoy se había dedicado a hacer un repaso de la situación interna de su formación y los logros alcanzados desde el XVI Congreso de Valencia de 2008. El expresidente del Gobierno José María Aznar, que en aquel momento fue muy crítico con su sucesor, lo escuchaba ayer a su lado con atención. Aznar, que también pasó la noche electoral en el cuartel general del PP junto a Rajoy disfrutanto de la victoria, quiso estar presente en la cita del día posterior porque su partido había vivido un resultado histórico.

El presidente de FAES, que no pisaba la sede desde hacía años, reclamó para Rajoy el mismo apoyo que tuvo para él en 1996, sobre todo teniendo en cuenta que las circunstancias económicas son, según dijo, peores que en aquella epóca. Los dirigentes conservadores que le escucharon aseguraron que su intervención había tenido un 'gran contenido político' y había sido 'de corazón'.

El PP convoca su Congreso Nacional del 17 al 19 de febrero

La petición de Aznar no hacía realmente falta. El poder une mucho pero es que, además, Rajoy ha logrado un respaldo ciudadano superior al de su antecesor en el cargo con una mayoría absoluta de 186 escaños, tres más de los que logró él en 2000.

Cospedal también informó que la intención de su partido era la de celebrar su próximo Congreso para los días 17, 18 y 19 de febrero en Andalucía. Rajoy quiere tenerlo todo cerrado para el verano. Ella no quiso decir si seguiría o no como número dos del partido y desvió la atención hacia el lugar donde se producirá el cónclave. En marzo, son las elecciones autonómicas en Andalucía y en el Partido Popular esperan que las decisiones que adopte Rajoy en los primeros meses no frustren las grandes expectativas que mantiene el líder de los conservadores andaluces, Javier Arenas.

Durante la rueda de prensa, Cospedal también señaló que Rajoy había recordado cuáles eran los objetivos del PP. Fue como un recopilatorio de los mensajes de sus mítines. Primero: 'Decir la verdad a los españoles'. 'La sociedad es madura como para que sepa lo que está pasando', dijo la dirigente conservadora. Segundo: 'Contar con todos'. 'No era un anuncio protocolario. Era una voluntad real', afirmó. Para ello anunció la voluntad de su partido de hablar con todos los grupos con representación parlamentaria empezando por el PSOE, aunque después descartó a Amaiur. Tercero: 'Tenemos un compromiso claro con el euro y sabemos que tenemos que cumplir con nuestras obligaciones y nuestras responsabilidades'.

En el Partido Popular defienden que a partir de ahora, España tiene que ser 'protagonista de todas las reformas que se hagan del euro en el futuro'. Cospedal anunció la intención de colaborar en el fortalecimiento de la moneda única y de las instituciones europeas.

 Rajoy traslada a Merkel su preocupación por la deuda soberana

Rajoy expresó ante sus cargos su preocupación por 'la delicada situación económica' y la tasa de desempleo. Además, propuso que la Unión Europea orqueste un mecanismo para acabar con la crisis de deuda soberana, de modo que se premie a los países cumplidores y se presione a los que escapan a los objetivos presupuestarios fijados. Este fue uno de los asuntos que trataron Rajoy y Merkel durante una conversación telefónica en la que la canciller alemana aprovechó para felicitarlo. Era la llamada clave que todos estaban esperando.

Cospedal hizo hincapié en que se debe resolver este asunto y que 'la solución' tiene que venir 'de una estrategia operativa de toda la zona euro'. Además, aprovechó para denunciar que España no se puede seguir financiando al 7%.

Cuando le preguntaron qué le había parecido cómo había afectado a la prima de riesgo el nombramiento de Mariano Rajoy, Cospedal recurrió a las palabras de su jefe de filas para decir que 'los milagros no existen'. 'No los hemos prometido', repitió.

A pesar del triunfo, la derecha no ha obtenido en Catalunya lo que esperaba. Querían convertirse en segunda fuerza política y no lo lograron. Ayer, Cospedal echaba balones fuera y destacaba que también aquí se había manifestado 'la voluntad de cambio' resaltando la 'rotunda' derrota de los socialitas catalanes.

En Madrid, tampoco estaban muy contentos. Algunos de sus dirigentes reconocían ayer que pensaban que iban a lograr más diputados en el feudo de Esperanza Aguirre y que Unión Progreso y Democracia les había hecho mella.