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Rajoy habló por fin: "Éste es el acto más bonito en el que podía estar"

En medio de la zozobra general, mantiene su agenda y recibe a los olímpicos. Compara la situación económica con la preparación de los deportistas: en las lesiones, no caer en el desánimo. Fuentes del Ejecutivo dicen

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Lunes negro para la economía española y Mariano Rajoy que no da la cara. Sólo para felicitarse de estar presente en el 'acto más bonito' que acierta a imaginarse: la recepción al equipo español que partirá mañana a Londres para participar en los Juegos Olímpicos.

Con la prima de riesgo disparada y el país en una situación de zozobra, el presidente del Gobierno mantuvo los tres actos que tenía previstos para hoy en su agenda. Ninguno que tuviese como protagonista la crisis o el azote de los mercados: una comparecencia que se esperaba desde hace días. 'Es difícil que haya un acto más bonito en el que pueda estar', afirmó en Moncloa, donde desplegó una bandera que le entregó el presidente del COE, Alejandro Blanco.

Por la mañana había acudido a la jura de los nuevos magistrados del Tribunal Constitucional y de los presidentes del Supremo y del CGPJ en el Palacio de la Zarzuela. Pero a Rajoy se le esperaba en otro escenario, con otro discurso: el caso omiso de los mercados a los recortes, la asistencia financiera de Europa, el hipotético rescate de España... Ni él ni su equipo de Gobierno, desaparecidos, llamaron a la calma durante el fin de semana. Ni Santamaría, ni Montoro, ni De Guindos... Hasta que esta tarde Rajoy osó colocarse delante de un micrófono. Eso sí, simplemente para alabar las bondades de nuestro deporte y, de paso, para establecer un paralelismo entre éste y el esfuerzo necesario para vadear el bache económico.

Ante una nutrida representación de olímpicos y el ministro del ramo, José Ignacio Wert, el presidente explicó que aplicará 'la misma receta y medicina' de los deportistas para salir de la crisis: 'Trabajo, esfuerzo, dedicación y perseverancia'”. También la comparó con la lesión de un atleta y dijo que no hay que 'caer en el desánimo'. Igual que los olímpicos sufren y tienen que renunciar a muchas cosas para llegar a una cita como ésta, vino a decir Rajoy, a los ciudadanos les toca sacrificarse y apretarse el cinturón en estos 'momentos de dificultad para nuestro país'.

El presidente, que se definió como 'un gran aficionado al deporte', aseguró que era un honor estar allí: junto a atletas 'envidiados' por su 'nivel magnífico'. Como ellos, insistió el líder conservador, 'nosotros vamos a trabajar, esforzarnos y dar lo mejor para superar esta situación', por lo que animó a 'la gente' a hacer lo mismo sin 'trampas'. Palabras amables que llegan tarde y fuera de contexto, pues a Rajoy y su núcleo duro (que debían esforzarse para espantar el acoso a la deuda soberana) se les esperaba el fin de semana, pero no estaban.

A toro pasado, más de dos horas después de fotografiarse con los olímpicos, llegaba la calma: la agencia Efe difundía que Rajoy y sus ministros 'están intensificando sus contactos con el restos de socios europeos y con las instituciones de la UE con el objetivo de que haya un mensaje firme que evite las dudas sobre el futuro del euro y calme el acoso de los especuladores en los mercados'. Rajoy, añade el teletipo, ha pasado la mayor parte de la jornada en su despacho en contacto con los miembros de su gabinete, según fuentes del Ejecutivo. Pero Efe no explica ni quiénes son esas fuentes, ni con qué miembros se ha reunido, ni mucho menos los frutos de esos contactos más allá de los Pirineos.