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Rajoy tras incumplir su programa: "No hay que engañar a los españoles, 2013 será muy duro"

El presidente del Gobierno advierte a las Comunidades Autónomas de que tendrán que cumplir con su objetivo de déficit, aunque no garantiza que se alcance el del Estado. Asegura que no subirá la edad de jubilación por

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Después de un primer año de Gobierno plagado de recortes y reformas -incluidos 30 reales decretos ley-, Mariano Rajoy compareció ante los medios de comunicación para hacer balance de 2012 tras el último Consejo de Ministros de este año y por sexta vez en solitario en 365 días. Estas ruedas de prensa no suelen tener límite de preguntas, aunque en este caso, sí lo hubo y lo impuso el propio presidente tras hora y media de comparecencia, aproximadamente.

El jefe del Ejecutivo abrió su intervención apelando a la herencia recibida ('Nunca imaginamos que encontraríamos semejante deterioro en las cuentas públicas') y que es, en definitiva, la que le ha obligado a tomar decisiones contrarias a las recogidas en su programa electoral (subida de IVA y otros impuestos o no actualización de las pensiones), ha argumentado para lograr reducir el déficit. El Gobierno espera que el país continúe 'un tiempo' en recesión, y avisa que 2013 será 'muy duro', especialmente en su primera mitad. Pero Rajoy insiste en que las cosas mejorarán, pero para ello 'habrá que perseverar en las reformas'. 'Creo en España y en su futuro', afirma el presidente. y dice que no pide a los españoles ni 'paciencia, ni'confianza ciega'. 

Con todo, Rajoy ha confesado ser consciente de que la paciencia de los españoles empieza a acabarse por los cinco años de crisis y de que'mucha gente se está dejando llevar por el escepticismo, cuando no por la desesperanza'. Por ello, les ha pedido 'paciencia y solidaridad', la primera para con el Gobierno y sus 'medidas' y la segunda, porque 'todos tenemos que aportar algo del sacrificio común para remontar nuestros problemas'. El presidente aseguró que estos recortes son imprescindibles y que no se hubieran hecho, 'España y los españoles estaríamos hoy peor' y fijó este peor en un déficit de entre el 11 ó el 11,5%. '¿Quién nos iba a prestar dinero en esa situación' Mejor no pensarlo porque no ha ocurrido'.

Rajoy garantizó, además, que 'esta política ya está dando algunos frutos', sean del lado económico -citó la reducción del déficit, la mejora de la balanza por cuenta corriente y la menor destrucción de empleo privado- o de la 'recuperación de la confianza y el reconocimiento de nuestros socios europeos y de los mercados internacionales'. Rajoy constató que 'nuestras posiciones en cuanto a gobernanza, unión bancaria y convergencia fiscal se están imponiendo en la Unión' Europea. Asimismo, descartó subir el IVA o el IRPF, al menos, hasta 2014.

El presidente del Gobierno espera no tener que intervenir ninguna Comunidad Autónoma por no cumplir su objetivo de déficit, que sigue fijado en 1,5% para 2012, y se ha negado a flexibilizarlo. Sobre el déficit del Estado, Rajoy ha confirmado que se conocerá cuando se reciban todos los balances, incluidos los autonómicos y locales, y aunque no ha querido entrar en si la Administración central cumplirá o no la meta del 6,3% este año, para evitar las comparaciones que están surgiendo entre la flexibilidad de la UE con su Gobierno y la de éste con los autonomómicos, el jefe del Ejecutivo ha recordado el 'gran esfuerzo' que éste ha hecho para mejorar la economía de las Comunidades.

Se hace lo que se puede, razonó, para evitar que éstas queden en una 'situación imposible' de déficit y puedan tener unas cuentas saneadas y sostenibles.

Rajoy no tiene previsto aumentar la edad de jubilación por encima de los 67 años, edad en la que fue fijada por el Gobierno de José LuisRodríguez Zapatero. El presidente quiere abrir un 'debate serio' sobrela sostenibilidad del sistema de pensiones ya en el primer mes de 2013, según fuentes del Ejecutivo, y en el marco de la Comisión de seguimiento del Pacto de Toledo.

El jefe del Ejecutivo ha hecho un importante hincapié en que lo primero es resolver el asunto de las prejubilaciones, que permite a los trabajadores y a las empresas a que éstos se jubilen mucho antes de la edad legal, es decir, según Rajoy, 'a los 54 ó 58 años, en vez de a los 60 ó 62'. 'Lo necesario, justo y solidario' es esto, alegó.

El jefe del Ejecutivo ha evitado el debate sobre si es mejor la sanidad pública o la pivada o si, a la vista de modelos como el que ha impuesto el Gobierno de la Comunidad Autónoma de Madrid (CAM), presidida por el PP, la sanidad de toda España acabará privatizada. Para Rajoy, lo importante es que la sanidad sea 'universal, gratuita y de calidad', porque 'modelos hay muchos' y en 'Andalucía o Cataluña' hay hospitales concertados que funcionan bien'. Son los 'principios fundamentales' los que hay que mantener, ha explicado, 'y efectivamente, se están manteniendo', también en la CAM, en donde el Ejecutivo de Ignacio González 'ha actuado en el marco de sus competencias'.

El presidente sí ha manifestado su preocupación porque los derechos de los ciudadanos en materia sanitaria no se estén cubriendo como en 'circunstancias normales', en alusión a las huelgas del personal sanitario. Eso 'no es bueno', ha dicho, aunque ha descartado una reforma de la ley de huelga, como también ha pedido González.

Aunque ha apoyado el modelo sanitario de la CAM, Rajoy ha advertido directamente al presidente González de que tomará la misma medida en esta Comunidad que en Catalunya sobre la implantación del euro por receta, esto es, el recurso ante el Tribunal Constitucional y la suspensión cautelar de una medida que entrará en vigor ahora en 2013, tras ser aprobada en el Parlamento regional. 'Sería impensable' no hacerlo, ha admitido Rajoy.

Rajoy ha admitido que los catalanes tienen los mismo problemas económicos y de paro que el resto de españoles, pero ellos, además, están inmersos en un 'problema político' fruto de los 'últimos acontecimientos' que han tenido lugar en Catalunya, sobre todo, del resultado electoral, con una mayoría claramente soberanista.

Sobre este problema, el presidente del Gobierno ha asegurado que él hará 'cuanto esté' en sus manos 'para reconducir las cosas', porque él siempre ha estado dispuesto para el 'diálogo' con 'la mano tendida al consenso y a las reformas acordadas' en el marco que delimita la Constitución.

El jefe del Ejecutivo ha reconocido que lo que haya hecho Artur Mas entra en 'sus competencias' y ha confirmado que se reunirá con el presidente de la Generalitat 'cuando él quiera', como siempre ha hecho, matizó. Eso sí, ha conminado al president a mantener una 'lealtad recíproca, primando lo que nos une sobre lo que nos separa' y ha asegurado que, frente al independentismo, está básicamente de acuerdo con la posición del secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba. 'Yo nunca he roto los puntos de encuentro', ha advertido.