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Rajoy se la juega en tres feudos del PSOE

Los congresos de Asturias, Aragón y Extremadura se prevén tensos y con varias candidaturas

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Después de tres citas complicadas en Catalunya, Baleares y País Vasco y una sosegada en Castilla-La Mancha, Rajoy quiere afrontar antes del 15 de noviembre todos los congresos regionales que le quedan. Doce en total, teniendo en cuenta que Galicia no celebrará su cónclave hasta después de las elecciones autonómicas.

Entre las citas pendientes no se esperan grandes sobresaltos, a excepción de Aragón, Extremadura y Asturias. En estas tres comunidades, en manos del PSOE, la situación es tensa. Desde que la reforma de los estatutos del Partido Popular en el Congreso de Valencia estableció que poniendo encima de la mesa 100 avales ya se podía presentar uno como candidato, se ha abierto la competición.

Además, el PP nacional asegura que no tomará partido, pero todo el mundo sabe que tratará de buscar una candidatura de consenso con sus favoritos por delante.

Tras la reunión del último Comité Ejecutivo Nacional, a Mariano Rajoy le preguntaron en rueda de prensa qué le parecería que existieran congresos regionales con dos candidaturas. El líder conservador dijo que no le generaba “ninguna suerte de problemas”. Pidió, eso sí, que se desarrollaran “de una forma normal” y adelantó que espera que sólo fueran noticia “por sus propuestas de futuro”.

En Asturias, el actual líder del partido, Ovidio Sánchez, ha anunciado que repetirá como candidato en la cita del mes de noviembre. Pero lejos de apaciguarse, la situación se ha recrudecido entre aquellos que cuestionan su liderazgo. Eso, junto a las clásicas luchas intestinas que se viven dentro de la formación, hacen prever un congreso bastante intenso.

A pesar de la mala relación con el alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo, este ha asegurado a Ovidio Sánchez los votos de sus compromisarios (es la junta local con mayor número de delegados electos). También cuenta con Avilés y su presidente, Joaquín Aréstegui.

Sólo queda en el aire que se pronuncie la líder del PP de Gijón, Pilar Fernández Pardo. Pero hay quien asegura que poco importa su decisión: “Está muy cuestionada y si sigue al frente después de este congreso será un milagro”.

Fernández Pardo ha censurado algunas de las decisiones de Sánchez pero tal vez ahora se lo piense tras ver como éste último está dando ahora la cara por ella en los múltiples líos que afronta dentro de su formación. Frente a Ovidio Sánchez se han plantado dos grupos: uno crítico y otro renovador. Después de que la ex diputada nacional, Alicia Castro, renunciará a encabezar la candidatura de los primeros, todos los ojos se han girado hacia Juan Morales. Este diputado regional está pulsando sus opciones. No se descarta que en el último momento sea el secretario general del PP asturiano, Reinerio Álvarez, y no él quien trate de desbancar a Ovidio.

Morales, que no se ha presentado aún oficialmente, se reunió hace unos días con miembros de unas 60 juntas locales del PP para explicarles sus ideas. Hay quien piensa que es “engañosa” la foto que pretende trasladar. “Porque en todos los sitios hay descontentos y él sólo los ha reunido a todos”, explican. Además, resaltan que “si de verdad ya contará con ese respaldo, que representaría al 90 por ciento del partido, no estaría dudando nada”.

Entre los críticos y Sánchez ha surgido otra corriente. No se sienten identificados con ninguna de las propuestas y buscan una persona que encabece una opción “solvente”. Con ello, destaca un alto dirigente del PP asturiano, lo que han logrado es desinflar la candidatura de Morales. En este equipo se integra el diputado regional Luis Peláez, ex consejero de Agricultura. Y, por si fueran pocas las opciones, hay quien no descarta que también el ex concejal de Gijón, Emilio Noval se lance a la aventura. El congreso se celebrará a mediados de noviembre, así que aún hay tiempo de que se despeje el panorama. Por su parte, Ovidio Sánchez contempla los movimientos. Asegura que no le molesta tener contrincantes.

En este caso, Génova no se puede quedar indiferente. O apoya a su actual líder o apuesta por un cambio. Y todo indica que, por el momento, prefieren quedarse como están. Para ganar tiempo. “Lo menos malo es Ovidio”, dicen. En el PP apuestan a que saldrá reelegido. Pero su intención no es volver a ser candidato del PP al Principado. Ya se ha presentado a las autonómicas en tres ocasiones sin suerte. Sólo quiere que estos meses le sirvan para forjarse un porvenir en Europa y buscar, de una forma ordenada, un sucesor.

Los que le rodean dicen que “está bien” y si acaso preocupado por el “daño” que le están haciendo al partido. Al final, auguran, “sólo habrá una candidatura, y si llega alguien a presentarse, tampoco llegará demasiado lejos”. “El problema es que no hay un candidatura alternativa seria”, concluyen.

El ex dirigente asturiano, Francisco Álvarez Cascos, observa todos los movimientos desde la distancia. Aunque durante la legislatura pasada se trató de que volviera a la primera línea, él cree que en el Partido Popular de Asturias “sin cirugía no habrá remedio a la esclerosis”. 

En Extremadura se ha abierto la veda después de que Carlos Floriano decidiera no repetir al frente del partido y dar el salto a la política nacional convirtiéndose en el portavoz del PP en la Comisión de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca en el Congreso. El ex portavoz del PP en la Asamblea de Extremadura, Javier Casado, fue el primero en presentarse para el congreso de noviembre pidiendo a la junta directiva de su partido que se convocara un cónclave multitudinario, “con un mínimo de 3.000 compromisarios, y no uno con 400 personas controladas por el aparato”.
El segundo fue el alcalde de Navalmoral de la Mata, Rafael Mateos quien propuso “un cambio de rumbo total” y se mostró dispuesto a llegar a una lista de consenso. Y el último ha sido el presidente del PP y alcalde de Mérida, Pedro Acedo, quien ya retó en su día al ex presidente Juan Ignacio Barrero. Acedo ha declarado que, llegado el caso, podría integrarse en otra candidatura.

Casado, Mateos y Acedo forman el sector crítico y no se descarta que finalmente decidan reagruparse para hacer fuerza. Desde la dirección regional le quitan hierro. Y desvelan una clave: “Quien va a ganar el congreso aún no se ha presentado”. El tapado ya tiene cara y es femenina. Se trata de Teresa Angulo, abogada, portavoz de Sanidad y presidenta local de Zafra y portavoz de Sanidad y Asuntos Sociales en la Asamblea extremeña. Ella es la candidata oficialista y la que cuenta con todas las papeletas para ganar.

El perfil encaja con el nuevo estilo del PP, que le está concediendo un gran protagonismo a las mujeres. Después de Sáenz de Santamaría en la Cámara Baja, De Cospedal al frente del partido y de Sánchez Camacho en Catalunya, Rajoy podría apostar por otra mujer para que el PP de Extremadura trate de salir adelante.