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"Rajoy es el perfecto perro del hortelano: ni apoya ni propone nada"

El presidente del Gobierno reprocha a Rajoy que solo pida elecciones

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'Por favor, diga algo más al país y a la Cámara que ‘pido elecciones', apremió el jefe del Ejecutivo al líder de la oposición. 'Puede ser útil que pida elecciones. Y además de eso ¿qué?', insistió José Luis Rodríguez Zapatero, llamando en vano a la puerta de las propuestas de Mariano Rajoy. 'Además de eso, nada de nada', sentenció el presidente del Gobierno replicando a la única iniciativa que subió a la tribuna del Congreso el líder del PP: la reiterada exigencia de un adelanto electoral.

'No parece muy difícil pedir elecciones, pero sí es difícil presentar algún programa, alguna idea, alguna propuesta (...). Ha empleado 40 minutos en su intervención: habría bastado uno para decir que quiere elecciones, pero no ha dicho nada de qué alternativas ofrece o qué políticas quiere'. Zapatero arrancó así su respuesta en el último cara a cara con Rajoy -el sexto- en el marco de un Debate sobre el Estado de la Nación.

'Usted es el perfecto perro del hortelano; ni apoya [las reformas planteadas contra la crisis] ni propone nada', recriminó el jefe del Ejecutivo al de la oposición. '¿Sabe el problema que tiene con las reformas? No tiene criterio para decidir cuáles quiere', concluyó Zapatero.

La constante invocación del líder del PP al supuesto efecto balsámico de un adelanto electoral y el catálogo de datos con los que adobó este deseo y ennegreció el horizonte de la recuperación enardeció al líder del PSOE y atizó las brasas del debate, que se calentó hasta adquirir en ese punto formas de duelo: 'Yo le acuso de dar cifras que no se corresponden con la realidad', solemnizó el presidente clavándose con los ojos acerados sobre el escaño de Rajoy.

'Repase y haga honor a la verdad', desafió al líder de la oposición. 'Sea leal con los datos y transmita confianza en España. No me gustaría pensar que nos parecemos a Grecia en la oposición', advirtió a Rajoy, rematando su réplica. La tarde se abrió al resto de portavoces acotando el alcance de las iniciativas esbozadas por Zapatero en su intervención inicial.

'Aprobaremos nuevas medidas de protección de las personas sujetas, por imposibilidad de atender sus compromisos, a procedimientos de ejecución hipotecaria, compatibles con los imperativos de seguridad jurídica y de solvencia de las entidades prestatarias', anunció el jefe del Ejecutivo.

La iniciativa quiere elevar la cantidad que no puede ser embargada por deudas hipotecarias del actual 10% del salario mínimo al 50%. Así, la cantidad no embargable aumentaría de 641 euros a 961 euros mensuales y a 1.350 para quienes tengan a su cargo dos miembros del núcleo familiar sin ingresos.

El presidente también concretó -de nuevo en su réplica a CiU- las medidas prometidas para aliviar la morosidad de los ayuntamientos. El Instituto de Crédito Oficial (ICO) podrá pagar las facturas reconocidas por los ayuntamientos a 31 de abril. Para hacerlo, el ICO abrirá una línea de crédito para las entidades locales con la condición de que el préstamo no supere los tres años y su importe sea menor al 25% de la participación del municipio en los tributos del Estado.

En esta nómina de novedades, Zapatero adelantó también que propondrá a las comunidades autónomas, en el próximo Consejo de Política Fiscal y Financiera de julio, una regla para fijar un techo de gasto en las autonomías como el que rige para las cuentas del Estado y un paquete de iniciativas para impulsar la actividad de autónomos y pymes.

El jefe del Ejecutivo anunció su intención de profundizar en 'todas' las reformas emprendidas con un límite: 'Las reformas necesarias sí, pero no a costa de romper los equilibrios sociales básicos del mercado de trabajo o quebrar el modelo social', advirtió, entre aplausos.

Zapatero también manifestó su 'disposición a promover mejoras democráticas' al calor del Movimiento 15-M, del que dijo que 'reivindican el valor de la política' con 'protestas al amparo de los derechos democráticos'. Aparcada la economía, el jefe del Ejecutivo reclamó al PSOE, igual que al PP, cintura negociadora para superar el 'retraso indeseable' en la renovación del Tribunal Constitucional.

¿Cómo afronta el debate?, preguntaron los periodistas al jefe del Ejecutivo minutos antes de subir a la tribuna. 'Con responsabilidad', respondió. Esta palabra cerró su intervención, adornando 'la gratitud' de Zapatero al Grupo Socialista 'por su lealtad, compromiso y responsabilidad' y evocando un tono de cierta despedida ausente por completo a lo largo de todo el debate en las palabras del presidente: 'Mi actitud en este debate siempre ha sido de respeto, a los ciudadanos, a la Cámara, a los grupos y a sus señorías. Ese respeto es aún más profundo, a mi país, a España, sobre el que expreso mi más absoluta confianza en su futuro'.