Público
Público

Rajoy pide "mirar el futuro con ánimo de concordia"

El líder del PP acata la sentencia y pide serenidad a los partidos: "No es momento para excesos"

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Una de las reacciones más esperadas a la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) sobre el Estatut era la del presidente Mariano Rajoy. El presidente del PP se mostró comedido y conciliador en sus primeras declaraciones públicas: reclamó este martes responsabilidad y serenidad a las fuerzas políticas y pidió 'mirar el futuro con ánimo de concordia'.

'No es momento de excesos', sentenció Rajoy ante un grupo de empresarios, en un almuerzo organizado por el American Business Council.

El líder del PP aseguró que las instituciones funcionan en España, aunque 'a veces con retraso', lo que 'habrá que corregir en el futuro'.

Para el presidente de los conservadores, el fallo del TC, que el Gobierno aprueba y la Generalitat, junto a las fuerzas catalanas, rechaza, demuestra que la institución 'cumplió la función' que establece la norma suprema, y además adoptó su decisión 'con indepedencia'.

A su juicio, fue una estimación parcial del recurso que hace casi cuatro años interpuso el Partido Popular contra el encaje del Estatuto de Cataluña en la Carta Magna, si bien apostilló que su formación procederá a analizar la decisión de los magistrados con más detenimiento.

De momento, según ha dicho, el fallo ha mejorado 'aspectos muy importantes' del Estatuto. En su opinión, además, el Constitucional ha puesto sobre la mesa un Estatuto 'adecuado y adaptado a las reglas del juego' y a la Carta Magna. 'El Tribunal lo ha visto así y todo debemos respetarlo', puntualizó.

'Todos podemos o no estar de acuerdo con todo o con algunas cosas de lo que dice el fallo, pero el Partido Popular acata la decisión, y pedimos a los demás que lo hagan'.

Ahora es momento destacó, de 'mirar al futuro', y hacerlo 'con ánimo de concordia' para que la clase política y las instituciones puedan ocuparse de los 'problemas de los españoles' y 'recuperar los grandes consensos de la Transición', precisamente plasmados en la Constitución, que 'nunca se debieron perder'.