Público
Público

Rajoy intenta que el PP asturiano trague con Cascos

Después de una reunión en Madrid, la formación regional mantiene su pulso

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

La reunión de Mariano Rajoy con sus barones autonómicos estaba tocando a su fin cuando el presidente del PP de Asturias, Ovidio Sánchez, franqueó las puertas de la sede nacional del partido.

El líder de los conservadores asturianos iba a reunirse con su jefe de filas y con la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, para hablar de la insostenible situación que vive la formación regional. Esta se encuentra completamente dividida entre los detractores y los partidarios de que Francisco Álvarez-Cascos se convierta en su candidato al Principado.

El encuentro duró más de una hora. Según cuentan desde el PP asturiano, Sánchez iba con la intención de explicar a ambos que él es un hombre de partido y que su gente no está detrás del último comunicado anónimo. En este se censuraba duramente a Cascos. Se afirmaba que no se iba a llegar a ningún acuerdo con 'un sexagenario' como él y le acusaban de querer romper el partido.

A la cúpula conservadora le molestó enormemente el tono de esa información. Lamentó 'las descalificaciones' contra el ex hombre fuerte de Aznar y se confesó 'harta' de la pelea interna. Ayer pidieron a Sánchez que busque una solución al conflicto y logre que se tranquilicen los ánimos.

Rajoy quiere que los dos sectores alcancen un pacto ya. Así, el PP asturiano tendría que aceptar la candidatura de Cascos y, a cambio, este no podría desembarcar allí y comenzar a cortar cabezas.

Los colaboradores del jefe de la oposición afirman que los dirigentes regionales tendrían garantizado que 'no se produciría ninguna escabechina' porque es Madrid quien controla la configuración de las listas y no va a permitirlo.

También le habrían dicho a Sánchez que o actúa de inmediato o la dirección nacional tomará cartas en el asunto. Lo que parece claro ya es que Rajoy se ha decantado por su ex compañero del Consejo de Ministros y que está dispuesto a imponerlo si, entre ellos, no son capaces de negociar. Si fuera así, la crisis en el partido lejos de cerrarse, sangraría todavía más.

Ayer, en cualquier caso, la situación no se resolvió. 'Todavía queda trabajo por delante', reconocían todas las partes. Por la noche, el PP asturiano emitió otra nota en la que indicaba que la reunión se había saldado 'sin novedad'. Tampoco hubo, por lo visto, 'ningún cambio de posición'. Traducido: mantiene su pulso y su rechazo a Cascos.

Si hace unos días 'fuentes del partido en Asturias' criticaban al ex secretario general del PP, ayer era 'un portavoz' el que explicaba esta decisión. Nadie salió a desautorizarlo.

Sólo a última hora apareció un nuevo comunicado. Esta vez sí con membrete oficial. En este se desmentía 'rotundamente' que se hubiese producido una discusión en el Senado entre Sánchez y el vicesecretario de política autonómica y local, Javier Arenas, a cuenta de todo lo que estaba ocurriendo. En este texto se indicaba también que la entrevista de ayer figuraba 'dentro de los contactos habituales' que la formación regional mantiene con la nacional y que había sido 'de la máxima cordialidad'.

Además, se especificaba que Sánchez había ido 'a trasladar' a Rajoy la posición de los suyos. Y que ahora están a la espera de que la cúpula abra los plazos de convocatoria del comité electoral regional y que, una vez celebrado este, se hará llegar el nombre del elegido al electoral nacional. Ni una sola mención a Cascos.