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Rajoy prepara con Arriola un combate crucial para el PP

El gurú del partido aconseja no cansar a los ciudadanos con la crisis: "No vendamos hielo a los esquimales". Los conservadores piden a su líder que "machaque" a Zapatero 

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Después de su intervención, como siempre, toda la bancada conservadora se levantará para aplaudirle, pero Mariano Rajoy necesita, esta vez más que nunca, que ese gesto sea sincero y, sobre todo, que se extienda, entre propios y extraños, la impresión de que ha ganado por goleada el debate sobre el estado de la nación.

El cara a cara con José Luis Rodríguez Zapatero del próximo 14 y 15 de julio es para el PP decisivo. Sus colaboradores lo reconocen abiertamente: 'Hay mucho en juego'. Ha llegado la hora, en pleno ecuador de la legislatura, de que se visualice claramente la alternativa de la oposición.

En los mítines, los conservadores suelen pedir a su jefe de filas que le dé 'caña' al presidente del Gobierno. Ahora, quieren que lo 'machaque' y que, de ese modo, Rajoy se afiance definitivamente. Aunque queda por ver si el líder del PP seguirá manteniéndose 'de perfil' en todos los temas o, por fin, entrará 'a matar'. El PP tratará de evidenciar la soledad parlamentaria del Ejecutivo socialista y se presentará 'listo' para gobernar. Están animados. Los sondeos les otorgan una diferencia de más de diez puntos con los socialistas y ven a Zapatero en sus horas más bajas.

El líder del PP sabe lo importante que es esta cita y, por eso mismo, se la está preparando a conciencia. Ya ha puesto en marcha la maquinaria. Como todos los años está recabando opiniones, ha pedido las 'fichas' sobre cada ministerio y más de un 'papel' sobre las principales materias que se abordarán en medio del clásico cruce de reproches. Pero hay algo que para los suyos demuestra su gran interés por que este debate salga a la perfección y es que ha empezado a preparárselo antes que nunca.

El líder conservador ha empezado a preparárselo antes y a conciencia

Para ello, el presidente del PP está recurriendo a sus asesores habituales, pero fundamentalmente a la dirección del Grupo Popular y al sociólogo Pedro Arriola. Este, en una reunión que mantuvo con todos ellos hace tan sólo unas semanas, comentó que lo que no se podía hacer es caer en el error de 'vender hielo a los esquimales'. Tal y como explicó, apoyándose en varios estudios, la gente cambia el canal de televisión en cuanto comienzan a hablarles de la crisis porque están hartos de que les recuerden continuamente la mala situación por la que atraviesan.

Con esta expresión tan ilustrativa, Arriola viene a decir que la estrategia del PP no se puede sustentar única y exclusivamente en la crítica. Desde hace meses los conservadores no hacen más que denunciar la mala gestión de Zapatero pero no aportan ninguna medida concreta para mejorar la situación. 'Rajoy no se moja', reconoce un diputado del PP. 'Y así ya no se pueden obtener más votos', opina. Por eso mismo hay quien recomienda activar una nueva fase: la de generar ilusión.

Pero que el promotor de esta nueva estrategia sea Arriola siempre levanta recelos. La última vez que el gurú de Rajoy acudió a un encuentro con los conservadores el pasado mes de abril en Zaragoza levantó una buena polvareda de críticas internas porque sus 'lecciones' fueron, a juicio de los que acudieron, meras obviedades.

Hoy recabará opiniones de la directiva, pero no de FAES 

El asesor despierta la envidia de muchos dirigentes del PP por su cercanía a Rajoy. En muchas ocasiones despachan juntos en la casa del líder conservador. A algunos también les molesta su capacidad de influencia. Algo que los más cercanos a Rajoy siempre tratan de minusvalorar. A veces, simplemente, lo que no soportan de él es que vaya presumiendo de no tener carné de militante. Sobre todo porque a él, que no es afiliado, es a quien se le atribuye la hoja de ruta que sigue el PP.

Arriola llegó al PP con José María Aznar, pero, a pesar de los años, se mantiene a las órdenes de la dirección como responsable de encuestas y análisis. Ahora, de cara al encuentro del Congreso, aconseja a Rajoy tal y como hizo en los debates televisivos de la campaña electoral.

En el PP valoran varios escenarios, cuál puede ser el golpe de efecto de Rajoy y sobre todo, cómo evitar errores. En sus filas, la mayoría no espera grandes sorpresas pero sí salir con la sensación de victoria en el cuerpo. No creen que se lance a exigir elecciones anticipadas porque es sinónimo de ansiedad por el poder y recuerdan que ya pidió al PSOE que sustituyera a Zapatero el pasado mes de febrero en el pleno monográfico sobre la situación económica.

Ahora esta volverá a ser el centro de atención. Además, coincidiendo con el debate, los grupos parlamentarios deben presentar sus enmiendas al proyecto de ley de reforma laboral. En el PP dan por hecho que esto puede terminar contaminando el duelo Zapatero-Rajoy. Y muchos creen que el contenido de estas será realmente su mayor examen. La siguiente cita de relevancia será la de los Presupuestos Generales del Estado.

Otro de los temas que los diputados conservadores consideran que se colará irremediablemente en el debate es el contenido de la sentencia del Estatut, a lo que se sumará la resaca por la manifestación que se celebrará en su defensa el día 10. No dudan de que las formaciones catalanas lo llevarán en sus intervenciones. Otra cosa es que Rajoy lo aborde.

Tras conocer el fallo, el líder conservador quiso pasar página y lanzó la consigna de cerrar el debate para centrarse en las elecciones en Catalunya. Pero entre la secretaria general, María Dolores de Cospedal, y el ex presidente del Gobierno, José María Aznar, han avivado la polémica. Lo único cierto es que, a día de hoy, todavía no ha salido nadie del PP a reconocer explícitamente si están o no satisfechos con el fallo del Constitucional.

Hay quien bromea en el PP con 'el seny' que ahora ofrece su líder

En el PP hay quien bromea con 'el seny' que ahora 'luce' Rajoy. Durante la legislatura pasada los conservadores alertaron que 'se rompía España' e impulsaron una recogida de firmas en contra de la reforma estatutaria. Ahora, sin embargo, el líder del PP opta por presentarse como 'moderado' y prefiere no valorar ningún aspecto que pueda afectar a sus expectativas electorales.

Hoy se hablará previsiblemente de Catalunya en la reunión de la junta directiva nacional del PP. Y todo apunta a que Rajoy volverá a reclamar 'prudencia y serenidad'. También se realizará un análisis de la presidencia de España en la Unión Europea para destacar que no se han cumplido los objetivos esperados. El balance que Rajoy pueda hacer de este curso político ante los suyos servirá para perfilar los trazos del discurso que puede desarrollar en el Congreso.

En esta reunión también le aportarán ideas y materia para afrontar el rifirrafe. Algo que, sorprendentemente, Rajoy no ha solicitado a FAES. Fuentes de la macrofundación ideológica de Aznar reconocen que no les han pedido su colaboración.