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Repsol y Sacyr acercan posturas tras la caída de Luis del Rivero

Encuentro "provechoso" entre el nuevo presidente de la constructora, Manuel Manrique, y Antoni Brufau

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Repsol YPF, la primera petrolera española, y su principal accionista, Sacyr (20%), acercan posturas tras un lustro de complicada relación. Fue ayer, en el día uno tras la sonada destitución de Luis del Rivero de la presidencia de la constructora, propiciada por la alianza entre esta y la petrolera estatal Pemex, de la que el empresario murciano fue el principal muñidor, y por la delicada situación financiera de Sacyr.

El sustituto de Del Rivero y hasta anteayer su mano derecha en Sacyr, Manuel Manrique, despachó ayer durante hora y media en la sede madrileña de Repsol con el presidente de la petrolera, Antoni Brufau, en una 'reunión de trabajo' celebrada en un 'ambiente cordial y provechoso', según fuentes al tanto del encuentro.

Es probable que la constructora venda un 5% de Repsol para aliviar deuda

De los detalles de la cita (que fue solicitada la víspera por Manrique tras el cese de Del Rivero) poco trascendió, ya que ambas partes acordaron 'discreción'. Pero se tocaron prácticamente todos los asuntos que han propiciado la caída de Del Rivero, enfrentado a Brufau prácticamente desde la entrada de la constructora en Repsol, hace ya cinco años.

Manrique y el presidente de Repsol hablaron del pacto entre Sacyr y la estatal mexicana Pemex para sindicar sus acciones, que formalmente sigue vigente pese a que el consejo de administración de Repsol ha exigido que se rompa. El secretario de Energía de México, Jordy Herrera Flores, dijo ayer, tras conocer la caída de Del Rivero, que se reunirá en breve con los responsables de Pemex para 'determinar lo que más le convenga a México y a Pemex', según el diario azteca La Jornada. Herrera abogó por 'dejar que madure' la inversión de Pemex en Repsol, de la que la mexicana es accionista desde hace casi tres décadas, aunque, tras la firma de su pacto con Sacyr, se ha reforzado hasta rozar el 10% del capital (ya es el tercer accionista, por detrás de La Caixa, que con el 12,4% es quien manda de facto en Repsol).

En relación con la alianza con Sacyr, México hará «lo que más convenga»

Manrique y Brufau también conversaron sobre el proceso de refinanciación que, antes de dos meses, debe cerrar Sacyr para extender los plazos de vencimiento de la voluminosa deuda (4.900 millones) contraída para financiar su aventura en Repsol.

La hipótesis más probable es que Sacyr tenga que vender una parte de su participación en la petrolera (en torno a un 5% pese a las notables minusvalías que acumula la constructora (compró a 26,7 euros por acción y hoy Repsol cotiza a 21,67).

Uno de los principales impulsores de la venta de ese paquete es Demetrio Carceller, el nuevo hombre fuerte en la constructora (es el primer accionista individual, con el 13%), que quiere allanar el camino para que Sacyr refinancie sin problemas el crédito antes del 21 de diciembre.

Las fuentes consultadas hablaban ayer de un 'nuevo escenario', una vez que Del Rivero parece haber quedado apeado de la primera línea en Sacyr y ha sido reemplazado por un ejecutivo de talante conciliador como Manrique.

La reunión fue positiva para el entendimiento, como se interpretó en los cuarteles de la constructora. Sobre todo, desde el punto de vista del bloque que destronó a Del Rivero anteayer, capitaneado por Carceller, dueño de la petrolera Disa y la cervecera catalana Damm.

El entorno de Repsol negaba ayer que en la reunión Manrique y Brufau hablaran de la posibilidad de nombrar a un consejero delegado en Repsol (ahora no lo hay) que compartiera las tareas ejecutivas con Brufau, una posibilidad que plantearon Sacyr y Pemex tras sellar su alianza y a la que La Caixa no parece oponerse. En el mercado suena el nombre de Nemesio Fernández Cuesta, actual director de Exploración de Repsol y con una excelente relación con Brufau. Además, sería un nombre bien visto por el PP, ya que fue secretario de Energía durante la primera legislatura de José María Aznar.