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El rey insiste en la necesidad de dar prioridad a los "principios éticos"

Tras su discurso de Navidad y la imputación de su yerno alude de nuevo a la importancia de conductas ejemplares

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El rey decidió despedir el año en su tradicional mensaje de Navidad haciendo una mención directa de la necesidad de comportamientos ejemplares. Lo hacía en plena ebullición del escándalo liga-do al caso Palma Arena que afecta a su yerno, Iñaki Urdangarin. Este viernes, cuando sólo habían transcurrido 11 días de esta intervención, inauguró 2012 insistiendo en la necesidad de dar 'primacía a los principios éticos'. En esta ocasión, el marco fue su mensaje a las Fuerzas Armadas y a la Guardia Civil con motivo de la Pascua Militar.

El pasado 29 de diciembre, el marido de la infanta Cristina fue imputado por corrupción después de que el juez que investiga esta ramificación del Palma Arena levantara el secreto de sumario. La investigación del juez José Castro apunta a que Iñaki Urdangarin facturó a través de la ONG Instituto Nóos y su conglomerado de empresas más de 16 millones de euros. Casi el 40% de los ingresos totales salieron del erario público. El interrogatorio se producirá a finales de febrero.

Pese a que el rey se mostró molesto días después al entender que los medios de comunicación habían personalizado el discurso de Navidad en su yerno aludía a que 'la Justicia es igual para todos' y a que es 'natural' que la sociedad reaccione ante conductas no éticas, este viernes optó por volver a poner sobre la mesa la necesidad de comportamientos basados en la ética.

El rey Juan Carlos hizo esta mención en el momento en el que alababa 'la excelente formación y la alta exigencia personal' de las Fuerzas Armadas. Después de recordar que se trata de 'una profesión vocacional', recordó que las Reales Ordenanzas establecen que el militar 'dará primacía a los principios éticos que responden a una exigencia de la que hará norma de vida'.

La crisis fue el eje conductor de las intervenciones de la Pascua Militar

En su discurso del año pasado, el monarca no realizó ninguna alusión relativa a estos 'principios éticos' que este viernes sí optó por mencionar en su inter-vención en el salón del trono ante la reina, los príncipes de Asturias, el presidente del Gobierno, los ministros de Defensa y del Interior y 250 invitados.

El resto del mensaje de Juan Carlos y en esto coincidió con el del titular de Defensa, Pedro Morenés estuvo destinado a trasladar a los militares la nece-sidad de que las Fuerzas Armadas sigan avanzando pese a la delicada situación económica. En este sentido, les emplazó a cuidar los medios de los que disponen en un momento en el que el Ministerio de Defensa arrastra una deuda de más de 27.000 millones y ha sufrido un primer recorte de más de 300.

Morenés avanza una revisión de la estructura de las Fuerzas Armadas

'Ante la actual crisis económica, tengo la certeza de que, como habéis hecho en el pasado de manera ejemplar, sabréis obtener el máximo rendimiento de los recursos asignados y de ser sumamente cuidadosos en el empleo y mantenimiento de los medios', sostuvo el monarca.

Ataviado con el uniforme de gala del Ejército de Tierra, el rey apeló a la 'competencia' y 'entusiasmo' de los militares como 'la mejor garantía' para afrontar esta situación con 'total dedicación' y 'buen ánimo'. Y les animó a 'mantener los principios de disciplina, jerarquía y unidad que, junto al deber de neutralidad política y sindical, son esenciales' para el desempeño de su trabajo.

Antes de su intervención le había precedido Morenés en el turno de palabra. Fue su estreno como ministro de Defensa en una Pascua Militar. Su discurso, mucho más amplio que el de toma de posesión, giró no obstante sobre los mismo ejes. A saber: hacer más con menos, recortar gastos sin que las Fuerzas Armadas retrocedan en el tiempo o vean peligrar su seguridad. 'Trataremos de fortalecer las capacidades críticas con los recursos disponibles para evitar descender más allá de los mínimos por debajo de los cuales la defensa resulta insuficiente y el daño a la seguridad inaceptable'.

En este contexto, el titular de la cartera de Defensa aseguró que 'las Fuerzas Armadas son una prioridad de este Gobierno y que, al igual que sus miembros velan por nuestra defensa y seguridad, nunca se escatimarán medios para garantizar la seguridad de sus miembros'. Pero no ocultó que habrá que tomar medidas .

Entre estas, citó la necesidad de 'revisar la estructura orgánica del Ministerio de Defensa y de las Fuerzas Armadas', la de 'definir las capacidades militares a conservar, a redefinir y a suprimir', la de 'buscar soluciones a la financiación de los programas de armamento' y la de 'contribuir a consolidar el nivel tecnológico de la industria de defensa'.

Fuentes próximas al ministro aseguraron este viernes que la revisión de las estructuras del ministerio y de las Fuerzas Armadas se abordará en las próximas fechas y que se inten-tará hacer con el máximo consenso posible. De hecho, Morenés insistió en su intervención, como hizo Rajoy en su discurso de investidura, en la necesidad de actuar 'a través del consenso del principal partido de la oposición'.

El hombre que este viernes hablaba de buscar soluciones a la financiación de programas de armamento el grueso de ellos con origen en gobiernos del PP y de consolidar el nivel tecnológico de la industria de defensa ya tuvo responsabilidades públicas en los gobiernos de Aznar. Pero su pasado más inmediato está en la industria armamentística. Ha sido consejero de Instalaza, el principal fabricante español de bombas de racimo; de MBDA, fabricante mundial de misiles, y hasta que asumió el cargo ocupaba la presidencia de Segur Ibérica, la firma de seguridad privada que presta seguridad a los atuneros españoles en el Índico.

A primera hora, antes de trasladarse al Palacio Real, el ministro mantuvo una video-conferencia con las misiones en el exterior. Pese a que será él el que tendrá que gestionar la salida de Afganistán, en su discurso del Palacio Real no hubo mención expresa al asunto.

Tras finalizar las intervenciones, se celebró una recepción a la que desde hace años no tiene acceso la prensa. En esta, el rey pudo intercambiar unas palabras con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. El jefe del Ejecutivo lleva desde el 21 de diciembre sin hacer una comparecencia pública.