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Rouco perdonará a las abortistas que confiesen en la JMJ

Habrá indulgencia para los fieles

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El perdón es posible, al menos, durante la Jornada Mundial de la Juventud. Tras pasarse décadas enviándolas al infierno o calificándolas poco menos que como asesinas, la Iglesia española permitirá, como medida excepcional, que todos los curas que se encuentren en Madrid la semana del 15 al 22 de agosto, coincidiendo con la visita papal, puedan levantar la pena de excomunión a aquellas mujeres que, habiendo abortado, se arrepientan, se confiesen y cumplan la penitencia.

Así lo comunicó ayer el cardenal de Madrid, Antonio María Rouco Varela, mediante un decreto en virtud del cual concede a los sacerdotes la potestad de liberar de la pena de excomunión latae saententiae [en la que se incurre ipso facto nada más cometer el pecado, y en la que cae todo aquel que procure o participe directamente en un aborto], algo que sólo compete al obispo del lugar o al propio Papa.

Hasta la fecha, ni siquiera esto era suficiente para que pudieran volver a la comunión con la Iglesia. De hecho, las personas excomulgadas están proscritas de la vida de la Iglesia, no pudiendo participar de los sacramentos (especialmente de la comunión y la confesión).

El decreto de Rouco busca 'que todos los fieles que acudan a las celebraciones de la XXVI Jornada Mundial de la Juventud en Madrid puedan alcanzar más fácilmente los frutos de la gracia divina, que les abra las puertas de una vida nueva'. Por ello, concede a todos los sacerdotes que se encuentren en Madrid la semana del 15 al 22 de agosto, 'la facultad delegada para remitir dentro del sacramento de la penitencia la excomunión latae sententiae correspondiente al delito de aborto procurado a los fieles verdaderamente arrepentidos, imponiendo al mismo tiempo una penitencia conveniente'.

Esta absolución tendrá un escenario especial durante la llamada Feria del Perdón en el parque del Retiro, donde un total de 2.000 sacerdotes confesarán en siete idiomas distintos a aquellos que quieran purificar sus pecados durante la JMJ. Entre ellos figura el propio Benedicto XVI quien, según algunas fuentes, podría llegar a confesar a alguna mujer arrepentida de haber abortado. Además de en caso de aborto, la excomunión automática se adopta en delitos eclesiásticos sumamente graves como la apostasía, la herejía o el cisma.

Esta medida se suma a la decisión de la Santa Sede de conceder indulgencia plenaria a los fieles que participen en alguna celebración sagrada que tenga lugar en Madrid durante la JMJ.