Publicado: 30.06.2012 10:43 |Actualizado: 30.06.2012 10:43

Rouco pidió policías para desalojar de la Almudena a los desahuciados

El arzobispo de Madrid rogó a la Delegación del Gobierno que los agentes desalojaran "sin líos" a los desahuciados que permanecían en el templo

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"El dios de Jesús seguro que estaba con los desahuciados. No necesita la defensa del poder", es lo que piensa el párroco del madrileño barrio de Entrevías Javier Baeza. Sin embargo, la actual jerarquía eclesiástica no es de la misma opinión, y por eso en la tarde del viernes el Arzobispado de Madrid llamó a la Delegación de Gobierno que dirige Cristina Cifuentes para que desalojara a un grupo de personas que se habían encerrado en la Catedral de la Almudena de forma simbólica para llamar la atención de la opinión pública sobre "la gran estafa hipotecaria" y el drama social de los desahucios.

Con esta protesta, organizada por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), varias familias que se enfrentan a la inminente pérdida de su vivienda y activistas querían pedir públicamente una reunión con representantes del Gobierno, del Defensor del Pueblo, del Banco de España y del Poder Judicial para que den solución a su problema. "Esta acción viene después de un mes de protestas contra Bankia", explica para Público.es Daniel Martínez, de la Asamblea de Vivienda del movimiento 15-M y que estuvo en el grupo que permaneció fuera del edificio para dar apoyo a los encerrados.

Todo empezó a las 19:00 horas, "entramos en la Catedral, nos sentamos y avisamos al conserje de que nos quedaríamos allí hasta que nuestras demandas fueran atendidas", cuenta Tatyana Roeva, psicóloga y portavoz de la PAH, que estuvo allí mediando con las autoridades durante el encierro. Más de una hora después, llegó la Policía, "más tarde de lo que pensábamos". Mientras se bajaban de los furgones, Martínez oyó decir a uno de los mandos: "nos hemos equivocado y hemos ido al cementerio de la Almudena".

"No querían hablar, nos dijeron que estábamos profanando un templo sagrado"

Al cabo de unos minutos, había "alrededor de 25 furgones de la Policía Nacional". Entonces desalojaron a las 50 personas que estaban en el grupo de apoyo, entre los que había niños y personas de edad avanzada, "con muy malas formas". Identificaron a todos, incluido a los periodistas que estaban cubriendo los hechos. En ese momento, para protestar de forma simbólica contra el trato recibido, decidieron hincar las rodillas en el suelo y echarse las manos al a cabeza mientras continuaba rodeados de agentes. Luego, fueron a por los que permanecían encerrados.

"Llegó el secretario del Arzobispado acompañado de los antidisturbios", relata Tatyana, que se encontraba en el interior de la catedral cuando entraron. Pese a que los encerrados afirman haber mostrado una actitud dialogante, "ellos no querían hablar, nos dijeron que estábamos profanando un templo sagrado". También dieron igual las súplicas de las familias desahuciadas, el eclesiástico asevero: "si ahora atendemos a estos, mañana tendremos aquí a muchos más".

Fuentes próximas a la Policía han confirmado a Público.es que fue el arzobispado de Madrid quien ordenó el desalojo de la catedral, pero "sin mucho lío", puesto que no deseaban atraer la atención de los medios. Con estas órdenes, los agentes fueron contundentes y advirtieron a los encerrados en el interior que si no abandonaban su protesta serían todos detenidos. Ante estas amenazas, todos decidieron salir pacíficamente y fueron identificados.

Como en otras ocasiones, la protesta ha tenido un gran eco en las redes sociales y el hagstag #OccupyAlmudena ha llegado a ser el tema más comentado en Twitter.

"Fueron los eclesiásticos los que pidieron a los antidisturbios que nos identificaran"La manifestación de la PAH del lunes es la énesima protesta que emprende este colectivo que se ha popularizado por sus intentos, a veces efectivos, de paralizar desahucios. Con esta marcha exigen una vez más las cuatro demandas que han enarbolado siempre como bandera: la dación en pago con efectos retroactivos, la paralización de los desahucios, el alquiler social y la investigación y sanción de todos los culpables de la estafa hipotecaria.

Con todo, Tatyana no entiende la actitud de la Iglesia ante este drama social, se lamenta de que "este mes se van a quedar en la calle familias con cuatro y cinco hijos y la Iglesia no hace nada, estamos desesperados". Además, "fueron los propios representantes de la Iglesia los que pidieron a los antidisturbios que nos identificaran por si habíamos robado algo" relata la portavoz de la PAH con voz dolida, "nos identificaron a todos". Pese a que son las entidades las que firman las hipotecas y ordenan los desahucios, ella ahora cree que "los bancos nos tratan mejor que la Iglesia".