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Rubalcaba cae bien en la embajada

Un informe enviado desde Madrid describe al vicepresidente como meticuloso y "encantador"

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¿Qué necesita saber de España una ministra estadounidense antes de aterrizar en el país de visita oficial? La respuesta está en el cable remitido por la Embajada norteamericana en Madrid el 26 de junio de 2009, hasta el momento el único publicado por el portal Wikileaks de los enviados por la delegación diplomática en periodo de la Administración Obama. En la descripción que el diplomático estadounidense hace de los interlocutores que Janet Napolitano, secretaria de Seguridad Interior, va a tener en España, hay una figura que brilla por encima de todas las demás: Alfredo Pérez Rubalcaba, ministro del Interior.

'Es muy capaz y serio, pero también encantador. Se le conoce por su inteligencia, discreción, trabajo duro y dominio del detalle, así como por su destreza negociadora'. El número dos de la Embajada, Arnold A. Chacón, no reparó en elogios hacia Rubalcaba y, por la sintonía que Napolitano ha mostrado con él en público, en su media docena de encuentros, podría deducirse que la secretaria estadounidense no tiene reproche alguno que hacer de aquel informe.

La comunicación califica a las bases del PSOE de 'anti Estados Unidos'

El cable ilustra un nuevo periodo en las relaciones con la Casa Blanca. La tensa cuerda que unió la política de Madrid y Washington desde la victoria socialista en 2004 se había comenzado a relajar a partir de noviembre de 2008. La victoria de Barack Obama en los comicios presidenciales de Estados Unidos propició 'una fuerte atmósfera de buena voluntad' de España hacia el aliado norteameriano. 'Las relaciones con España son fuertes y se basan en intereses globales compartidos', afirma Albert A. Chacón en la comunicación, calificada como secreta.

Pero como obras son amores, el diplomático estadounidense se refiere a un hecho concreto para fundamentar las conciliadoras palabras hacia España y hacia su ministro del Interior. 'Como gesto de buena voluntad, el Gobierno español está considerando aceptar algunos de los detenidos encerrados actualmente en Guantánamo. En Washington, Rubalcaba señaló públicamente que España puede aceptar hasta cinco detenidos', dice el cable. La semana anterior, el ministro español había viajado a Estados Unidos y había estado con Napolitano por segunda vez desde que esta fue nombrada secretaria de Seguridad Interior.

La simpatía española hacia Obama beneficia las relaciones, sostiene

No tan bien parado resulta el presidente del Gobierno. De José Luis Rodríguez Zapatero, la embajada estadounidense dice que somete su política exterior a 'las cuestiones domésticas del momento', aunque añade que no está predispuesto en contra de Estados Unidos. Es, en todo caso, la ola de simpatía hacia Obama que recorre España la que permite al jefe del Ejecutivo establecer compromisos con Washington 'sin recibir un toque de atención a causa del tradicional sentimiento antinorteamericano entre las bases socialistas'.

Con Rubalcaba, Napolitano iba a poder hablar en inglés, según informa la embajada, aunque el ministro prefiere traductor para abordar cuestiones técnicas. Por su parte, Zapatero no habla ese idioma, pero parece que 'podría comprenderlo'. El último miembro del Gobierno en ser evaluado es la vicepresidenta económica, Elena Salgado. Pero también aquí aparece Rubalcaba, del que Albert A. Chacón dice que 'fue una figura influyente al apoyar su designación'.

Añade que el PP está 'aturdido' y 'dividido' por los casos de corrupción

En el momento del viaje de Janet Napolitano, ya en plena crisis económica, el Gabinete de Zapatero vivía un momento de 'baja popularidad', según la embajada de Estados Unidos. Sin embargo, el principal partido de la oposición no podía aprovecharse de ello, 'dañado por sus divisiones internas' y 'aturdido por acusaciones de corrupción'. No obstante, era una época en el que el presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, y el ex tesorero del PP Luis Bárcenas, ocupaban las portadas de los periódicos por su presunta implicación en la trama Gürtel.

En el cable, la Embajada estadounidense vuelca sus críticas hacia 'algunos jueces' que, 'invocando la jurisdicción universal', pretenden acusar a ex oficiales del ejército estadounidense por su presunta implicación en casos de tortura.