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Rubalcaba emplaza a Rajoy a elegir entre recortes o impuestos

Subraya que el PP "tendrá que explicar por qué deja de cobrar Patrimonio y recorta con las tijeras de podar"

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Alfredo Pérez Rubalcaba aprovechó ayer la oposición de Mariano Rajoy a reactivar el Impuesto sobre el Patrimonio para seguir marcando diferencias con su antagonista del PP como candidato presidencial para las elecciones del 20-N. 'Durante ocho años su partido gobernó con ese impuesto y no le debió parecer que perseguía a los ahorradores, pues no lo tocaron. Lo dejaron y recaudaron bastante dinero. Ni siquiera se plantearon modificarlo', dijo en el Fórum Europa. El candidato socialista se hacía así eco de que, como informó ayer Público, durante los ocho años de Gobierno de José María Aznar, de cuyos Consejos de Ministros formó parte destacada Rajoy, se recaudaron por este impuesto cerca de 8.000 millones.

Rubalcaba cree haber encontrado en la fiscalidad el terreno propicio para su campaña que ha buscado desde el primer momento, en la medida en que sus propuestas conectan con los postulados tradicionales de la izquierda y, sobre todo, porque ha conseguido que Rajoy, por fin, acepte la confrontación de ideas. En consecuencia, lejos de querer enterrar la polémica sobre la reactivación del Impuesto sobre el Patrimonio, se propone mantenerla viva cuanto pueda para procurar que el PSOE aparezca ante los votantes como el partido que defiende el interés de los más débiles y el PP, como el partido de los ricos. De ahí el interés por afinar en el listón que se fijará para su aplicación, de forma que no quepa duda de que quedan exentas la clases medias.

Las diferencias en el Gobierno aplazan hasta el viernes el listón patrimonial

El Gobierno, a petición de Rubalcaba, reactivará el impuesto mediante un decreto ley que se aprobará el viernes. El Ministerio de Economía y Hacienda concluyó ayer sus cálculos para determinar el volumen patrimonial a partir del cual se aplicaría el impuesto recuperado y los ingresos que se obtendrían en las distintas variantes.

Fuentes gubernamentales reconocieron que la cifra que manejan es la de un millón de euros, excluyendo del cálculo la vivienda habitual, pero advirtieron también de que 'no es definitiva', ya que existe disparidad de criterios y no se zanjará hasta que, el viernes, se reúna el Consejo de Ministros.

Recuerda que el PP de Aznar recaudó 'bastante dinero' con este tributo

El presidente del Gobierno y el ministro de Industria, Miguel Sebastián, han sido los más reticentes a reactivar ahora este impuesto, cuya supresión decidió José Luis Rodríguez Zapatero. Por contra, la vicepresidenta económica, Elena Salgado, y el ministro de Fomento, José Blanco, han sido sus más abiertos defensores, en sintonía con la iniciativa de Rubalcaba, que ha tomado como referencia Francia, donde el listón está en 1,5 millones.

El candidato socialista reiteró ayer que el impuesto que defiende, y cuya reactivación ha pedido al Gobierno, está dirigido exclusivamente a 'los grandes patrimonios'. Argumentó que es 'justo' que quienes gozan de esa situación contribuyan más para afrontar la crisis económica, proporcionando a las arcas del Estado unos fondos que se destinarían a promover la creación de empleo para los más jóvenes. Su cálculo es que, reactivando ahora esa figura impositiva, el Gobierno que surja de las próximas elecciones ya podría recaudar el año próximo unos 2.000 millones.

Ante el rechazo anticipado por las Comunidades Autónomas que gobierna el PP, a excepción de Extremadura, Rubalcaba advirtió de que, si así lo hacen, 'tendrán que explicar por qué dejan de cobrar ese impuesto a los patrimonios más grandes' y, mientras, 'algunas recortan con las tijeras de podar'. Esas comunidades perderían ingresos, ya que hasta ahora eran compensadas por el Estado por lo que dejaron de percibir cuando se decidió bonificar el impuesto al 100%. Para evitar esa discrecionalidad, el candidato del PSOE incluirá en su programa electoral que pase a tener carácter estatal, en lugar de autonómico.

Pedirá a las grandes empresas como Telefónica ayuda para crear empleo

Al socaire de la controversia abierta por la pretensión de que los profesores amplíen su horario lectivo, Rubalcaba reclamó a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que explique por qué 'se mantienen desgravaciones fiscales a los colegios de élite y luego no hay dinero para los profesores de la enseñanza pública'.

Para aumentar los ingresos, también apuntó su propósito de mejorar la lucha contra el fraude, vía por la que en el último ejercicio se recaudaron 10.000 millones. 'Los principales enemigos del Estado del bienestar son el déficit, el fraude y el egoísmo social', sostuvo Rubalcaba, quien insistió en la necesidad de 'cumplir' el 'programa de consolidación fiscal'.

Afirma que él habría hecho 'antes y más deprisa' la reforma financiera

Además, expresó su intención de reclamar a las grandes empresas, como Telefónica, 'un esfuerzo' para ayudar a crear empleo en España. Y lo hizo con el recuerdo de que, si esta y otras grandes compañías han adquirido su actual dimensión internacional, es porque han tenido 'beneficios fiscales muy fuertes'.

En su estrategia de desmarcarse de Zapatero, ayer se mostró crítico con los ritmos de la reestructuración del sistema financiero. 'Yo la hubiera hecho antes y más deprisa', afirmó tras censurar que, durante 'un año' perdido, se hubiera incurrido en lo que llamó 'nacionalismo bancario'. Acto seguido, para restar trascendencia a sus palabras, apostilló que decirlo 'ahora es facilísimo y entonces nadie lo decía'.

Sin abandonar el sector financiero, también reprochó al presidente de Bankia, Rodrigo Rato, que interviniera este fin de semana en un foro para diseñar el programa electoral del PP en materia de empleo. 'Estamos defendiendo que las cajas se profesionalicen y no sé si la mejor forma de defender ese modelo es aparecer en una Convención del PP', dijo a modo de lo que él mismo calificó de 'crítica suave'. De paso, lo descartó como posible responsable económico en un Gobierno de Rajoy.

El candidato socialista, que volvió a reivindicar públicamente su liderazgo en el PSOE al hablar 'como responsable de un partido', sostuvo que si ha dado el paso de ser candidato es porque está 'convencido de que puedo ganar y de que tengo soluciones para salir de la crisis'. Y concluyó planteando cómo querría que cada ciudadano decida su voto: una elección 'entre quien tiene propuestas y las debate o quien pide un cheque en blanco'. Rubalcaba o Rajoy.