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Rubalcaba: "No hay evidencia que vincule a los detenidos con los atentados"

Sin embargo, el ministro del Interior asegura que Fano y Lizarraga pertenecen al aparato militar de la organización terrorista

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El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, afirmó hoy que los dos presuntos miembros de ETA detenidos esta mañana en Francia, Unai Fano y María Lizarraga Merino, son miembros del aparato militar de la banda, aunque por el momento no hay 'ninguna evidencia' que los relacionen con los últimos tres atentados de la organización terrorista.

En una breve comparecencia de prensa en la sede del Ministerio, Rubalcaba ha asegurado que los dos detenidos, Unai Fano y María Lizarraga, son viejos conocidos de la Policía, con un amplio historial en la kale borroka, por lo que ha destacado la importancia que tiene la lucha contra la violencia callejera.

El titular de Interior se ha marcado como prioritario el objetivo de luchar contra la kale borroka y evitar así los casos de 'jóvenes que empiezan tirando cocteles y, como estos dos, terminan con las pistolas en los bolsillos'.

 

En cuanto a los dos detenidos, Unai Fano Aldasoro, bilbaíno de 30 años y asesor de la ilegalizada Batasuna, era buscado por la Policía desde febrero de 2008 por orden del juez Baltasar Garzón. Garzón ordenó el pasado 4 de febrero la detención de Fano Aldasoro, que en 2001 era el responsable de EKIN en la comarca guipuzcoana de Leniz, al acusarle de un delito de integración en organización terrorista. La orden de Garzón se enmarcó dentro de la operación contra la dirección de Batasuna de octubre de 2007 en Segura (Guipúzcoa) donde fueron detenidos una veintena de miembros de su Mesa Nacional. Según fuentes de la lucha antiterrorista, Unai Fano, Pernando Barrena y Patxi Urrutia -estos dos últimos miembros también de la Mesa Nacional y encarcelados por orden de Garzón- asumieron el papel de representantes de Batasuna después del arresto de la mayor parte de la cúpula en Segura.

Por su parte, la mujer arrestada, María Lizarraga Merino, navarra de 24 años, es una antigua militante de SEGI contra la que no existía ninguna reclamación judicial y que se encontraba en paradero desconocido desde el pasado 7 de junio. Lizarraga tampoco es una desconocida para las Fuerzas de Seguridad que la vinculan con un grupo radical denominado 'Zuzen Ekintza Taldea', originariamente de apoyo a los presos de ETA y cuyo objetivo son las empresas de trabajo temporal y las inmobiliarias. El 11 de marzo de 2005 en Pamplona, Lizarraga fue detenida por la Policía Nacional por un delito de desórdenes públicos, amenazas y coacciones contra una inmobiliaria, en la que entró acompañada de otra persona y arrojó tres artefactos que explotaron sin causar desperfectos en el establecimiento. Posteriormente, fue detenida el 12 enero de 2007 también en la capital navarra por su presunta participación en los incidentes acaecidos durante la 'jornada de lucha' convocada por SEGI, aunque fue puesta en libertad tras prestar declaración.