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Rubalcaba promete una ley para reconocer la dación en pago

La última versión del programa del PSOE, que ha aprobado el Comité Federal, acentúa el giro a la izquierda

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Alfredo Pérez Rubalcaba ha decidido acentuar el giro a la izquierda en el programa electoral del PSOE, que va incluso más allá de las resoluciones aprobadas en la Conferencia Política celebrada a comienzos de este mes para definir sus líneas maestras. El texto, que hoy ha sido sometido a la aprobación de la Ejecutiva y del Comité Federal, incorpora algunas de las principales reivindicaciones del Movimiento 15-M, como el compromiso de elaborar una nueva Ley Hipotecaria para regular la dación en pago y reforzar la pro-tección de los derechos de los ciudadanos frente a las entidades financieras y las Administraciones públicas. También plantea suprimir los privilegios hipotecarios de la Iglesia católica, prohibir los anuncios de prostitución o actualizar las deducciones por compra de vivienda para rentas inferiores a 30.000 euros.

El programa del candidato socialista incorpora en su última versión la aprobación de una nueva Ley Hipotecaria, en la que se establecerá 'la obligatoriedad de que las entidades financieras ofrezcan productos hipotecarios en los que la garantía se limite al bien hipotecado'.

Al mismo tiempo, la nueva regulación incluirá 'procedimientos para favorecer el acuerdo entre el deudor y el acreedor hipotecario antes de proceder, en caso de impago, a la ejecución de la garantía hipotecaria'. En este marco, se incentivará la dación en pago 'pactada equilibradamente', para favorecer al deudor de buena fe. A este fin, se promoverá un acuerdo general con las comunidades autónomas para eximir el pago del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales en los casos en que la entidad financiera acepte la vivienda para saldar la deuda, exención que estaría sujeta a límites para evitar abusos.

Los bancos estarían obligados a ofrecer hipotecas con esa garantía única

Para proteger los intereses de los deudores sometidos a ejecución, se extenderán los plazos que permiten acudir a este procedimiento cuando el hipotecado o el 'principal proveedor de la unidad familiar' a la que pertenezca se encuentre en paro. Cuando el acuerdo no sea posible y el deudor deba enfrentarse a la venta en pública subasta de su vivienda, se introducirán mejoras en el funcionamiento de este método 'para que se maximice el importe obtenido por el deudor'.

Otras medidas recogidas en el programa socialista para paliar los efectos del sobreendeudamiento familiar son: limitar, para las hipotecas sobre la vivienda habitual, el tipo máximo a aplicar en los intereses de demora y su aplicación en exclusiva al principal de la deuda; limitar la penalización por cancelación anticipada a la pérdida económica que sufre realmente la entidad cuando este derecho sea ejercido por parte del prestatario; y establecer un límite temporal mínimo por el que debe de ser reconocido el valor de tasación de una vivienda, impidiendo que se actualice a la baja al poco tiempo de haberse constituido un crédito. También se regularán las sociedades de tasación para fomentar su competencia e independencia.

El PSOE promete también una nueva ley de insolvencia personal para regular 'el reparto equilibrado de los riesgos entre el deudor y el acreedor, sin que ello penalice el crédito futuro, encareciéndolo o restringiéndolo'.

El texto que hoy será aprobado por la cúpula socialista, aunque mantiene la apuesta por el alquiler, incluye actualizar la deducción por compra de vivienda para familias de 'rentas de 24.000 a 30.000 euros'. Con ello se pretende, según el documento, 'impulsar la salida del stockage existente' y 'beneficiar a las rentas más bajas'. También plantea revisar el sistema fiscal para flexibilizar las condiciones de aplicación del IVA a la rehabilitación.

En el ámbito fiscal, Rubalcaba se compromete a incluir una nueva regulación de las sociedades de inversión de capital (sicav) en el impuesto sobre las grandes fortunas que quiere crear en lugar del recuperado Impuesto sobre Patrimonio. También se apunta, sin mayor concreción, a las posibilidades derivadas de la fiscalidad verde, muy poco desarrollada en comparación con otros países.

Los guiños a los indignados se extienden a la apertura política

Una vez reafirmado el principio de que el PSOE está 'comprometido plenamente con el cumplimiento del plan de consolidación fiscal', para contribuir a la estabilidad financiera del Estado se quiere introducir la posibilidad de que, por el simple procedimiento de marcar una casilla, los ciudadanos puedan invertir sus devoluciones del IRPF en títulos especiales de deuda pública a uno o dos años, de pequeña cuantía nominal, como un 'instrumento sencillo y rentable de apoyar al país'.

El programa socialista también plantea dar publicidad a las retribuciones percibidas de forma individual por cada miembro de un Consejo de Administración, incluyendo de forma obligatoria dicha información en las cuentas anuales. En paralelo, se muestra a favor de extender a los trabajadores 'los sistemas de remuneración que se aplican a los directivos, incluyendo los bonus y las stock options, con el fin de alinear adecuadamente los incentivos positivos para todos'.

Entre los planes del PSOE para favorecer la recuperación del empleo, destaca la propuesta de fomentar la contratación a tiempo parcial de desem-pleados que suplan a trabajadores en activo durante sus periodos de formación.

El programa se compromete asimismo a garantizar el poder adquisitivo de las pensiones y a incorporar a la Seguridad Social a los trabajadores agrarios y empleadas del hogar. También prevé un plan específico para la incorporación de personas mayores como eméritos a las instituciones y empresas, con el objetivo de aprovechar su experiencia.

El programa electoral de Rubal-caba no sólo se hace eco de algunas de las principales preocupaciones y reivindicaciones de los indignados en el ámbito económico. También lo hace en el terreno político.

Los socialistas plantean incentivar el pacto antes de llegar a la ejecución

Así, en el documento se subraya el compromiso de 'aumentar el escrutinio público de la acción política', asegurando por ley 'la posibilidad de participación ciudadana en los proceso legislativos más importantes'.

En la misma línea, recoge el deseo de reformar la ley Electoral para avanzar hacia un sistema 'que se aproxime al modelo alemán', con el objetivo de mejorar la representatividad del sistema y lograr un mayor acercamiento entre representantes y representados. Mientras no se logra el necesario consenso para la reforma global del sistema, el PSOE planta negociar las siguientes modificaciones: aplicar listas electorales desbloqueadas con la posibilidad de voto preferencial a un número determinado de candidatos y establecer para las elecciones municipales un sistema desbloqueado de listas que permita al ciudadano preferir a uno o varios de sus integrantes dentro de la lista presentada por cada formación política.

También propone 'regular la Administración abierta, para que todas las Administraciones públicas deban establecer cauces en las redes digitales para dar a conocer sus iniciativas y para recibir las valoraciones y propuestas ciudadanas, a través de las webs oficiales y favoreciendo la participación en las redes sociales más habituales'.