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Secuestrados dos cooperantes españoles y una italiana en Argelia

Trabajaban en el campo de refugiados saharauis de Rabuni

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Ocurrió a medianoche (hora local) y cuando la veintena de cooperantes que trabajan en Rabuni, en los campamentos de refugiados saharauis en el suroeste de Argelia, se encontraban ya descansando. Una decena de hombres armados y vestidos de militares irrumpieron de manera violenta en los módulos donde residen los expatriados, rompieron varias puertas y sacaron a la fuerza a tres de los cooperantes: los españoles Ainhoa Fernández del Rincón, de la Asociación Extremeña de Amigos del Pueblo Saharaui, y Enric Gonyalons, de la ONG Mundubat, y la italiana Rosella Urru. Después, los raptores huyeron con los secuestrados en dos vehículos. El suceso fue confirmado por el Ministerio de Asuntos Exteriores español.

Al cierre de esta edición ningún grupo armado había reivindicado el asalto, aunque el Frente Polisario apuntó directamente a Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), la rama norteafricana de la organización terrorista y la responsable en noviembre de 2009 del secuestro en Mauritania de los cooperantes españoles Alicia Gámez, Albert Vilalta y Roque Pascual, que tardaron meses en ser liberados. En este tipo de secuestro, suelen ser bandoleros de la zona los que realizan el asalto para luego vender las víctimas a AQMI, más acostumbrado a negociar con los Estados la liberación de los rehenes a cambio de dinero.

En el suceso de ayer, tras el forcejeo, Enric Gonyalons, uno de los secuestrados, podría haber quedado herido de carácter leve, según señaló Iñaki Markiegui, presidente de Mundubat, la organización para la que trabajaba la víctima. 'Los que han hecho el secuestro fueron directamente a por los cooperantes', agregó Markiegui.

Además, los asaltantes maniataron y golpearon a uno de los guardas de las instalaciones. Otro de los trabajadores saharauis resultó herido de bala en el cuello durante el asalto y tuvo que ser trasladado al hospital.

Tras unos primeros momentos de confusión, miembros de seguridad de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) salieron en persecución de los secuestradores que supuestamente huyeron en dirección hacia Mali. 'Hemos hallado uno de los todoterrenos quemados y ahora sólo van en uno', afirmó a este diario ayer por la tarde Ahmed Salem Ledsir, militar y jefe del segundo batallón del 5º Regimiento del Frente Polisario.

El director de Seguridad de la RASD, Mohamed Akeik, señaló que el operativo puesto en marcha está haciendo 'todos los esfuerzos' para liberar a los dos españoles y a la italiana y para reforzar la seguridad del resto. 'Hemos tomado todas las medidas necesarias para que los cooperantes extranjeros se sientan tranquilos', señaló. La RASD condenó 'profundamente' la acción, a la que calificó de 'trágica operación criminal y terrorista'. Akeik atribuyó la impunidad de los secuestradores y el hecho de que entrasen con toda tranquilidad en una zona supuestamente segura a la movilidad de armamento que se está produciendo en la zona tras la guerra de Libia.

Las primeras horas tras el secuestro son determinantes para no perder contacto con los secuestradores. Fuentes del Polisario señalaron que, durante la persecución por las pistas de tierra, sus agentes habían tenido contacto visual con los todoterrenos, pero que habían tenido que actuar con cautela para no herir a los raptados.

Rabuni es el centro administrativo o zona de protocolo de los campamentos deTinduf, de los que dista unos 20 kilómetros. En este lugar, sede del Gobierno saharaui, se alojan los expatriados que trabajan en ayuda humanitaria y también se reciben las visitas extranjeras.

Ainhoa Fernández del Rincón era la única cooperante que la ONG Asociación Extremeña de Amigos del Pueblo Saharaui tenía en la zona. Desde hace un año coordinaba los proyectos de la organización. Enric Gonyalons, mallorquín, es el coordinador del equipo de la ONG vasca Mundubat. Pertenece a esta organización desde septiembre de 2010 y llevaba en los campamentos de refugiados de Tinduf desde enero de este año. La italiana Rosella Urru trabaja en el Comité de Cooperación Italiano para la Liberación de los Pueblos y llegó hace tres años a los campamentos de refugiados saharauis.

El Ministerio de Asuntos Exteriores, como suele actuar en este tipo de sucesos, se mostró prudente. 'Estamos haciendo todas las acciones necesarias y con la máxima discreción con el objetivo de asegurar la integridad física de los dos ciudadanos españoles y conseguir su pronta liberación', señaló a través de un comunicado.

En la misma línea se pronunció la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, durante un acto en Málaga. 'Nos hemos puesto en contacto y estamos trabajando con los gobiernos de la zona. Todavía no queremos avanzar detalles, pero sí puedo decir que desde Exteriores nos hemos puesto en contacto con sus familias y con las organizaciones a las que pertenecen. Lo que nos importa es que cuanto antes los cooperantes puedan ser liberados', afirmó Jiménez, que volvió a pedir mucha discreción y prudencia sobre este asunto.