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"Seguimos en la calle porque el PP, en lugar de rectificar, se ratifica en sus políticas"

La marea verde volvió hoy a las calles para protestar contra los continuos recortes en Educación. Los sindicatos solicitan estar presentes en las mesas de negociación

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Incremento de tasas, recorte de becas, despido de interinos, aumento de las ratios de número de alumnos por clase, la polémica del tupper, los recortes en la pública, el mantenimiento de la financiación en la concertada...Los motivos por los que protesta la comunidad educativa no varían, sino que aumentan, pero sus miembros tampoco desisten en su empeño de luchar contra ellos. Por este motivo, padres, alumnos y profesores, volvieron a concentrarse hoy en una nueva marea verde frente a las consejerías de Educación de las ciudades españolas, convocados por los sindicatos FE-CCOO, UGT, STES, C-SIF y ANPE. 

En Madrid, los representantes de los docentes protestaron, además de por el 'desmantelamiento de la escuela pública', por el mantenimiento de Lucía Figar como consejera de Educación en el nuevo Gobierno de la comunidad; lamentaron la elevada presencia policial en la concentración y solicitaron a las administraciones autonómica y estatal que cuenten con ellos en la mesa de negociación antes de instaurar más recortes en el sector. 

'Seguimos en la calle porque el PP, en vez de rectificar sus políticas, se ratifica en sus recortes, que sólo suponen menos empleo, menos calidad de la educación y peores condiciones para todos', explicó el responsable de comunicación de CCOO-Madrid, Gabriel Montes. 'Sólo nos llevan al desastre y la profundización de la crisis', añadió. Su homóloga en FETE-UGT, Virginia Fernández, recordó que llevan ya 'casi dos años' de protestas 'contra el acoso y derribo a la educación pública del Gobierno de la Comunidad de Madrid, que ha servido siempre de avanzadilla para todo el Estado'.

Por ello, ambos portavoces de CCOO y UGT lamentaron la continuidad en el cargo de la consejera de Educación, Lucía Figar, dentro del nuevo Gobierno autonómico de Ignacio González. 'Es la primera que ensaya las políticas dictatoriales, unipersonales y hasta de tremenda dificultad para aplicarlas por parte de su propia administración', afirmó Montes. 'Es un despropósito dar continuidad a estas políticas que se ha demostrado que son dañinas y que va a abocar a la comunidad al desastre', opinó Fernández. 

'Nuestro objetivo último es revertir esta actitud del Gobierno central y la administración autonómica que desde hace años pretende dejar la enseñanza pública como un sector residual, mientras fomenta la enseñanza privada', aclaró también Alberto Carrillo, secretario del sindicato de trabajadores de la enseñanza de Madrid (STEM). Carrillo justificó sus palabras recordando los datos que dejan en evidencia las consecuencias del tijeretazo: 5.000 interinos menos en Madrid, 70.000 en toda España y 3 semanas en las que algunos grupos de alumnos han estado sin profesor desde el inicio de este curso 2012-2013.

Los representantes de C-SIF y ANPE, por su parte, exigieron a la administración que cuenten con ellos antes de recortar. 'Yo pido una mesa sectorial para poder negociar, para pedirles que no se recorte, que haya una educación de calidad, que se conciencien de que la educación es la clave del futuro de las nuevas generaciones', solicitó Antonio Martínez, presidente del departamento de enseñanza de C-SIF Madrid. 'Nosotros no protestasmos sólo por los recortes, sino también por la forma en la que los están llevando a cabo: sin negociación de ningún tipo', insistió también Manuel Díez, vicepresidente de ANPE.

C-SIF: 'Lo único que se consigue cambiando la ley con cada cambio de Gobierno es aumentar el fracaso escolar'

Martínez, incluso, fue más allá. 'La clave de la reforma de Wert, que tiene cosas positivas y negativas, es que haya consenso entre administración y sindicatos', opinó. 'Si no, no durará mucho porque tendrá repercusiones electorales', aventuró. ¿Los motivos? 'Puede ser una ley muy buena o muy mala pero si no se negocia la comunidad educativa no asimilará ciertos aspectos muy duros de la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) como el poder absoluto que se le da a la figura del director de los centros o la especialización del Bachillerato que puede fomentar la creación de más centros privados, por ejemplo', detalló el presidente de C-SIF. 'Ocurre lo mismo con la oposición: tienen que llegar a un consenso porque no lo único que se consigue cambiando las leyes educativas cada vez que cambia el color del Gobierno es más fracaso escolar', añadió Martínez.

Por último, los representantes del profesorado madrileño lamentaron, igual que muchos manifestantes, la elevada presencia de agentes presentes durante la protesta. Un amplio cordón policial, amparado por un equipo de al menos 12 lecheras, evitó que las centenas de personas concentradas frente a la Consejería de Educación madrileña y el Ministerio de Educación, pudieran cortar la calle Alcalá, como sí habían hecho en otras ocasiones

STEM: 'No sólo están en peligro los servicios públicos, sino los derechos democráticos'

'Los profesores, padres y estudiantes somos ciudadanos reclamando nuestros derechos, siempre lo hemos hecho de forma pacífica y no necesitamos que nos acosen de esta forma', protestó Fernández, de UGT. 'Este Gobierno ya ha demostrado y sigue demostrando que no es democrático: no se sientan con nosotros a negociar, pero sí pretenden evitar que protestemos', añadió, en referencia a las intenciones de la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes. 'Como no pueden ocultar que hay razones para protestar, la forma de no remover la conciencia de la ciudadanía es acallar a los que se manifiestan', opinó su homólogo en CCOO. 

Carrillo, de STEM, resumió la situación: 'no sólo están en peligro los servicios públicos, sino los derechos y libertades democráticas'. 'Y la experiencia histórica demuestra que cuando se ejerce la represión sobre un grupo pequeño, se puede aplastar, pero en este momento, con tantos sectores descontentos en la sociedad, el Gobierno está sembrando vientos y puede acabar recogiendo tempestades', concluyó.