Público
Público

Segunda 'marea verde' en Madrid contra los recortes en educación

Decenas de miles de docentes, padres y alumnos participan en una marcha masiva en contra de los tijeretazos de Aguirre

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

La comunidad educativa madrileña volvió a salir ayer a la calle para protestar contra los recortes en educación emprendidos por el Gobierno de Esperanza Aguirre (PP). En una masiva manifestación, más de 90.000 personas, según las organizaciones convocantes (15.000, según fuentes policiales), se unieron a la protesta, que superó en número de asistentes a la del miércoles pasado. Y eso es sólo el principio de la llamada marea verde, que advierte en sus consignas: “Una, dos y tres, si no nos hacen caso, volvemos otra vez”.

Los sindicatos cifran en 90.000 el número de manifestantes. La Policia, en 15.000

Bajo el mismo lema que hace seis días, “La educación no es gasto, es inversión. No a los recortes”, profesores, padres y alumnos colapsaron el centro de Madrid, desde la plaza de Neptuno a la Puerta del Sol. Al grito unánime de “Esperanza, dimisión”, el paseo del Prado se llenó de camisetas verdes (el color de la protesta) y pancartas contra las medidas de la presidenta de la Comunidad, que dejarán los colegios madrileños con 3.200 docentes interinos menos, según los sindicatos.

La marcha inunda el centro de la capital de pancartas contra Aguirre

“Por culpa de los recortes, el IES Sierra de Guadarrama, en Soto del Real, ha tenido que cerrar la biblioteca y el laboratorio”, se quejaban Alejandro Aguilar y Lola López, “padres por la pública”, como rezaban sus pancartas, dispuestos a apoyar “en todo lo que haga falta” al colectivo docente.

La marcha, convocada por los sindicatos CCOO-Enseñanza, ANPE, CSIF y FETE-UGT, cerró la primera de las tres jornadas de huelga de profesores. “Es la mayor manifestación por la enseñanza pública de los últimos 20 años”, anunciaron los portavoces de los sindicatos, que celebraron el “éxito sin precedentes” tanto de la protesta como de la huelga.

La protesta siguió el lema 'La educación no es gasto. Es inversión'

Las consignas y pancartas en contra de la presidenta regional, como “Esperanza espera que la pública se muera”, “Cuando dimitas, habrá Esperanza”, “Esperanza es el mal de la enseñanza” o el ya clásico “Espe, espe, especulación”, se mezclaron con gritos de apoyo a los docentes: “Los profesores no somos recortables” o “Contra la crisis, más educación”. El ajuste aprobado por la Consejería de Educación de Madrid implica que los profesores tendrán que impartir dos horas lectivas más (20 en lugar de 18) y que habrá más alumnos por profesor en cada clase. “No hay docentes para hacer guardia en el recreo, para el aula de enlace ni para la atención a la diversidad”, criticaba ayer Marta Nieto, profesora del IES Humanejos de Parla.

Precisamente en la marcha, acompañada de música y silbatos en todo momento, no sólo había docentes, sino también familias. Como Mercedes y Juan Antonio, cuyos hijos estudian en el IES Severo Ochoa de Madrid, y que salieron a la calle “en defensa de la enseñanza pública”, porque es “el principal activo de los jóvenes”, insistían.

La manifestación llenó la plaza de Neptuno y luego la de Cibeles. Luego, se paró ante la sede de la Consejería de Educación, en la calle Alcalá, mientras la cabecera ya llegaba a la Puerta del Sol. Allí, los organizadores de la marcha leyeron varios discursos en los que afirmaron: “No podemos dejar que la crisis perjudique a la enseñanza pública. Lo primero que hay que recortar es el sueldo de Esperanza Aguirre”. “Con la educación no se juega, no se especula”, insistieron los sindicatos, que agradecieron también la presencia de familias en la manifestación. “Estamos orgullosos de los miles de padres de alumnos que entendéis nuestra lucha, que es la lucha de todos”, afirmaron.

El secretario general de CCOO de Madrid, Javier López, aseguró que la de ayer fue una movilización “con más fuerza, con más gente, muestra del rechazo total de los trabajadores hacia unos recortes desproporcionados, que generan paro y debilitan la calidad de la enseñanza pública”. Los sindicatos reclamaron al Gobierno regional que tenga “respeto” por los profesores, advirtiendo de que son profesionales y no “cuatreros indeseables”. Además, pidieron al Ejecutivo que “tome nota” del éxito de participación y se siente “rápido a negociar” una solución.