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Una serpiente fugada causa el pánico de un vecino

Un joven de Barcelona encontró en su cocina al reptil, que trepó desde otro domicilio

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Con el calor que hace en verano, no resulta descabellado despertarse de madrugada y acudir a la nevera en busca de un refresco para aliviar la sed. Lo que ya no es tan común es cruzarse en el camino con una serpiente de metro y medio. Esto es, precisamente, lo que le sucedió el pasado fin de semana a un vecino del barrio de la Trinitat, en Barcelona.

El hombre, de 30 años, se llevó el susto de su vida al encontrarse de frente con el reptil, que había trepado desde un domicilio adyacente, tras lo cual despertó a sus dos compañeros de piso, también de origen pakistaní, que reaccionaron del mismo modo, pese a que la serpiente se mostró mansa en todo momento, según César Obea, sargento de los Mossos d'Esquadra y responsable de seguridad en el distrito de Sant Andreu.

Cuando llegaron los agentes, se encontraron con una situación surrealista: tres jóvenes asustados frente a una serpiente teñida de blanco. En su desesperación, los jóvenes habían introducido al animal en un bote de pintura.

El reptil no pertenece a ninguna especie protegida y su propietario posee los permisos para acogerla en su hogar, pese a que el incidente recuerda casos similares al margen de la ley. El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (SEPRONA) detuvo en 2009 a 19 personas e imputó a otras 10 por tráfico ilegal de especies protegidas.

A su vez, el organismo recuperó un total de 9.476 especies protegidas, 642 de ellos reptiles. Más recientemente, el pasado abril, la Guardia Civil recuperó 2.700 ejemplares de distintas especies protegidas o en peligro de extinción en León, Toledo, Ciudad Real, Girona y Sevilla.

Según la ONG WWF, el mercado ilegal de especies mueve mundialmente 8.000 millones de euros al año, sólo superado por el tráfico de drogas y de armas. No obstante, y según el mismo organismo ecologista, las cifras reales podrían ser aún mayores y el montante podría multiplicarse por dos, hasta los 16.000 millones.