Publicado: 20.06.2011 08:00 |Actualizado: 20.06.2011 08:00

Sexismo en el basket femenino

Un nuevo reglamento impone equipaciones más ajustadas

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La estética pasa por encima de la comodidad y la imagen cuenta más que las preferencias personales. La discriminación que sufren las deportistas profesionales ya no afecta sólo a su situación laboral y a su escasa visibilidad con respecto a los hombres. El sexismo ha alcanzado a su vestimenta. Las jugadoras de la Euroliga Femenina de Baloncesto ya pueden guardar en sus armarios las camisetas y los pantalones con los que han competido hasta ahora. A partir de la próxima temporada, que empieza en octubre, se deberán enfundar una equipación más ajustada.

La Federación Internacional de Baloncesto (FIBA) ha decidido que las deportistas tendrán que llevar pantalones diez centímetros por encima de la rodilla y con una anchura máxima de dos centímetros entre la piel y la tela. Las camisetas deberán ser entalladas para que las chicas puedan lucir "sus cuerpos atléticos", explica Elisabeth Cebrián, exjugadora de baloncesto y miembro de la Comisión de la Mujer de la FIBA Europa.

La Asociación de Jugadoras de Baloncesto rechaza la medida

"El objetivo", sigue Cebrián, "es diferenciar los uniformes de los hombres de los de las mujeres, porque nosotras tenemos identidad propia". La FIBA busca hacer el baloncesto femenino "más atractivo" para las jugadoras, para los espectadores y, como no, para los medios de comunicación.

Aunque la Comisión de la Mujer insiste en que la medida "no tiene nada de sexista" porque pretende "ensalzar las cualidades de la mujer como una atleta y no como un objeto", el cambio en el reglamento ha recibido más críticas que apoyos. La Asociación de Jugadoras de Baloncesto (AJUB), por ejemplo, asumió en un comunicado "el concepto del espectáculo en el deporte", pero rechazó la decisión de la FIBA porque, a su juicio, "supone reconocer una mentalidad caduca e irrespetuosa de unas profesionales, a las que se quiere mediatizar por lo atractivas a la vista que pueden ser para espectadores más preocupados por la exhibición de un cuerpo, que por seguir la jugada en el terreno de juego".

Carlos Méndez, gerente de Perfumerías Avenida Baloncesto, el equipo campeón de la Euroliga 2010-2011, aboga por que cada jugadora vista con la ropa que le resulte más cómoda. En ese sentido, la AJUB también considera que las medidas sobre equipación deberían "ser consensuadas con todas las jugadoras, buscando que la ropa sea la más idónea para ejercer su profesión y no aquella que resulte más mediática desde el punto de vista de la estética retrógrada".

La Federación de Bádminton renuncia a imponer el uso de la falda

Una de las jugadoras de Perfumerías Avenida, Isabel Sánchez, también critica la "imposición" de la FIBA. "Hay que valorar lo que se hace dentro de la cancha. Además, con la nueva equipación, quizá estemos más estilizadas, pero no por eso tendremos más espectadores", opina esta baloncestista de 34 años.

El resto de equipos españoles (Basket Rivas Ecópolis de Madrid y Ros Casares Basket de Valencia) también se mostraron en contra de la propuesta de la FIBA, pero se quedaron solos en su oposición. El resto de formaciones europeas acataron la medida sin rechistar.

Aun así, la mayor oposición al nuevo reglamento ha llegado desde la federación israelí, que recurrió la decisión de la FIBA de rechazar que la base Naama Shafir jugara el Europeo con una camiseta interior. La jugadora suele taparse así los hombros de acuerdo a las "normas de modestia", alegó, de la comunidad ultra ortodoxa judía. La FIBA desestimó el recurso y Shafir ha optado por sustituir la camiseta interior por un vendaje que le tapa los hombros.

FIBA: "La igualdad no es que las mujeres vistamos como payasos"

En bádminton, sin embargo, la presión de países como China, India, Malasia e Indonesia, consiguió frenar la intención de la Federación Mundial de este deporte de obligar a las jugadoras a llevar falda. Debido a las acusaciones de sexismo de las mayores potencias en esta disciplina, la Federación renunció al cambio de reglamento, que había ideado con el mismo fin que la FIBA: aumentar la popularidad de la rama femenina de este deporte.

Laura Nuño, catedrática de Género en la Universidad Rey Juan Carlos, critica que "los hombres regulen la visibilidad corporal de las mujeres". Cebrián, responde: "La igualdad no es que las mujeres juguemos vestidas casi como payasos".