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El show de las vocaciones de Kiko Argüello en Cibeles

5.000 chicos y 3.200 chicas se han ofrecido para ser sacerdotes y religiosas

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Y después del papa, Kiko Argüello. Y la apoteosis de los seguidores del Camino Neocatecumenal, los 'protegidos' del cardenal de Madrid y muñidor de la Jornada Mundial de la Juventud, Antonio María Rouco Varela. 210.000 personas, según la Policía, se dieron cita ayer tarde en el entorno de Cibeles (el Ministerio de Defensa había negado el permiso para que el 'Encuentro Vocacional' se celebrara en Cuatro Vientos) para escuchar a un encendido Kiko Argüello y ofrecer una nueva muestra del poder de esta organización: una riada de jóvenes (5.000 chicos y 3.200 chicas, según el Camino) se levantaron y recibieron la bendición para ser sacerdotes y religiosas que 'evangelicen China'.

En el altar, junto a Argüello, un exultante Rouco Varela, acompañado del cardenal Stanislaw Rylko, otra decena de purpurados y casi un centenar de obispos, que contemplaron, entre aterrados (por las palabras de Kiko) y sorprendidos (por la marea de vocaciones surgidas del encuentro), el espectáculo que tuvo lugar en el centro de Madrid.

En un discurso deslavazado, propio de un iluminado, Kiko contrapuso la juventud 'de los indignados, de los que en Inglaterra han quemado coches', con otra juventud 'que está salvada'. Argüello puso ejemplos de chicas violadas, alcoholizadas, en la calle, que descubrieron el Camino Neocatecumenal y se convirtieron al kerigma [término que aplica a la proclamación de los cristianos tras la muerte de Cristo] de Kiko Argüello... que no al de la Iglesia católica.

'El kerigma anuncia la Salvación. Si yo os anuncio el kerigma en siete minutos, se realiza vuestra salvación', proclamó Argüello, quien denunció la 'antropología horrible' de la sociedad europea, donde 'los hombres han perdido el sentido del pecado y piensan que todo el mundo se salva'. Pero no. Existe el pecado, y en cualquier circunstancia. 'No podemos mirar a una mujer porque somos adúlteros, no podemos insultar a una persona porque seremos asesinos', proclamó el iniciador del Camino Neocatecumenal.

Y es que Argüello quiso salvar a los jóvenes frente a la 'apostasía de Europa, donde la gente mata a las mujeres o a sus hijos. Nos mata porque nosotros sabemos que el hombre que se separa de Dios, su ser queda destruido'. Todo es obra del demonio, el gran enemigo. '¿Y quién es mi enemigo? Tu mujer, tus hijos, el otro es el Infierno. Los hombres abortan, se divorcian, mienten, roban... por el temor que tenemos a la muerte, estamos sometimos a la esclavitud del demonio', proclamó un encendido Kiko Argüello.

El objetivo de la manifestación kika de esta tarde en Cibeles no era otro que una llamada de Dios a Argüello. 'El Señor me ha dicho: Kiko, hay que preparar 20.000 sacerdotes para China. Aquí hay 300.000. Hay que evangelizar Asia en el Tercer Milenio'.

Llegado el momento del envío, miles de jóvenes surgieron del gentío. Durante minutos, fueron subiendo al altar para que un obispo les tocara la cabeza. Según los datos del propio Camino, 5.000 chicos y 3.200 chicas se han ofrecido para ser sacerdotes y religiosas. Todo un récord, que no se consigue en los seminarios españoles ni en una década. Falta saber los que, después del éxtasis, continuarán.