Publicado: 14.02.2016 19:23 |Actualizado: 14.02.2016 19:26

Siete eurodiputados se desplazan a Euskadi para elaborar un informe sobre la dispersión de presos de ETA

Los parlamentarios mantendrán encuentros con representantes institucionales y políticos. La agenda, con más de 25 reuniones, incluye encuentros con el Fiscal General del País Vasco, Juan Calparsoro, y con los responsables de Derechos Humanos del Gobierno Vasco.

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Marcha por el final de la política penitenciaria del Gobierno español hacia los presos de ETA. EFE/Miguel Toña

Marcha por el final de la política penitenciaria del Gobierno español hacia los presos de ETA. EFE/Miguel Toña

MADRID.- El 13 de febrero no es un día más para los familiares de Rubén Garate, un vecino de Otxandio que murió en un accidente de tráfico hace ahora 16 años. La mayoría de los medios incluyeron su caso en el apartado de sucesos, pero desde su entorno reivindican que es una víctima de la política penitenciaria de excepción que se aplica contra los presos de ETA. De hecho, su muerte se produjo cuando se dirigía a visitar a un amigo que se encontraba preso en la cárcel de Alcalá-Meco, a unos 400 kilómetros de Euskadi.

Coincidiendo con un nuevo aniversario de esta muerte, una delegación de europarlamentarios aterrizará este domingo por la noche en el aeropuerto de Loiu para iniciar una visita de 48 horas al País Vasco. El objetivo principal será comprobar los efectos de la dispersión carcelaria, una medida que el gobierno de Mariano Rajoy aún mantiene a pesar de que ya han transcurrido más de cuatro años desde que ETA anunciase el cese definitivo de la violencia. También se interesarán por la situación de los presos gravemente enfermos que aún continúan en cárceles españolas, si bien la ley establece que deberían cumplir sus condenas fuera de prisión.



La comitiva estará compuesta por la presidenta del Grupo de la Izquierda Verde Nórdica-Izquierda Unitaria Europea (GUE/NGL), la alemana Gabi Zimmer; Malin Björk, del Partido de la Izquierda de Suecia; Martina Anderson, del Sinn Fein irlandés; Lidia Senra, de Alternativa Galega; Josep-Maria Terricabras (ERC), Tatjana Ždanoka, de la Unión Rusa de Letonia; y Mark Demesmaeker, miembro de la conservadora Nueva Alianza Flamenca. Si bien Demesmaeker forma parte de la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo, tanto él como los demás eurodiputados acudirán al País Vasco a título personal.

Durante su corta estancia en Euskadi, los representantes políticos se dividirán en grupos para tratar de cubrir una apretada agenda, en la que aparecen hasta 25 reuniones. La preparación de estos encuentros ha estado a cargo de Etxerat, el colectivo de familiares de presos de ETA y de otras organizaciones de la izquierda abertzale. “Todo comenzó en marzo de 2015, cuando una delegación de Etxerat acudió a Bruselas para entrevistarse con eurodiputados de todos los partidos”, recordó a Público Urtzi Errazkin, portavoz de ese colectivo.

Tras aquella primera toma de contacto, varios eurodiputados se interesaron por saber más sobre la situación de los reclusos que se encuentran dispersos en lejanas cárceles de España y Francia. Así nació la idea de acudir a Euskadi para conocer esta problemática in situ. Con ese objetivo, los siete representantes políticos mostraron su intención de mantener reuniones “con la máxima representación posible” de organismos y entidades, según indicó Errazkin.

Del Parlamento al Gobierno Vasco

De esta manera, la gira arrancará el lunes por la mañana en el Parlamento Vasco, donde los europarlamentarios serán recibidos por su presidenta, Bakartxo Tejeria (PNV). Seguido, mantendrán una reunión con la comisión de Derechos Humanos de la cámara vasca. La agenda incluirá sendas reuniones con representantes de Podemos y Ezker Anitza (filial de IU en Euskadi), dos partidos que actualmente no están representados en el Parlamento de Vitoria.

Desde allí se dirigirán al Gobierno Vasco, donde les esperarán Jonan Fernández, responsable del área de Paz y Convivencia, y Mónica Hernando, directora de Derechos Humanos. Por su parte, otro grupo de eurodiputados viajará a Pamplona para reunirse con el director de Paz y Convivencia del Gobierno de Navarra, Álvaro Baraibar. También estarán con la presidenta del Parlamento de Pamplona, Ainhoa Aznárez, y serán recibidos por una comisión en la que “estarán representados todos los partidos políticos”, apuntó a este periódico el portavoz de Etxerat.

La gira no se detendrá allí. En el marco de su visita exprés, los parlamentarios europeos serán recibidos por el fiscal general del País Vasco, Juan Calparsoro, a quien mostrarán sus inquietudes sobre los términos legales de la dispersión. Lo mismo harán con el responsable del área de Justicia del Ararteko (Defensor del Pueblo), Rafa Sainz de Rosas, al igual que con Nazario Oleaga, ex decano del Colegio de Abogados de Bizkaia y actual director de la Federación de Colegios de Abogados de Europa. Tampoco faltarán las reuniones con los responsables de los principales medios de comunicación del País Vasco, así como con representantes de los sindicatos ELA, LAB, ESK, Hiru y STEE-Eilas. Además, se encontrarán con miembros de la red ciudadana Sare –que reclama el fin de las medidas de excepción en el ámbito carcelario- y de Etxerat.

La agenda también prevé encuentros en Baiona (País Vasco francés), donde estarán con una amplia representación política –exceptuando el ultraderechista Frente Nacional- y con Gabi Mouesca, ex preso del grupo armado Iparretarrak y ex presidente del Observatorio Internacional de Prisiones. También mantendrán una reunión con Bake Bidean, una organización similar a Sare que actúa en el territorio francés.

Cuando acaben estas maratonianas jornadas, los eurodiputados volverán a Bruselas y redactarán un informe que será presentado públicamente. “El simple hecho de que se hayan interesado por venir a Euskadi ya es muy importante –afirmó Errazkin-. En el Parlamento europeo están muy acostumbrados a tratar vulneraciones de derechos humanos, pero siempre fuera de sus fronteras. Ya era hora de que mirasen un poco hacia adentro”. En medio de los preparativos para dos días de infarto, el portavoz de Etxerat no ocultó sus esperanzas ante los posibles efectos de esta visita. “Sabemos que va a dar qué hablar”, adelantó.