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Siete monólogos sucesivos

Los representantes de partidos con grupos parlamentarios debatieron en RTVE

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Si un debate cara a cara entre dos candidatos, pactado hasta en los más mínimos detalles, resulta poco ágil y encorsetado, el debate entre siete con tiempos tasados es siete veces poco ágil y siete veces enconsetado

Durante hora y media debatieron ayer en TVE los representantes de los siete partidos que han tenido grupo parlamentario en la legislatura que ha concluido.
Terminó siendo una sucesión de breves monólogos en la que sólo hubo algún amago de enfrentamiento directo entre los representantes del PSOE y del PP.

Para el primero no hay mínima desacelaración económica en España, mientras que para el del PP la acumulación de datos negativos termina por describir un panorama muy negativo.

Reformas económicas

El resto de partidos, todos nacionalistas salvo IU, quedó a medio camino, pidiendo reformas y medidas concretas, pero huyendo del optimismo de los socialistas y el catastrofismo del PP.
Curiosamente, como ERC, IU, PNV y CiU han pactado en algún momento algunas normas o medidas con el Gobierno, todos ellos rivalizaron en atribuirse leyes sociales aprobadas.
La única excepción fue CiU que se desmarcó de la Ley de Dependencia poque, según dijo, es inconstitucional porque invade competencias de Catalunya.

Curiosamente, el representante del PP salió al paso de esa posición de los nacionalistas catalanes e hizo una defensa cerrada de la Ley de Dependencia impulsada por el PSOE. 'Por una cuestión de competencias no podemos dejar de atender a personas dependientes', replicó Esteban González Pons.

El socialista Ramón Jáuregui reivindicó la autoría de la Ley de Dependencia y defendió las políticas sociales puestas en marcha durante la legislatura.
Con esa mínima excepción, casi todos eludieron los debates directos cuerpo a cuerpo y cada uno se limitó casi a exponer sus posiciones y sus propuestas.

El debate quedó aún más rebajado porque sólo PNV y ERC enviaron a sus futuros portavoces parlamentarios, Josu Erkoreka y Jordi Jané, respectivamente.

El candidato de Canarias estuvo a lo suyo, sólo hablaba de su comunidad y nadie discutía con él, porque era imposible hacerlo.