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Susana Díaz es la número dos y asume el control del PSOE en Andalucía

La dirección en Ferraz está satisfecha con la decisión tomada aunque otros dirigentes del partido reclamaban un Marcelino Iglesias

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'Que Madrid sepa que hemos resuelto una situación excepcional en 48 horas'. Rosa Torres, presidenta del PSOE andaluz, resumió con esta frase la operación que cerró la crisis abierta después de que Rafael Velasco, ya ex número dos de José Antonio Griñán en el partido, abandonara por sorpresa la política esta semana tras las acusaciones no demostradas de trato de favor a la empresa de su esposa. Ferraz quería una solución limpia, eficaz y, sobre todo, definitiva, según fuentes del PSOE.

Los socialistas andaluces, que actuaron con plena autonomía, decidieron en una ejecutiva extraordinaria, convocada de urgencia el pasado miércoles, dejar vacante la plaza de vicesecretario general que ocupaba Velasco. Así, la sevillana Susana Díaz, secretaria de Organización, asume el control de la estructura del partido y el puesto de número dos. Sin embargo, no será la portavoz, responsabilidad que pasa a Rosa Torres. A partir de ahora es la encargada de poner voz y cara al partido y comparecer semanalmente ante los medios de comunicación. Tradicionalmente, el cargo de presidente no ha pasado de honorífico en el PSOE. Esta decisión encaja con la idea que Griñán había expresado hace siete meses, con ocasión del congreso que lo aupó a la secretaría general. Quería entonces una voz 'suave' como portavoz del PSOE andaluz.

Griñán decidió zanjar la crisis ayer mismo, sin esperar a la semana que viene, que era su plan inicial. El jueves por la tarde había decidido darse un tiempo para pensar en las opciones que tenía sobre la mesa. Sin embargo, ayer rectificó. Fuentes de la Ejecutiva negaron que el partido le hubiera impuesto tal giro y aseguraron que fue el propio Griñán quien llevó la solución finalmente adoptada a la reunión. Incluso a algunos de los asistentes les sorprendió que así fuera.

La Ejecutiva también decidió que Luis García Garrido, recién nombrado delegado del Gobierno en Andalucía, ocupe la secretaría de Relaciones Institucionales, que también manejaba Velasco. Con este nombramiento, Cádiz recupera el poder perdido tras la espantada de Francisco González Cabaña el pasado congreso. 'Quien ha ganado ha sido Sevilla', resumió uno de los secretarios provinciales.

El nombramiento de García Garrido rompe con el criterio mantenido hasta ahora por Griñán de que los responsables del partido no compatibilizaran sus tareas con cargos institucionales. Además, hay quien cree que no podrá ejercerlo con total libertad al tener el corsé de delegado.

Griñán ha colocado en la Ejecutiva como vocal al jiennense Antonio Ávila, consejero de Economía, hombre de su total confianza, con quien trabaja estrechamente desde hace años y que fue su primer consejero de Presidencia.

La dirección en Ferraz está satisfecha con la decisión tomada, según las fuentes consultadas. Las municipales están a la vista. 'Ahora toca hacer piña e ir a por todas', dijo uno de los secretarios provinciales. Sin embargo, otros dirigentes del partido se muestran escépticos en privado de que la solución tomada, sin restarle méritos a Díaz, sea la ideal. Ellos reclamaban un Marcelino Iglesias.