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Susana Díaz y el alcalde de Cádiz firman el deshielo político

La buena sintonía entre ambos normaliza la relación institucional tras dos años de enfrentamientos. José María González amarra el compromiso de la presidenta, con fecha y presupuesto, sobre proyectos concretos para la ciudad

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La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, junto al alcalde de Cádiz, José María González 'Kichi', durante la reunión mantenida en el Ayuntamiento gaditano. EFE/Román Ríos

El primer encuentro institucional entre la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, y el alcalde de Cádiz, José María González, ha dado paso finalmente al deshielo político, tras casi dos años de tensiones y reproches mutuos. Ambos mandatarios han coincidido en señalar que la reunión, que se ha prolongado más de hora y media, ha sido “productiva, agradable y fructífera”.

El regidor gaditano llevaba reclamando la visita de Díaz desde el inicio de la legislatura y la esperaba con una factura de diez reclamaciones. La presidenta no sólo ha respondido que sí a casi todo, además se ha comprometido a “desbloquear” proyectos concretos para Cádiz, algunos de ellos viejas reivindicaciones de la ciudad, que ahora han sido tasados en el tiempo, con fecha y presupuesto sobre la mesa.

Díaz y González se han emplazado a una nueva reunión, en el último trimestre del año, para hacer un seguimiento conjunto de los acuerdos adoptados este miércoles.

La cordialidad del acto quedó empañada por los gritos de un grupo de manifestantes en el exterior del Ayuntamiento, que acusaron a la presidenta andaluza de “traidora” y de “recortar todos los días”.

Las protestas, que subieron de tono a la llegada de la comitiva del Gobierno andaluz, eran mayoritariamente contra la gestión sanitaria de la Junta. 24 horas antes habían cesado dos altos cargos de la Consejería de Salud y fueron derogadas las polémicas órdenes de fusión hospitalaria en Granada y Huelva. Algunos manifestantes también protestaron contra González, según algunos presentes.

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, junto al alcalde de Cádiz, José María González, a su llegada al Ayuntamiento gaditano, en su primera visita que realiza en esta legislatura a dicho Consistorio. EFE/Román Ríos

La reunión cordial entre la presidenta y el alcalde gaditano abre una nueva etapa política en la que parece primar el diálogo institucional, y queda aparcada la trifulca partidista entre el PSOE y Podemos.

La receptividad de Susana Díaz a todas las demandas que le ha planteado González también deja entrever otra lectura: la presidenta ha retirado la espada de Damocles que pesa sobre la cabeza del alcalde desde que inició su mandato, y que ahora sostiene el grupo municipal socialista. El PSOE facilitó la investidura de González, porque la alternativa era preservar en el gobierno al PP, que llevaba 20 años ininterrumpidos en el poder. Pero las tensiones vividas entre PSOE y Podemos Andalucía en estos dos años cargados de citas electorales han mantenido viva la posibilidad constante de una moción de censura contra el regidor.

El partido morado le disputa la hegemonía de la izquierda a los socialistas, que llevan más de 30 años gobernando Andalucía, y Díaz nunca fue partidaria de ceder terreno a sus rivales. La presidenta consintió en facilitar el Ayuntamiento de Cádiz a un alcalde próximo a Podemos, pero desde el día siguiente inició una cruzada contra su partido, usándolo a él y a su “mala gestión” en las réplicas a Teresa Rodríguez en el Parlamento. Cada equis tiempo, el choque de trenes entre Díaz y Rodríguez en las sesiones de control al Gobierno andaluz hacían presagiar una moción de censura contra el regidor gaditano, una opción que el grupo socialista municipal nunca descartaba del todo.

Personas pertenecientes en su mayoría a la marea blanca gaditana en defensa de la sanidad pública han recibido a la presidenta andaluza, Susana Díaz, al grito de "fuera de Cádiz" mientras la jefa del Ejecutivo accedía al Ayuntamiento gaditano.EFE/Román Ríos

Ahora la presidenta ha hecho gala de una excelente sintonía con González (nada que ver con la fricción habitual que le separa de Teresa Rodríguez), y éste le ha reconocido el tono, el trato y el grado de compromiso con la ciudad y con él mismo. La entrevista de hoy no sólo contribuye a normalizar la relación institucional entre el Gobierno andaluz y el de Cádiz, como ha destacado González, también es un claro mensaje de la presidenta y líder del PSOE-A para garantizar la estabilidad del alcalde, sin la constante amenaza de una moción de censura.

Compromisos concretos

El regidor ha amarrado varios de los proyectos que tenía en cartera, como la cesión de los 14.000 metros cuadrados en el solar de Altadis para ubicar allí la Ciudad de la Justicia; un centro de transferencia empresarial, que estará dotado con 4,7 millones de euros; la apertura en verano de la estación intermodal; la licitación y puesta en marcha del carril bici (intramuros y extramuros); 447 millones de euros para distintos planes de empleo (Cádiz sufre una tasa de paro del 31%); el proyecto de obra para el Teatro Romano, con un presupuesto de cinco millones; la implicación de la Junta en el futuro Museo del Carnaval (aportará un millón de euros, igual que el consistorio); el traslado del Centro Andaluz de Arqueología Subacuática, gestionado por la Junta al Castillo de San Sebastián, para que el Ayuntamiento pueda darle al Balneario de la Palma un uso turístico y de hostelería; la mejora del equipamiento del hospital Puerta del Mar (Díaz no ha descartado la construcción en el futuro de un segundo hospital) y la creación de una mesa de trabajo entra ambas administraciones para la rehabilitación de 1.056 viviendas en el Casco Antiguo de Cádiz.

También se han abordado las respectivas deudas, la que el municipio tiene con la Junta y viceversa, cifras que ahora no coinciden, y que serán objeto de estudio en una mesa de trabajo en la Consejería de Hacienda.