Publicado: 06.11.2012 18:46 |Actualizado: 06.11.2012 18:46

El TC avala el matrimonio homosexual por amplia mayoría

Por ocho votos a tres, el tribunal aprueba la constitucionalidad de la Ley y rechaza el recurso del Partido Popular. El Constitucional ha tardado siete años y un mes en resolver

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

El Pleno del Tribunal Constitucional acordó este martes, por una amplia mayoría de 8 contra 3 magistrados, avalar la constitucionalidad de la Ley de Matrimonios Homosexuales de 2005, y rechazar el recurso planteado contra dicha norma por el Partido Popular.

Fuentes del tribunal explicaron que, a favor de que la Ley es constitucional, votaron el presidente, Pascual Sala, y los magistrados Pablo Pérez Tremps --ponente de la sentencia--, Luis Ignacio Ortega, Encarnación Roca, Adela Asúa, Manuel Aragón, Fernando Valdés y Francisco Pérez de los Cobos. Los siete primeros forman parte del bloque progresista, mientras que el último es considerado conservador.

De ellos, Aragón presentará un voto particular concurrente, al estar de acuerdo con el fallo pero discrepar de alguno de sus razonamientos jurídicos.

Los tres jueces que han votado en contra son: el vicepresidente del Tribunal, Ramón Rodríguez Arribas, y los jueces Andrés Ollero y Juan José González Rivas. Todos ellos emitirán votos particulares discrepantes explicando los razonamientos que, según ellos, debieron conducir a estimar el recurso del PP. El texto íntegro de la sentencia y de los votos particulares se conocerá en los próximos días.

Al amparo de la normativa se han celebrado en España, desde el 30 de junio de 2005, cuanto entró en vigor, un total de 22.124 bodas entre personas del mismo sexo, según los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística. De ellas, menos del 5% (897) han acabado en divorcio o separación.

El refrendo del Constitucional a la Ley, que ha tardado siete años en resolver, les permite respirar tranquilos y no tener que pensar en cambios en su estado civil. Hasta ahora, el Gobierno del PP, por boca del ministro de Justicia, había manifestado que aceptaría lo que dijese el Constitucional, es decir, que no reformaría la Ley en caso de que se desestime su recurso. Hoy, Mariano Rajoy dejó la cosa en el aire y pospuso la decisión del Ejecutivo a que se conociese la resolución del TC.

La Ley corrigió el Código Civil para abrir la puerta a los matrimonios entre homosexuales, con Juan Fernando López Aguilar como ministro de Justicia y José Luis Rodríguez Zapatero como presidente. El proyecto fue aprobado tras reuniones del entonces ministro con los colectivos de gays y lesbianas, que reclamaban el reconocimiento del derecho y que se llamase matrimonio, lo que era rechazado por un sector del Partido Popular, que prefería que se denominasen uniones.

Pese a la división en sus filas al respecto, el presidente del PP, Mariano Rajoy, dió el visto bueno el 1 de octubre de 2005 a la presentación de un recurso de inconstitucionalidad contra la Ley, al estimar que vulneraba siete preceptos constitucionales, y en particular, el número 32, que señala que "el hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica".El recurso interpretaba que, con esa fórmula, la Constitución elevó "al máximo rango de jerarquía normativa la concepción tradicional del matrimonio entendida como la unión de un hombre y una mujer".

El Constitucional ha tardado siete años en resolver el recurso. Ha votado ampliamente a favor una ponencia redactada por el magistrado Pablo Pérez Tremps, un catedrático nombrado en 2004 para el tribunal por el Gobierno socialista. Su texto avala la Ley y rechaza el recurso.

En este caso, además, no ha votado el magistrado Francisco José Hernando, quien se abstuvo de intervenir en las deliberaciones el pasado mes de julio por haber apoyado, cuando presidía el Consejo General del Poder Judicial y el Supremo, un dictamen particularmente duro con la Ley, que dudaba de su constitucionalidad. "El matrimonio, o es heterosexual, o no es", decía aquel informe. Hernando es del bloque conservador.