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"Es terrible que la gente piense que venimos aquí a ver lo que sacamos"

Mar Moreno, consejera de Presidencia de la Junta de Andalucía

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Mar Moreno (Jaén, 1962) es la referencia política del Gobierno andaluz, cuya coordinación está en manos de esta abogada que ha sido presidenta del Parlamento, consejera de Educación, de Obras Públicas y, finalmente, de Presidencia, cargo que ocupa desde marzo de 2010.

Si tuviera que poner le nota a los resultados del PSOE en Andalucía el 22-M ¿cuál sería? ¿Un cuatro, un tres?

La nota nos la ha puesto la ciudadanía y ha decidido que seamos los segundos de la clase.

¿Ha sido justa la nota?

Creo que la factura de la crisis la han pagado estupendos alcaldes y alcaldesas, que fueron a examinarse de un temario local y se encontraron con un temario nacional.

¿Ha hecho su partido suficiente autocrítica?

Somos un partido bastante autocrítico. Con la crisis es como si en una casa revienta la tubería principal y alguien dice sí, pero el grifo del cuarto de baño gotea. Siempre pueden hacerse las cosas mejor, pero esta ha sido la legislatura de la crisis, y la fuga gorda de votos viene de ahí.

¿Pero ese análisis no rehúye evaluar las responsabilidades locales?

En lo municipal cada lugar es un mundo, pero desde luego ha habido una bajada del suelo electoral del 95 muy generalizada. El clima nacional y lo que la ciudadanía exige al Gobierno de España han aflorado en las municipales, no albergo ninguna duda.

¿Hay una palabra que defina el ánimo reinante en al PSOE: decepción, desesperanza, pánico...?

No tenemos miedo a perder, sino ganas de ganar. Lo que percibo es coraje para afrontar las autonómicas.

De 2007 a 2011, el PSOE de Andalucía pierde 15 puntos. Muchos puntos para culpar sólo a la crisis.

El voto socialista en Andalucía ha aguantado bien, comparativamente con otros lugares.

¿Ha salido erosionada de estas elecciones la figura del presidente Griñán?

Bueno, en puridad, estas elecciones ni las ha ganado Arenas ni las ha perdido Griñán.

En términos electorales tal vez no, pero en términos políticos sí.

Creo que Pepe Griñán está actuando con una enorme valentía y determinación en este momento tan complicado. Creo sinceramente que es difícil encontrar una orientación más acertada en un Gobierno para un momento como este.

¿Ve a Griñán con fuerza para echarse el partido a la espalda e insuflar ánimo a una militancia noqueada?

Sin duda, sin duda. Está con ganas, con coraje, no tengo la menor duda de que va a ser un candidato ganador.

Se habla de elecciones anticipadas en España, ¿las habrá en Andalucía?

La potestad de convocar es de los presidentes. Nosotros trabajamos con la hoja de ruta que ha marcado el presidente Griñán, que es agotar la legislatura.

¿No vale ya la idea de que si van separadas eso perjudica al PSOE andaluz?

Nuestro horizonte es agotar la legislatura, y aquí no hay motivos para adelantar.

¿Pero si hay anticipo y el PSOE pierde las generales, no puede esa ola arrastrar unos meses después a los socialistas andaluces?

Como no pensamos en perder, sino en ganar y en Andalucía, hoy por hoy el presidente está por agotar la legislatura.

¿Qué tiene que hacer el PSOE para no perder?

Hemos hecho muchas cosas. La iniciativa autonómica en estos tiempos de crisis ha estado marcada por Andalucía. Medidas de choque contra la crisis, de apoyo a empresas, de cambio de modelo productivo, de simplificación administrativa, de control del déficit, de endeudamiento, de austeridad. Pocas comunidades pueden exhibir una acción de gobierno más contundente.

¿El electorado ha sido poco receptivo a esas políticas?

Un resultado tan duro, durísimo, a nivel nacional pone muy en valor que en Andalucía siga habiendo una mayoría progresista, una mayoría que ni en los peores momentos ha votado al PP. Esa es una tremenda fortaleza.

¿No hay desajuste entre los malos resultados y la escasez de dimisiones?

Creo que hay conciencia compartida en el PSOE de Andalucía de que se ha pagado una factura que no correspondía a los dirigentes locales y provinciales. Una cosa sí tengo superclara: una escalada de reproches nos conduciría a la debacle. Ahora lo que hace falta es levantarse con humildad, con unidad y desde luego ir a ganar y defender lo que somos y lo que hacemos, que debemos defenderlo con mucha más pasión, y sin arrugarnos.

Dé un argumento a la gente para que les vote, porque el coco de que viene la derecha ya no parece funcionar.

Tengo muy claro que el PSOE es el corazón político de Andalucía y Andalucía tiene un gran corazón. Hay un vínculo emocional del PSOE con Andalucía que el PP es incapaz de entender. Y con carácter práctico diría que el plato que quiere servir el PP lo ha cocinado el PSOE con mucho sacrificio, y remangado en la cocina, pero la factura del PP será mucho más alta que la que pase el PSOE.

15-M. ¿Ve viables sus propuestas?

Siempre que hay un movimiento social que reflexiona, que plantea, que zarandea, eso siempre es positivo. Pero también es verdad que lo que más me preocupa del 15-M es que nos iguala a todos, y pienso que no es el momento de la equidistancia, es el momento de la militancia.

Pero es un movimiento que inequívocamente apela a la izquierda.

Por eso digo que hay que escucharlos, pero insisto, personalmente, a veces te cansas de que todo el mundo piense que te estás aprovechando de la política. Yo no tengo pensión vitalicia, nuestro sueldo es inferior al de muchos funcionarios de la Junta de Andalucía, al de los jueces, tenemos la familia bajo sospecha, la gente se piensa que venimos aquí a ver lo que sacamos y eso es terrible, es una experiencia personal terrible. Es una leyenda urbana que alimenta la extrema derecha y me preocupa mucho que empape en ciertos sectores de la sociedad.

¿Niega rotundamente que tienen ustedes demasiados privilegios?

Desde luego, en el PSOE de Andalucía rotundamente no. Y en España lo mismo. Nosotros no tenemos sobresueldos, como los del PP.

¿Hay cosas del 15-M que ustedes podrían asumir?

Es un debate largo. Yo me quedo con que a la política sí que le falta vitalidad entre elección y elección.

¿Qué quiere decir?

Que solemos tener un periodo largo de aproximación a la gente en las campañas y luego nos centramos mucho en la gestión, en el Gobierno, y creo que la cercanía a la ciudadanía es algo absolutamente básico. Y tenemos muchas herramientas para poder hacerlo. Y creo que la izquierda gana con la lupa, ganamos cuanto más se nos conoce.

¿Son posibles políticas más firmes de transparencia?

Parece que me sitúo a la defensiva, pero somos de las pocas comunidades que eligen al director general de la RTVA por el Parlamento, que tienen un Consejo Audiovisual, que publican los bienes de altos cargos en internet, que comunican puntualmente al Parlamento las contrataciones publicitarias, que tiene la ley de incompatibilidades más rigurosa de España. Algunas comunidades tienen alguna de estas cosas, pero ninguna las tiene todas. Estamos a la vanguardia en calidad democrática.

En sus argumentos parece latir una especie de impotencia, como de dificultad insalvable para hacer llegar a la gente sus políticas y sus actitudes.

Esa es una asignatura permanente, porque la capacidad para contaminar a la opinión pública que tiene la derecha es inmensa, inmensa, y me produce desazón que la misma derecha económica que ha ocasionado la crisis sea ahora su beneficiaria política.

Los acuerdos con IU tras las municipales ¿han ido peor de lo que el PSOE esperaba?

Como no espabile, votar a IU va a ser como echar una moneda al aire, no sabes se irá hacia el PSOE o hacia el PP.

¿Hay cosas que el PSOE debe escuchar de IU?

Las actas del Parlamento demuestran la cantidad de cosas que votamos conjuntamente.

El líder andaluz de IU, Diego Valderas, le decía a Griñán que como no vire a la izquierda habrá PP para veinte años.

Ya, ya, pero lo que tienen que hacer ellos es no mirar a la derecha.

Pues no me parece ver mucho clima de entendimiento en esa respuesta.

Bueno, es normal que haya reproches.

Vayamos a los ERE. ¿Tiene algún reproche que hacerle a la jueza Alaya?

Políticamente, en absoluto. Jurídicamente hemos mostrado nuestro desacuerdo con algunas decisiones.

¿La jueza debería haber trasladado ya al Supremo el conflicto de jurisdicción surgido con la Junta?

En nuestra opinión, sí; es la opinión de los servicios jurídicos de la Junta.

¿Nunca han visto intencionalidad política en las actuaciones de la jueza?

Bueno…

No sé si quiere responderme sí o no.

El Gobierno ha decidido no confrontar políticamente con un juzgado con el que estamos colaborando porque estamos en el mismo barco, somos parte acusadora y tenemos el mismo interés en sentar en el banquillo a los responsables.

¿Tienen hecho el diagnóstico preciso de qué hicieron mal en el pasado para que ocurriera lo que ocurrió?

Eso forma parte de la investigación judicial, todavía por concluir.

Digo políticamente, no jurídicamente: si faltaban controles, si hubo relajación…

Me da pudor expresarme en cosas que están en el ámbito judicial. En la Junta de Andalucía hay muchas direcciones generales, pero ninguna como la Dirección General de Trabajo. Nos sorprendió el nivel de falta de rigor en esa Dirección General.

Ustedes centran toda la responsabilidad en el ex director general Javier Guerrero, pero ahí pasaron muchas cosas. ¿No es demasiado pecado para un solo pecador?

Pero si es que, insisto, no quiero prejuzgar, pero ¡es tan evidente que el epicentro de los fraudes está residenciado en ese centro directivo!

¿Con las medidas y reformas emprendidas no puede volver a ocurrir lo que ha ocurrido?

Por supuesto. En el ámbito de las relaciones laborales hace falta flexibilidad, pero no a costa del descontrol.

¿Los imputados políticos no suelen pagar un precio demasiado alto si luego no son procesados o condenados?

En política siempre hay una pena que nadie te quita, que es la publicidad de las acusaciones, la barra libre a la hora de expresarlas…

¿Eso tiene arreglo?

Bueno, eso forma parte de la deontología de los partidos y de los medios, y digamos que no corren buenos tiempos para la deontología.

¿La de los partidos o la de los medios?

La de ambos.