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Tomás Gómez moviliza al PSM en apoyo de su candidatura

La dirección federal "debe tener en cuenta" el respaldo al líder madrileño, dicen los suyos. Los críticos creen que "ha tocado a rebato" para mostrar músculo

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El ruido que no cesa en el Partido Socialista de Madrid (PSM) es la elección del candidato a la Presidencia de la Comunidad. Aún pesan las dudas de que lo sea el secretario general, Tomás Gómez. De ahí que ayer domingo el líder buscara –y lograra– blindarse frente a Ferraz, la dirección federal, que no abrirá el proceso de confección de listas hasta el 17 de julio, fecha del Comité Federal. Una amplísima mayoría de diputados, alcaldes y máximos cargos de distritos y agrupaciones lo aclamó como rival de Esperanza Aguirre en 2011 en la larguísima sesión –más de ocho horas– del Comité Regional del PSM, celebrada en la sede de UGT-Madrid, en la Avenida de América.

Gómez no citó su candidatura. Lo hicieron los suyos, ya a puerta cerrada. El primero, Juan Barranco, ex alcalde de la capital, que dijo que “lo inteligente y lo lógico” es que el líder del partido sea el candidato, porque así lo dicta “la cultura del PSOE”. Siguió el jefe de los acostistas, José Cepeda; la presidenta del PSM, Delia Blanco... Del sector crítico, Socialistas por el Cambio, terciaron 28 personas, según sus cálculos, que los próximos a Gómez rebajaron a menos de diez. En total, intervinieron unos 95 delegados de los más de 500 asistentes.

Carmona: 'La gente está harta de que se vea un sector crítico fuerte, cuando son muy pocos'

En el círculo del líder, la satisfacción era total. “La gente reaccionó de forma prácticamente espontánea. Está harta de lo que publica la prensa y de que se vea que hay un sector crítico potente, cuando son muy pocos”, apunta a Público Antonio Miguel Carmona, secretario de Economía. Aunque rechaza que ayer se escenificara “un pulso” a Ferraz y a su secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero, sí cree que el federal “debe tener en cuenta el apoyo total a Tomás”. “¡Es que Ferraz lo sabe! ¡Nosotros estamos también en la ejecutiva [a través de Maru Menéndez]! ¡Nosotros somos también Ferraz!”, comentan indignados dos cargos próximos al líder.

Distintos responsables del PSM subrayaban ayer en pasillos que Zapatero tendrá más difícil designar a otro aspirante –como la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez–, porque Gómez está decidido a batirse en primarias. “El presidente del Gobierno no lo va a hacer. Si ocurre, se expondría a fracturar Madrid poco antes de las elecciones”, sostenía una diputada autonómica. Otros cargos recordaban que fue Zapatero quien confió en él en 2007 como cabeza del PSM. “Y sigue siendo su aval”, repetían, conscientes de que el conflicto de Gómez con el ministro de Fomento, José Blanco, vicesecretario general del PSOE, que se visibilizó con crudeza hace unas semanas, continúa.

“No hay tal apoyo a Tomás. Ha tocado a rebato, ha presionado a los secretarios generales”, decían varios críticos, que extrañaron en Gómez un apoyo más rotundo a las medidas del Gobierno. Ruth Porta, número dos del PSOE en el Senado, exigió respaldar a Ferraz. Esto es, a Blanco. “Es tiempo de lealtades, no de vanidades”, dijo. “Ni ha nombrado [en su intervención inicial] a Zapatero, y lo que toca es hacer pedagogía y respetar las pautas marcadas por el federal”, defendió Óscar Blanco, líder de Socialistas por el Cambio. '¡Pero qué tontería! ¡Qué jugada perversa! Han utilizado algo indignante –clamaba una persona de la máxima confianza del secretario general–, y no es cierto. Nuestro respaldo a Zapatero está más que acreditado'. 

Los críticos piden respetar las pautas de Ferraz y un apoyo más rotundo a Zapatero

Gómez anunció en su intervención inicial una reunión con los máximos responsables de Comisiones Obreras y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, para abordar el nuevo modelo productivo y defendió subir el IRPF a las rentas de más de 120.000 euros y otro impuesto para los ricos en la Comunidad de Madrid, una banca pública europea, gravar las transacciones especulativas en bolsa, prohibir en España las operaciones a corto, crear en Europa agencias públicas de rating y apoyar a las familias sobreendeudadas vía convenios con instituciones financieras para que puedan diferir el pago de sus hipotecas si el titular está en paro.

Medidas “coordinadas con el Gobierno” y un “mensaje político potente al electorado”, para Carmona. De profundo calado ideólogico, para dar moral a la tropa, como lo sintieron los defensores de Gómez. Y un discurso, además, 'en clave nacional', un punto que aún faltaba. A juicio de sus detractores, “un nuevo desafío al federal y guiños de cartón piedra, poco creíbles en él, porque fue el que primero propuso suprimir el Impuesto de Patrimonio, y que muestran su debilidad”. 'Tiene interiorizado que no va a ser candidato y por eso marca distancias y territorio con Zapatero', apuntaba un dirigente. 

El Comité Regional del PSM acabó con varias votaciones. Se sometió a escrutinio de los delegados tres medidas de carácter orgánico –la elección de los miembros de la Comisión de Garantías Electoral y de la Comisión Regional de Listas, y la delegación en esta última para que apruebe los procesos de primarias en los municipios pequeños (de 20.000 a 50.000 habitantes) que lo pidan–, el informe político de Gómez y la resolución con las medidas frente a la crisis. Todo fue aprobado por unanimidad.