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Último trámite judicial antes de sentar a Fabra en el banquillo

El PP evita salir en defensa de su líder en Castelló

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La instrucción del caso Fabra está a un paso de finalizar. Tan sólo resta lo que tarde el magistrado Jacobo Pin en emitir un auto en el que abra o no diligencias contra Carlos Fabra, el todopoderoso presidente de la Diputació de Castelló acechado por la sombra de la corrupción.

Ayer se vivió el penúltimo capítulo: una vista entre todas las partes que se alargó por tres horas en los juzgados de Nules. A priori, un trámite incluido en la normativa del jurado popular que sirvió para que acusación, defensa y fiscalía presentasen sus últimas conclusiones. Hubo alguna sorpresa. La más llamativa, la petición del fiscal de rebajar el número de imputados de 13 a 4, el núcleo duro del proceso: Fabra, Vicent Vilar (el empresario que lo denunció) y sus respectivas ex esposas.

Por su parte, la acusación particular solicitó que también se imputara a algunos directores de banco donde los Fabra acumulaban cuentas investigadas por Hacienda.

Finalmente, la defensa solicitó el archivo de la causa. Tras la vista, el juez instructor deberá decidir si adopta las tesis de la fiscalía o mantiene su propuesta, emitida el pasado 1 de junio, de seguir con su imputación a 13 personas por los presuntos delitos de soborno y tráfico de influencias. In-fracciones a las que se añadiría el delito fiscal en el caso concreto de los Fabra.

En esta rama del caso, los peritos documentan 1,7 millones de euros sin declarar y 5,3 sin justificar entre 1999 y 2004. Cifras elevadas que el líder castellonense del PP atribuye a su buena suerte en la lotería, de la que obtuvo cinco premios en nueve años. El de más valor, dos millones de euros, en el sorteo del Niño de 2008.

La vista convirtió en una pasarela los juzgados de Nules. El más solicitado por los micrófonos fue Vicent Vilar, el industrial que denunció a Carlos Fabra en diciembre de 2003 por dejarse sobornar a cambio de mediar ante el Gobierno de Aznar para conseguirle licencias de plaguicidas. Vilar cumple condena por abusar sexualmente de su ex mujer, Montserrat Vives, también imputada. Ayer, en una fugaz aparición ante los medios, la acusó de mentir para perjudicarlo.

El industrial castellonense fue el único de los cuatro imputados de calado que acudió a Nules. Carlos Fabra, de baja tras una grave dolencia hepática, emitió un comunicado en apología de si mismo. El texto, dividido en cinco puntos, proclama su honradez y justifica el porqué de no haber dimitido. 'Desde el principio decidí quedarme para pelear por mi honor y el de mi familia demostrando mi inocencia. Y eso es lo que voy a seguir haciendo', señala. Acto seguido arremete contra sus 'adversarios políticos y los medios de comunicación afines a estos' que le 'han negado derechos fundamentales' para someterle 'a un linchamiento público y mediático vergonzoso'.

El texto de Fabra no tuvo demasiado eco entre sus correligionarios. Ningún líder del PP salió en su defensa. Sólo la portavoz del Consell, Paula Sánchez de León, aseguró a preguntas de los periodistas que ignora 'lo que va a ocurrir' y no se va 'a adelantar'. Ni una palabra más.

Por su parte, el secretario de organización del PSPV-PSOE, Francisco Valverde, afirmó que es 'un insulto para la democracia que un cargo público (Carlos Fabra) se mantenga en el puesto a pesar de las graves evidencias que hay sobre él y cuando está a punto de sentarse en el banquillo'. Por esta razón, alegó que Mariano Rajoy, el líder del Partido Popular, 'está quedando en evidencia' al no cesar a quien 'ha dejado en papel mojado el código de buenas prácticas anunciado por el propio Rajoy para luchar contra la corrupción'.